martes, 30 de junio de 2015

Tribulaciones de uno que no es chino en China (entrenamiento Sanya, Isla de Hainan)

A unas 15 horas de vuelo desde España y unos 10500 km en línea recta, se encuentra la Isla de Hainan. Este paradisíaco enclave esta situado frente a las costas Vietnamitas, por debajo del Trópico de Cáncer, en los mares del sur de la China. Este es uno de los destinos más exóticos que he frecuentado como instructor del Embraer 190.


Nuestro cliente por más de dos años fue Tianjin Airlines (en chino tradicional: 天津航空, pinyin: Tiānjīn Hángkōng —anteriormente Grand China Express Air). Esta es una aerolínea regional con sede en Tianjín, y que opera vuelos regulares de pasajeros y de carga domésticos desde su base en el Aeropuerto Internacional de Tianjín-Binhai. Hainan es la provincia más pequeña de toda la República Popular China. Mi destino final, donde se encuentra el centro de entrenamiento de esta compañía, es la ciudad más sureña de la isla, Sanya.

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Viendo sus idílicos parajes y la claridad de sus cielos, cuesta creer que hace unos 44 años navegara por estas aguas el portaviones del que partió, para ser derribado, el avión A4-Skyhawk pilotado por el entonces Teniente Coronel John McCain. El pasado violento de la Isla queda de manifiesto cuando se pasea por sus playas. En muchos puntos del litoral todavía se aprecian los restos de las casamatas y trincheras usadas durante la sangrienta ocupación Japonesa en la segunda guerra mundial.


Hoy en día esta isla experimenta un cambio económico difícil de creer tan solo hace unos pocos años. Hainan se esta convirtiendo en el Hawái Chino. La isla tiene un clima envidiable la mayor parte del año, a excepción de la época de los monzones. Sanya esta llena de turistas, la mayoría son las nuevas clases acomodadas Chinas, muchos de ellos procedentes de Hong Kong. Sorprende ver que la mayoría de los letreros y menús de los restaurantes estén traducidos al ruso, este grupo es el segundo más numeroso en visitar la isla.


Sanya es una ciudad bulliciosa y su tráfico es caótico, con miles de pequeñas motocicletas eléctricas. Un autentico peligro para el turista poco avezado, ya que campan a sus anchas por cualquier acera, no respetan los semáforos y son difíciles de detectar por el poco ruido que generan sus motores. 

Muchas de estas motocicletas se han convertido en "sidecar" en los que conductor y pasajeros negocian un módico precio para ser transportados. El resto del transporte público lo forman los autobuses urbanos y los taxis oficiales. Estos últimos son todos del mismo modelo (Volkswagen Jetta de color azul). Es frecuente la negociación de la tarifa con el conductor, que suele ser ventajosa dado que el Yuan es barato. La ciudad debe mejorar mucho sus infraestructuras si quiere llegar a ser la autentica “Perla de los mares del sur”. Existe un crecimiento incontrolado de edificios, apartamentos, hoteles, Spas  y “resorts” de alto standing. Viendo algunos de sus precios cuesta creer que estemos en China. 

A parte de las atracciones turísticas propias de un sitio con playa (parasailing, buceo, motos acuáticas, etc.) Sanya ofrece otras cosas, como su museo dedicado a las perlas. Aquí se puede ver todo el proceso desde que se obtiene la perla, hasta su ensamblaje final en collares o joyas. El museo es también tienda y ofrece productos cosméticos de gran calidad elaborados con polvo de perla para blanquear y suavizar las pieles más exigentes. 

Las puestas de sol desde el punto llamado el fin del mundo, el “Finisterre Chino”, son espectaculares y compensan las horas de viaje hasta este idílico rincón del planeta. Quizás en estos parajes, en un momento de tranquilidad frente al mar, el viajero pueda encontrarse consigo mismo y dejar de pensar en los problemas que dejamos al otro lado del mundo.


En este lado del mundo la vida transcurre de otra manera. La gente aquí no parece tener prisa. Todo se toma con calma. El mayor problema, para mi modo de ver, es la precariedad de muchas instalaciones. Debajo se puede ver la consulta de un dentista, con su sillón preparado para un cliente. El dentista lee el periódico y su ayudante se echa una siesta. Yo, por si acaso me dolía una muela, me llevé nolotiles como para atiborrar a un regimiento.


Con las peluquerías pasa lo mismo que con los dentistas. Eso si, los precios son muy populares, el servicio más caro en esta peluquería todo incluido es 20 yuanes. Con el cambio a 0,144063 EUR por Yuan, esto es solo menos de tres euros (2,88). Al igual que con el dentista, yo esperé (un mes) a volver a Europa para cortarme el pelo.


La mano de obra es muy barata, muchos de los productos que hoy podemos ver en las tiendas de Madrid viene de aquí. Todo se copia, desde los últimos modelos de ZARA o Mango hasta la alta costura. El trabajo continuado es una forma de vida y familias enteras se dedican a esto. El dicho ese de "trabajas como un chino" es cierto.


En los hoteles donde nos alojamos tenemos un trato privilegiado. Son siempre hoteles de lujo, pero curiosamente siguen las tradiciones ancestrales de esta parte de China. En los ascensores, por poner un ejemplo, no existe el piso 4, que es el equivalente a nuestro número 13 en occidente. El 4 en chino se pronuncia de una forma que suena algo parecido "muerte" y eso allí da "muuuu mal fario". Como se puede ver en la foto falta el botón del ascensor.


Algún lector pensará que son un poco "raritos", pero todo es una cuestión cultural. ¿Sabía el lector que en los aviones no existe la fila número 13? ...pues eso, cuestión de según que parte del mundo. El centro de entrenamiento de las líneas de Tianjin es muy moderno y cuenta con material occidental de ultima generación. Me hizo gracia ver que uno de los simuladores que tiene la compañía está hecho por la empresa española INDRA


Debajo se pueden ver algunos pilotos Chinos en una clase teórica con uno de los IPT (Entrenadores de procedimientos).



Uno de los mayores problemas que tenemos con estas tripulaciones es hacerles entender el modelo occidental de cooperación en el cockpit. El gradiente de autoridad suele ser muy alto en las tripulaciones Chinas, que suelen estar formadas por un comandante muy experimentado, pero por lo general proveniente del Ejercito del Aire Chino y un primer oficial muy joven y sin formación militar. La palabra del comandante no se cuestiona (aunque pueda estar equivocado) y a veces eso trae problemas en el entrenamiento. Eso si, prestar prestan mucha atención a lo que les decimos los instructores occidentales.


Un poco de humor amarillo

Recuerdo que en una ocasión tuvimos una avería con el panel de guiado del piloto automático ...y todo por un puñetero tornillo tornillito que se rompió. El servicio de mantenimiento fue muy diligente y acudió muy rápido, pero aún así tardaron lo suyo en cambiarlo. Tuvimos que parar el entrenamiento casi una hora. La versión gráfica que cuento aquí no se ciñe exactamente a la realidad :)







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