Niño, eso no se toca...

En Zúrich tenemos un día de puertas abiertas para que los padres puedan llevar a sus retoños al trabajo. Se les deja que se suban a los simuladores y que toqueteen un poco. La idea no es mala. Así se fomenta el interés por la profesión. Pero lo sucedido con el vuelo 593 de Aeroflot fue una auténtica tragedia. 

En ese vuelo, el orgulloso papi era el piloto y dejó que su hijo adolescente de 15 años estuviera en el cockpit durante el vuelo. El nene, mientras estaba sentado a los mandos, desconectó sin saberlo el control del piloto automático del A310, en su sección de alerones. 

El avión comenzó a virar incrementando cada vez más el giro hasta llegar a ponerse en vertical mientras que los pilotos eran incapaces de retomar el control. Al contrario que los aviones soviéticos con los que la tripulación sí estaba familiarizada, no se activó ninguna alarma audible cuando se produjo la desconexión parcial del piloto automático y, por esta razón, permanecieron en el desconocimiento de qué estaba sucediendo. Los setenta y cinco pasajeros y tripulantes murieron en el accidente.

Comentarios

  1. Si no recuerdo mal otra de las causas relacionadas fue que los pilotos desconocían esa capacidad de desconexión parcial del piloto automático, en todo caso rige eso de "no toques lo que no conozcas".

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    1. Efectivamente, los pilotos no estaban familiarizados con el sistema europeo. Esa es una de las razones por las que en aviación se suele pintar de rojo o a rayas amarillas y negras las cosas que son potencialmente peligrosas, ...pero ni con esas.

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