La aviación en el cine: The Right Stuff (Elegidos para la gloria) -1983

Post dedicada a mi hermano Paco al que le encanta esta peli.

Se decía que el diablo vivía en el nº 1 del indicador de Mach. Asi empieza una extraordinaria película (docu-drama o Bio-pic) que narra dos historias paralelas. Por una parte, como los pilotos norteamericanos rompieron la barrera del sonido y por otra los comienzos del programa espacial norteamericano con el proyecto Mercury. 

"Elegidos para la gloria" (The Right Stuff) de 1983, dirigida por Philip Kaufman, es una adaptación casi literal del libro de Tom Wolfe de 1979. Una película que a buen seguro han visto varias veces todos los amantes de la aviación y que emociona cada vez que vuelven a verla. 

La película comienza con una pantalla pequeña y en B/N, con una voz en off que dice: "En el aire vivía un demonio, se decía que quien le desafiara moriría. Se le helarían los controles. Su avión sufriría una violenta sacudida… y se desintegraría. El demonio vivía en Mach 1 en el velocímetro a 750 mph (1,200 km/h), donde el aire ya no podría apartarse del camino. Vivía tras una barrera que, según decían, nadie podría atravesar nunca. La llamaban la ‘barrera del sonido’. ...y acto seguido la emocionante música de Bill Conti nos pone la carne de gallina.




Puedes leer más en el libro dedicado a la aviación en el cine:


También se puede pedir en papel aquí:

Comentarios

  1. Desde mi punto de vista, totalmenete discutible :-), es la mejor película jamás rodada sobre avión e historia, con una banda sonora que encaja con ella como un guante.

    La única pega que le pondría (que también aparece en el libro, e incluso más acusada), es el mal lugar en el que deja a Gus Grisson. A quien no sea aficionado a estos temas lo dejará con la impresión de que realmente fue culpable del hundimiento de su cápsula, cuando la NASA nunca lo acusó de nada, e incluso siguió volando en las misiones Gemini, y Apolo (donde murió en el incendio del Apolo 1 durante un entrenamiento).

    Creo recordar que Deke Slayton (compañero suyo en las misiones Mercury y, posteriormente, responsable de seleccionar a las tripulaciones para las misiones espaciales) comentó que de no haber fallecido en el accidente del Apolo 1, Grisson hubiera sido su primera elección para comandar el Apolo 11 en su primer alunizaje en la Luna.

    Por último (que siempe me enrollo), decir que me alegro que te hayas fijado en Jack Ridley, el cual no podía estar allí en 1963 ya que murió, con el grado de Coronel, en un accidente aéreo cerca de Tokio, cuando se estrelló el avión de trasporte en el que viajaba.

    Para quien no sepa qué personaje es en la película, es el amigo de Yeager al que este le pide un chicle cada vez que va a volar.

    Ridley no sólo fue un magnífico piloto de pruebas, sino que fue un excepcional ingeniero. Fue a él a quien se le ocurrió, durante el programa X-1, que los efectos adversos de la onda de choque sobre los estabilizadores horizontales (y que ya habían ocasionado más de una desgracia) podían evitarse haciendo estos estabilizadores de una sola pieza. Es decir, que todo el estabilizdor se moviese, y no como hasta entonces, que sólo una pequeña parte del estabilizador fuera la que se desplazara para controlar el cabeceo del avión.

    Hoy en día, todos los aviones supersónicos llevan este tipo de estabilizadores, gracias a la genialidad del Coronel Jack Ridley.

    Un saludo
    Eliseo

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    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu acertada aportación Eliseo. Estoy muy de acuerdo con la idea de que al pobre Gus le cayó cargar con la culpa de un problema que seguramente no fue causado por él. Creo que en la película lo que querían enfatizar era el hecho de que las tripulaciones no solo se veían presionadas por los problemas técnicos, por la propia NASA y por la opinión pública que tanto esperaba de ellos, sino también por sus propias familias. Recuerdo a la mujer de Gus diciendo aquello de "No Jacky" para expresar su decepción al no haber sido invitados a la Casa Blanca.

      Con respecto a la figura de Ridley, efectivamente fue un gran ingeniero y un gran piloto. Una pena que muriera tan joven. En aquella época los EE.UU. tenían una gran cantidad de personal altamente cualificado, sin ir más lejos yo tuve la suerte de conocer personalmente a un gran amigo de Chuck (y superior), el Coronel Leo Moon. Una autentica leyenda que me dio toda una lección cuando estaba sacándome el título de piloto en Texas. Puedes leer la entrada relacionada con el Mach 1 y la lección magistral: http://greatbustardsflight.blogspot.com.es/2015/02/numero-mach-y-leccion-magistral.html

      Un cordial saludo
      Manolo

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