domingo, 26 de abril de 2015

La aviación en el cine: Los ángeles del infierno (1930)


Hoy comento una obra maestra del séptimo arte. Es una película realmente impresionante, que a veces se califica como superior a las películas aéreas de hoy en día. "Los ángeles del infierno" del año 1930, ahí es ná. Esta es la película en la que Howard Hughes puso más empeño (y gran parte de su fortuna) y con la cual aprendió a volar. 

Dos hermanos que estudian en Oxford se alistan en la fuerza aérea, cuando estalla la Primera Guerra Mundial. Roy y Monte Rutledge tienen personalidades muy diferentes. Monte es un mujeriego que incluso le tira los tejos a la casquivana novia de su hermano Helen (Jean Harlow). Roy es de una fuerte rigidez moral e intenta mantener a su hermano en el buen camino y que no se desmande. Ambos hermanos se presentan voluntarios para una arriesgada misión de bombardeo por muy diferentes razones. Monte quiere perder su reputación cobarde y Roy busca proteger a su hermano. Su misión es volar por los aires un polvorín estratégico de municiones alemanas. Cuando vuelan hacia su objetivo camuflados con as insignias de guerra enemigas, un escuadrón de cazas alemán los identifica como agresores y se lanza al ataque.




La película comenzó a ser rodada en 1927. Su director se apasionó tanto que en otoño de ese año decidió contratara a Chuck La Jotte (un instructor de vuelo) para que lo instruyese. Sugún La Jotte, Howard era un piloto extraordinario. En diciembre de 1927 pasó el examen de piloto privado y en agosto del año siguiente consiguió la licencia de piloto comercial.

Esta es una película fabulosa, que se adelantó a su tiempo. Tardó más de dos años y medio en rodarse (comenzó siendo muda), se utilizaron pilotos y aviones reales y unos efectos especiales que dejaron a los espectadores boquiabiertos. El guión es excepcional, y todos los actores hicieron un trabajo maravilloso, incluidos los que representaban a los alemanes. Sólo había un actor finlandés que hacía un papel secundario como alemán, todos los demás actores eran estadounidenses haciendo de alemanes y lo hicieron extremadamente bien, hasta el punto de que el espectador se lo cree. Tanto es así que muchos jóvenes austriacos y alemanes que ven la película por primera vez suelen decir que para ellos había por lo menos media docena de alemanes reales en esa película.

Uno de los hitos de esta película fue el rodaje de las escenas aéreas. Para poder filmar desde el aire se empleó una cámara llamada cámara Akeley, pero que fue mucho más conocida como 'Pancake' Akeley (tortita), por su curepo compacto y redondeado. Esta cámara fue producida en 1917 por Carl Ethan Akeley (1864-1926) en Nueva York, quien en su día necesitó de una cámara compacta y que pudiera ser transportada fácilmente para poder rodar documentales en plena naturaleza.


Las ventajas de esta cámara para poder rodar Los ángeles del infierno fueron muchas. Se podía filmar moviendo la cámara pero manteniendo el visor del operador en una posición fija, esto era debido al uso de un mecanismo giroscópico. La cámara utilizaba dos lentes lado a lado, una para la toma y la otra para el visor, pero con la ventaja que la lente del visor enfocaba automáticamente la de la toma. Otra gran ventaja era que el operario que la manejaba podía recargar los cartuchos de película en tan solo 15 segundos. Esta cámara resultó tan versátil y manejable, que estuvo en producción hasta los años 40.


El fotógrafo y cameraman Elmer G. Dyer (1892-1970) durante el rodaje

El uso de la cámara Akeley en las expertas manos de Elmer G. Dyer fue fundamental para el rodaje aéreo. La primera vez que vi la película quedé fascinado por los detalles de las batallas, la mayoría de las cuales fueron filmadas realmente en el aire como si fuesen batallas de verdad.


