¿Por qué no se derriten los motores a reacción?
Cómo sobreviven los álabes de los motores a reacción al calor extremo: La revolución de la refrigeración Los motores a reacción son obras maestras de la ingeniería, que soportan habitualmente temperaturas que fundirían la mayoría de los metales. Dentro de la cámara de combustión y la turbina, los gases alcanzan los 1700 °C (más calientes que la lava), los álabes de la turbina están hechos de superaleaciones a base de níquel que suelen fundirse a unos 1300 °C. Entonces, ¿cómo logran estas palas no solo sobrevivir, sino también hacer su trabajo en condiciones tan extremas? La respuesta reside en medio siglo de incesante innovación en tecnología de refrigeración. La década de 1960: Refrigeración interna y el nacimiento de la ingeniería de flujo de aire En los inicios de los motores a reacción, los ingenieros se enfrentaron a una paradoja térmica: cómo extraer más potencia sin fundir los álabes de la turbina. Su solución fue la refrigeración interna. Purgando aire comprimido de la sección ...