La mañana del 6 de septiembre de 1976, la defensa aérea japonesa detectó una señal de radar inusual que se aproximaba a su espacio soberano desde las costas de la Unión Soviética. Lo que parecía ser una incursión rutinaria de la Guerra Fría se convirtió rápidamente en uno de los eventos de inteligencia más significativos del siglo XX. Un caza soviético de gran envergadura, el MiG-25 , conocido en la terminología de la OTAN como "Foxbat" , realizó un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto civil de Hakodate, en la isla de Hokkaido. De su cabina descendió el teniente Víktor Belenko, solicitando asilo político en los Estados Unidos. Este acto de deserción no solo fue un golpe propagandístico demoledor para Moscú, sino que entregó a Occidente la "llave" de uno de los secretos militares mejor guardados del bloque oriental. Durante años, el MiG-25 había sido el objeto de pesadillas para los estrategas del Pentágono, quienes lo consideraban una máquina de guerra invencib...