Jean Harlow, que se convirtió en sex symbol a partir de esta película, hizo el típico papel de mujer "de vida alegre y moral distraída" Un escandalazo tremendo para la época, todavía no sé muy bien como hicieron los productores para sortear la férrea censura moral de la época saltándose el famoso código Hays que estuvo en vigor hasta los 60. Harlow Era una mujer realmente muy guapa y ofreció en la película una actuación impresionante, por no hablar de sus grandes miradas (reminiscencia del cine mudo), no olvidemos que esta película es del año 30 y la primera película sonora se proyectó en en 1927 "El cantor de Jazz".

Los ángeles del infierno todavía está considerada por los amantes del cine bélico/aéreo como una de las más entretenidas y emocionantes que se han hecho jamás. Es un ejemplo perfecto de como una buena historia (plagada de algunos tópicos), la acción y los efectos especiales pueden convivir sin desentonar en una sola película sin sacrificar nada.

Jea Harlow en un desvaído technicolor de 1930. Un hito tecnológico.
Las escenas de combate aéreo son, sencillamente, la más asombrosa que se han filmado en décadas. Algunas escenas muestran DOCENAS de aviones REALES haciendo combate aéreo terriblemente cercano como si fueran un enjambre de abejas. 3 pilotos murieron al filmar esta película. Si has visto Top Gun, no te puedes perder "Los ángeles del infierno", en esta película tienes pilotos reales haciendo cosas realmente aterradoras sin trucajes. Aviones reales estrellándose en colinas de verdad, no detrás de una duna de arena, donde luego se prende un bote de gasolina para que parezca una explosión. Hoy en día todo el mundo se asombra al ver las escenas del Zeppelin generadas por ordenador en "Indiana Jones y la última cruzada" o las de la película de 1971 Zeppelin o la de 1975 Hindenburg. Howard Hughes rodó las mejores escenas jamas realizadas de un Zeppelin hace 85 años nada menos. Se dice pronto, hay que verlo para creerlo. 

Esta secuencia costó más de medio millón de dólares

Además de lo anterior, hay que decir que una buena parte de la película es muy melodramática (escena del duelo), con frases para la historia, como el discurso antibelicista del hermano cobarde y vividor. Hoy en día se la ve un poco anticuada en algunos aspectos, como el hecho de que las escenas son a veces muy largas y no tienen una banda sonora que las acompañe. Está claro que es una película antigua, pero con todo y con eso tiene algunas escenas impactantes donde se retrata el drama humano. Escenas de guerra que son duras, con una carga emocional potente (salto sin paracaídas por la patria) y quizás hoy en día políticamente incorrectas.

Por ponerle algún defecto hablaría de los tópicos de la historia, aunque hay que recordar que por aquel entonces no lo eran tanto, estamos hablando de 1930. La historia en realidad era un mero pretexto para poder hacer una película sobre grandes batallas aéreas. Existe por ello un desaprovechamiento en varios de los papeles, por ejemplo el del amigo alemán que es forzado a combatir contra el país que ama. En mi opinión un personaje al que se le podría haber exprimido mucho más.

Algunas curiosidades

Más de 70 pilotos fueron contratados para la realización de la película. Tres de ellos murieron durante el rodaje. Los pilotos especialistas se negaron en una ocasión a realizar una secuencia aérea que el director Howard Hughes quería. Hughes, era también aviador pero la escena era extremadamente arriesgada.

Toda la historia fue filmada inicialmente como una película muda en 1928 (menos la banda sonora). Greta Nissen fue sustituida por Jean Harlow. Cuando el equipo de sonido estuvo disponible Hughes decidió volver a rodar toda la película como un sonora.

Fue un hito tecnológico de la época. Una secuencia de la película que duró 8 minutos se filmó en Technicolor y sigue siendo el único documento en color de su estrella, Jean Harlow. Esta película costó $ 3,8 millones, fue tan cara que no obtuvo ningún beneficio en su primer lanzamiento.

