La aviación en el cine: Julie (1956)
Siempre se ha dicho aquello de que, lo buena o mala
que sea una película depende en gran medida de lo bueno o malo que sea el
villano de la misma. En este caso Louis Jourdan está que se sale en su papel de
psicópata. Louis es bien conocido por otro tipo de papeles, también románticos,
como Mujeres frente al amor, Gigi o Can-can y también haciendo de malo en Octopussy, aunque para mi
siempre será el Príncipe Dino di Cessi de Creemos en el amor (Three coins in the
fountain).
Aunque Julie fue nominada a los Oscar por mejor
guión, no es lo que se dice un "peliculón", si bien hay que decir que
no desmerece en nada cuando la comparamos con otras más conocidas y más
modernas. Sin ir más lejos, me gustó más que su moderna secuela Durmiendo con su enemigo de la incombustible
"Julia Robles". Cuentan los
cronistas de aquellos días, que el marido de Doris Day comenzó a comportarse de
una manera tan celosa que llegó a parecerse un poco al personaje de la
película. Al parecer Martin Melcher (el productor
de la película) veía con muy malos ojos lo bien que se llevaban Doris Day y
Louis Jourdan en los descansos entre rodajes. La película se rodó, como muchas
de aquella época, en "glorioso B/N" , sonido mono-aural y pantalla
"pequeña" (relación de 1.85:1), aunque por entonces ya existía el
famoso VistaVision y el Cinemascope. Es una pena que no
se hubiera hecho en Technicolor, simplemente para
poder disfrutar de los hermosos paisajes de Carmel-by-the-Sea/Monterey, donde se rodó. Se dice que
Doris Day quedó tan encantada con la zona del rodaje, que decidió establecerse
allí permanentemente después de algún tiempo. La película es entretenida y el
director Andrew L. Stone logra mantener
la tensión bastante bien durante sus ajustados 99 minutos. Para mí fue una
pequeña gran sorpresa descubrir que la bonita bizca Karen Black de Aeropuerto 75, no fue la primera
azafata en volar un avión. Resulta que la igualmente bonita Day lo había hecho
19 años antes e igual de bien.
Vamos con la parte aeronáutica. Una vez más, quedé
agradablemente sorprendido, al ver una aproximación PAR (por cierto, muy
correctamente explicada) y un conjunto de maniobras que no difieren mucho de lo
que hubiera pasado en la vida real. Me gustó el detalle del comandante de la
aeronave, que decide tomar personalmente la responsabilidad de hacer frente al
malvado Benton, sobre todo porque él es responsable de la seguridad del vuelo.
Muy bien también las instrucciones que le da el copiloto a Julie. En la película
se dice que Julie tenía algún conocimiento previo de pilotaje a nivel de piloto
privado aunque no tuviera la licencia, por ello resulta bastante creíble la
aproximación guiada.
El Radar de Aproximación de Precisón (PAR)
El radar de aproximación de precisión (acrónimo en inglés: PAR) es un tipo de sistema de radar diseñado para dar guía lateral y vertical a una aeronave y a su piloto para aterrizar en un punto determinado. Los controladores observan constantemente la posición de la aeronave en las pantallas del PAR, y transmiten instrucciones al piloto durante la aproximación final. Es similar al sistema de aterrizaje instrumental (ILS) pero requiere de instrucciones de control. Un tipo de aproximación instrumental que puede hacer uso del PAR es la aproximación de aterrizaje controlado (GCA). Los radares de aproximación de precisión tienen su uso principal en entornos militares, donde el avión no sigue una maniobra estándar por instrumentos.
El PAR también se
explica Sitiados ya comentada. El
avión DC-4 (y su versión más moderna que sale en esta película como DC-6) es un
clásico que se ha usado en muchas películas de los años 50, entre ellas la de
1954 de John Wayne The High and the Mighty y también en
la cinta intriga Zero Hour! de 1957. Doris
Day adquirió un tremendo respeto por las azafatas como consecuencia del
entrenamiento de tres semanas al que se sometió para la preparación de su
papel. Tenía fobia al vuelo, pero con el duro entrenamiento lo pudo superar.
Antes del rodaje de "Julie" incluso se subió varias veces en
helicóptero para concienciarse y quitarse completamente la fobia. Según declaró
más tarde: "Me repetía a mi misma que yo no tenía miedo, que en realidad
estaba disfrutando de la sensación de volar. Debo de haberme sugestionado de
tal manera que ahora me siento más segura en un avión que en un coche ".
Muchas de las escenas de la película requirieron filmar hasta con nueve cámaras y se emplearon dos semanas de filmación aérea a bordo de tres aviones DC-6, donde el equipo de producción tuvo que diseñar una plataforma móvil lo suficientemente estrecha como para que se adaptara al estrecho pasillo del DC-6 y así poder hacer los "travelling" dentro del aeroplano. En definitiva, por todo lo anteriormente comentado, esta es una película sin más pretensiones que las de mantenernos entretenidos, correctamente planteada y muy ilustrativa desde el punto de vista aeronáutico en la parte final de la cinta. Muy recomendable para una tarde sin nada mejor que hacer. Por todo y porque me encanta Doris Day, yo le doy un 7 en mi calificación personal.

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