lunes, 23 de febrero de 2015

La aviación en el cine: Sitiados (1950)

Como ya comentaba en mi post anterior el bloqueo de Berlín fue uno de los episodios más destacados de la llamada “Guerra Fría”.  El 24 de junio de 1948, bajo el pretexto de protestar contra una reforma monetaria introducida por los aliados, Stalin ordena a sus tropas que bloqueen todos los accesos a Berlín. La parte occidental de la ciudad contaba entonces con unos 2 millones de habitantes. Por medio de estas medidas de presión los Soviéticos esperaban que los ciudadanos claudicaran y se unieran en bloque a la URSS. Lejos de ello, los Berlineses se mantuvieron firmes, pero muy pronto llegaron la escasez de alimentos y materiales.  El mando aéreo de los Estados Unidos estableció un puente aéreo que comenzó al día siguiente de iniciado el bloqueo. En cuestión de pocos meses se logró todo un record en transporte por aire. El aeropuerto de Tempelhof, que estaba situado en pleno casco urbano, recibía casi 1000 vuelos diarios y toneladas de víveres y otros productos, entre ellos el carbón necesario para calentarse. La operación fue todo un triunfo propagandístico para los Estados Unidos. El bloqueo duró hasta mayo de 1949, cuando Stalin ordenó levantarlo unilateralmente. La película "The Big Lift" o en Español "Sitiados” narra casi documentalmente esta historia. 

El film no entra dentro de lo que se considera tradicionalmente como cine bélico, aunque conserva buena parte de la estructura de muchas de estas películas. Personalmente creo que el final de la Segunda Guerra Mundial y el periodo posterior es una parte de la historia sumamente interesante por muchas razones, entre ellas por el cambio de liderazgo en el mundo, consolidado por los Estados Unidos y su forma de ver la vida. Hollywood hizo unas cuantas películas en esta época que están consideradas de las más grandes del genero "post-war", como "Vencedores y vencidos", "Los mejores años de nuestra vida" o la Británica "El tercer hombre".



Visionar Sitiados es muy recomendable para poder darse cuenta del sufrimiento de la población alemana una vez derrotado el tercer Reich, pero también es interesante ver el esfuerzo norteamericano por impedir dicho sufrimiento. Es una película rodada enteramente en los exteriores reales donde transcurre la historia. El equipo se trasladó a Berlín y rodó en las calles destrozadas después de los bombardeos. No hay decorados Hollywoodienses, es algo parecido al neo-realismo Italiano, con películas como Roma Ciudad abierta, o Ladrón de bicicletas, donde las cámaras salen a las calles para rodar la vida cotidiana de sus habitantes. 

En un esfuerzo por mostrar la realidad, la película enseña muchas cosas al espectador interesado por las operaciones aéreas que posibilitaron el puente aéreo. Por ejemplo, en un momento de la película se invita a un periodista a ver como funciona el sistema de aterrizaje por aproximación RADAR (el famoso GCA), algo muy novedoso en aquellos días, ya que el público no entendía como los aviones podían aproximarse y aterrizar con niebla y visibilidad cero. También se ve desde la cabina de pilotaje como el personal de vuelo se juega el tipo haciendo las aproximaciones rasantes al aeropuerto de Tempelhof. 

Tampoco debemos olvidar que Sitiados es una película que se rodó con fines propagandísticos, pero el resultado final no cae en el panfletismo. La única posibilidad de rodar la película con cierto grado de realismo era contar con la cooperación del Ejercito del Aire norteamericano, esto fue un gran acierto y curiosamente los dos únicos actores reales de la película son Mongomery Clift y Paul Douglas . El resto del reparto es en realidad personal militar que se interpreta a si mismo. Como curiosidad, al final de la película durante los títulos de crédito salen todos estos militares formados en posición de firmes con sus nombres y su graduación mientras la cámara pasa por delante como agradeciendo su cooperación. Los actores principales no salen nombrados en los títulos  de crédito finales.

Es importante también la historia humana que tiene lugar entre los dos protagonistas norteamericanos y los ciudadanos de la Alemania ocupada que se cruzan en sus vidas. Danny MacCullough (Montgomery Clift) y Hank Kowalski (Paul Douglas) son dos sargentos de la USAF con distinta visión de Alemania. Danny es idealista y piensa que ellos ahí para ayudar, mientras que Hank tiene el colmillo retorcido y piensa que los alemanes deben de pagar por lo que hicieron durante la guerra (...y a él personalmente). El toque de realismo que me gusta es que al final nadie es tan bueno ni tan malo, todo depende de donde te encuentres y de las circunstancias.

En suma, una película muy bien escrita, dirigida y producida por George Seaton, estupenda en muchos sentidos y con muchas lecturas. creo que serviría como elemento de discusión en algún cineforum o en algún programa de TV como aquel mítico "La clave", con José Luis Balbín.

6,6 en la IMDB y yo le doy un 7. La película perdió el Copyright y ha pasado a ser de dominio publico. se puede ver en Internet legalmente










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