La aviación en el cine: El carnaval de las águilas (1975)
Esta película está considerada como un título menor de Robert Redford, pero es una excelente película sobre la aviación en el periodo de entre guerras. Muy correctamente filmada por George Roy Hill, el mismo que dirigió a Redford y a Newman en "Dos hombres y un destino" y "El golpe". El mérito de la película es que fue filmada en 1975, totalmente en exteriores. No hay ningún trucaje dentro del estudio, los actores estaban realmente dentro de las carlingas en vuelo y para colmo, esto se hizo cuando aún no había cámaras con efectos digitales. Todas las escenas aéreas son reales. Es más, el propio director George Roy Hill fue un antiguo piloto en la Marina de los EEUU y en algún momento del rodaje él mismo pilotó un aeroplano.
Algunas escenas de Robert Redford y Bo Svenson caminando por las alas de los biplanos son reales y fueron hechas sin correas ni atalajes de seguridad …ni paracaídas. Muy al estilo de los clásicos Buster Keaton y contemporáneos, pero esta vez en color y pantalla panorámica. La historia que cuenta Waldo (Redford) en la que narra cómo, durante un pretendido combate con el As alemán, se le encasquillaron las ametralladoras y el enemigo viéndolo indefenso le deja ir con un saludo, fue real. Le ocurrió a Ernst Udet en un combate con el francés Georges Guynemer en 1917.
Los biplanos que se pueden ver (entre otros) en la película son:
Por supuesto la película tiene algunos gazapos, como el hecho de que Redford se apoya un rato en uno de los tubos de escape del motor de su biplano nada más aterrizar para volver a cargar combustible... se hubiera quemado la mano si hubiese acabado de aterrizar. También se ven líneas de electricidad modernas y en alguna escena se ven coches modernos, pero son cosas menores que se le pueden perdonar por lo bien hechas que están las escenas aéreas. Filmada en Technicolor y TODD-AO (pantalla grande vamos). Una película ideal para ver en el cine. Aunque fue rodada en 1974, el DVD no salió hasta el año 2010. La IMDB (International Movie Data Base) la califica con un 6,6 nada más, pero para mí tiene un 8 en mi clasificación particular por dos motivos:
Trata de aviones con vuelos muy espectaculares sin efectos especiales digitales y además trata de también de cine, pues en la película se narra cómo Waldo Pepper termina trabajando para Hollywood. El cine dentro del cine. Un tema que gusta a norteamericanos y a mí también. Esta película fue estrenada en el Cine Principado de Oviedo y la vi cuando tenía 14 años. La vi varias veces durante el tiempo que estuvo en cartel. Nada más verla me entusiasmé con ella. Tanto que quise hacerme piloto. Así que esta película es en parte responsable de mi carrera profesional. No siendo una gran película para un público adulto, pudo llegar a tocar la fibra de un chaval de 14 años y eso quiere decir que es una gran película, por lo menos para un público adolescente. Es una película de aventuras, entretenida y que bien merece la pena visionar si no se tiene nada mejor que hacer un domingo por la tarde.

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