Aunque se ha dicho que Hughes volvió a rodar todo el material mudo, parece poco probable que eso sea cierto, ya que al ver el material filmado en el dirigible, las voces no están sincronizadas y la acción visual parece un poco a cámara rápida. esto ddebió ser debido a fue rodado a una velocidad 18 fotogramas por segundo (típica del cien mudo), mientas que la velocidad del cine sonoro era de 24 fotogramas por segundo. Se dijo que Howard Hughes había mandado colorear o teñir a mano las copias antes del estreno.

Howard Hughes contrató a varios ases de la Primera Guerra Mundial para volar los aviones. Él mismo también voló uno y se estrelló poco después de su primer despegue rompiéndose varios huesos. Por cada 30 cm de película que se ven al final se llegaron a rodar 3 metros. Fue la película más cara de la historia en el momento de su lanzamiento.

En la vista preliminar de la película todavía en fase de preproducción los directores y el personal se quedaron boquiabiertos al escuchar el lenguaje de los pilotos durante las escenas de combate aéreo. Se llegaron a insultar de verdad.

Se pensaba que todas las copias en color de la película se habían perdido hasta que un día se descubrió una copia en el desván de John Wayne en 1989, diez años después de la muerte del actor. Eso explica por qué el nombre del hijo de John Wayne aparece en los títulos de crédito en la versión restaurada. Es posible que John Wayne recibiera una copia del productor/director de la película, Howard Hughes. El actor protagonizó Amor a reacción para Hughes en 1949.

La película de Martin Scorsese El aviador narra entre otras cosas la génesis de Los ángeles del infierno.


En resumen

File:Kodachrome 40A.jpgUna extraordinaria película a la que hay que darle el mérito que tiene. Hoy en día los jóvenes no suelen apreciar lo difícil que resultaba el rodaje sin efectos especiales digitales. 

Los que me leéis y sois de mi edad, seguramente recordareis aquellos tiempos en los que filmábamos películas en los 70 con nuestra querida cámara tomavistas de "Super-8" y los cartuchos de película Kodachrome. Película de cine sin sonido de solo 15 metros de longitud. Estos cartuchos nos daban una autonomía de rodaje de unos 3 minutos. Todo era manual y en Oviedo, a veces teníamos que esperar un mes entero para que revelaran la película en los laboratorios centrales de Madrid y la trajeran de vuelta. Si, un mes de espera ansiosa, algunas veces para descubrir que nos habíamos olvidado de quitar la tapa del tomavistas y los tres minutos estaban en negro. recuerdo los trucajes que hacíamos con maquetas y lo difícil que era reproducir una explosión (utilizando petardos) y que pereciera real.

Para rodar Ángeles del infierno, Hughes no escatimó ningún medio. Compró decenas de aeronaves de época. A los "buenos" los pintó de blanco y a los "malos" de negro.
Si sois  de los que habéis pasado por una experiencia similar, entonces apreciareis mucho mas esta película y el esfuerzo que realizaron los productores con Howard Hughes a la cabeza. El propio Hughes invirtió parte de su fortuna personal para la realización de esta película. Muy recomendable poder verla poniéndose en situación como si nos encontráramos en 1930 con los medios técnicos que entonces existían. En el vídeo que muestro a continuación se puede ver la recepción que tuvo la película el día de su estreno. Pocas películas actuales podrían generar la misma expectación.

El día del estreno cuando salieron los primeros aviones la gente empezó a aplaudir. Al final de la película la sala entera se puso en pie con una ovación que duró más de veinte minutos.


Esta película no tiene calificación del 1 al 10 al ser, por derecho propio, una obra maestra del séptimo arte
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Curiosidad
El ángel del infierno más famoso en Madrid: la única estatua en el mundo dedicada al demonio se encuentra en el parque del Retiro de Madrid (...y es muy bonita).  Se llama "El ángel caído"




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