Un bio-pic bien realizado de Howard Hughes
El Aviador es una biografía del polifacético y extravagante multimillonario Howard Hughes, quien fue productor y director de cine durante las décadas de los 30, 40 y 50. Llegó a comprar la productora RKO Radio Pictures y lanzó a la fama a muchas actrices. pero Hughes no solo amaba el cine, también estaba enamorado de la aviación, fue piloto y constructor, muchos de los aeroplanos que llegó a construir batieron récords. La película obtuvo varios premios, entre ellos 5 Oscars, incluyendo mejor actriz secundaria, fotografía y montaje.
Martin Scorsese quiso darle un colorido a la película exactamente igual al que hubiera tenido si se hubiese hecho con material de aquella época. Para ello empleó técnicas digitales, pues los rollos antiguos de Technicolor de aquella época ya no se consiguen.
El problema, para mi modo de ver, es que Scorsese se empeñó en ir cambiando las tonalidades del color según se va contando la historia, pues quiso acompañar a los cambios de cada año y el resultado (siempre para mi gusto), imprime a la película un ambiente a veces onírico y artificioso. Al final de la película se nota que el color ha tomado más cuerpo, pero aun así el resultado no fue agradable a la vista cuando la vi por primera vez. Esto quizás hubiese quedado bien si en vez de rodar la película en formato panorámico de 2,35:1 (pantalla grande de toda la vida, vamos), lo hubiese hecho en el formato de aquella época, que era de 1,33:1 (pantalla pequeña como la de la TV), pero no pudo hacerlo, porque la mayoría de las salas cinematográficas modernas solo pueden proyectar formatos de entre 1,85:1 a 2,35:1. (Ver explicación de formatos
en este post).
El director no se quedó ahí, hizo muchas más cosas
excéntricas. Llegó a pagar de su bolsillo 500.000 dólares para
cubrir gastos del rodaje que no se podían pagar con el presupuesto oficial.
Para poner en situación a Cate
Blanchett, Scorsese hizo
que se tragara las primeras 15 películas que hizo Katharine
Hepburn, para que aprendiera a
imitarla en todos sus detalles.
Cate incluso tuvo que aprender a jugar al
tenis, al golf y a tomar duchas frías, algo de lo que era particularmente amiga
la Hepburn. Curiosamente Cate lo hizo tan bien que ganó el Oscar por la interpretación
de un personaje real que toda vivía. Leonardo
DiCaprio Se tiró
todo un día con Jane
Russell para oír de su propia
boca todas las historias y recuerdos del millonario Howard Hughes. Jane se
quedó maravillada con DiCaprio y le contó cotilleos que recordaba, entre ellos
le dijo a DiCaprio que Hughes era muy cabezota y que al final siempre acababa
haciendo lo que él quería. La película tiene varios errores de continuidad, como casi todas,
además se ven elementos más modernos de los que deberían ser en la época que se
representa. Uno de los errores más graves son los ojos azules de Leonardo, ya
que no le pusieron lentillas marrones, que serían los de Hughes. En un momento
de la película se habla del F-80, cuando debería de haberse denominado P-80,
etc. Con todo
El Aviador es una película entretenida y DiCaprio lo hace bien,
Cate Blanchett está estupenda como Hepburn y en general la historia se adapta
bastante bien a lo que se conocía del excéntrico millonario. Lo que no me gustó
mucho en las escenas de vuelo es el uso de ciertas maquetas junto con imágenes
generadas por ordenador reproduciendo vuelos que no resultaban muy creíbles en
cuanto a dinámica, como cuando bate el récord de velocidad y luego se estrella
en el campo de maíz. Aún así le doy un 6/10.
Puedes leer más en el libro dedicado a la aviación en el cine:
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