Los E-Jet ya son B-Jet



Acaba de oficializarse. Los Embraer Regional Jets o E-Jets (léase iyets) ya son de Boeing. El duopolio se consolida. Airbus y Boeing ya demostraron en su día que no saben hacer aviones pequeños. Les pasó como a cuando la casa Mercedes quiso hacer un utilitario. A finales de los 80, principios de los 90, la empresa brasileña se dio cuenta de que había un importante nicho de mercado entre los pequeños reactores de negocios y los grandes aviones comerciales tipo A320 y 737. 

Aprovechando la falta de competidores, los avispados brasileños llamaron a cuantos ingenieros pudieron. Ofrecieron buenas condiciones y muchos de los ingenieros en paro de la extinta Fokker se decidieron a viajar hasta el país sudamericano. Esta es la razón por la que muchos de nuestros alumnos provenientes del Fokker-100 encuentran grandes similitudes en el diseño del panel superior. 

La fórmula con la que dio Embraer fue la ganadora. Avión de fuselaje estrecho con motores y aviónica moderna para unas 100-115 personas. Pidió los componentes que necesitaba a diversas compañías y ensambló su primer avión. 

Muchas compañías pequeñas vieron la jugada y se lanzaron a seguir la idea de Embraer. Se puede decir que llegaron tarde. Los Sukhoi-100 rusos, los MRJ japoneses y los más recientes CSeries canadienses y los Comac chinos utilizan la misma receta. Las grandes compañías no podían parar la avalancha de nuevos reactores de última generación. 

Además, los nuevos motores P&W1000 ofrecían además en estos aparatos un consumo de unos 1,6 toneladas de combustible por hora de vuelo, que comparadas con las 2,2 de un Airbus, ya eran argumento suficiente como para pensarse en cambiar de avión. Con la subida de los precios de los carburantes el pollo estaba montado. Pero el secreto no solo estaba en el bajo consumo de combustible. El verdadero secreto estaba en el precio de adquisición. Un A320 estaba posicionado en las listas de precios de Airbus a 98 millones de dólares, mientras que un E-Jet estaba en los 48 millones. Estratégicamente era mucho más conveniente comprar dos E´Jet por un A320 y así poder poner más asientos en una ruta determinada.

Los norteamericanos y los europeos comenzaron a pensar que su duopolio podría terminarse, con lo que ambos se lanzaron a una agresiva maniobra de adquisición. El movimiento de Boeing se produce un año después de que Airbus se hiciera con los aviones de Bombardier. El objetivo de los dos gigantes es expandir sus posiciones de dominio al segmento de los aviones de 150 plazas.

Quizás ahora a los E-Jets los llamen B-Jets (léase biyets). La operación ha sido posible gracias precisamente a los "B-Jet-es" que ha puesto la compañía norteamericana sobre la mesa. Nada menos que 3.200 millones de euros. A diferencia de lo que hizo Airbus comprando el C-Series por un euro, la compañía norteamericana ha tenido que desembolsar una fuerte suma de dinero para acabar convenciendo a los brasileños. El acuerdo además solo incluye la división civil. Donde de verdad se hace dinero es con la industria armementística, y esta, se queda en Brasil.

El peligro para Brasil ahora se encuentra en las maniobras de deslocalización que la propia Boeing pueda llevar acabo. No me queda nada claro que el futuro de este avión pueda seguir en San José dos Campos. En Estados Unidos han sido despedidos 35.000 obreros y es muy tentador empezar a laminar puestos de trabajo brasileños. Yo seguiré dando clases a mis alumnos en este estupendo avión, se llame como se llame.

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Comentarios

  1. Manolo:

    ¡Pues tú ahora eres instructor de A-220!

    ¡ Enhorabuena!
    Un saludo.
    Pablo.

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    1. Muchas gracias Pablo. Jajaja efectivamente, hoy nos lo hemos tomado un poco a coña en la compañía, pero al final es lo que hay :)

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