La Biblioteca de «El vuelo de la Gran Avutarda»: Monográficos de Aviación Militar Bienvenidos a la selección editorial de El vuelo de la Gran Avutarda . Para aquellos lectores que desean profundizar en el legado de las aeronaves más emblemáticas de la historia, presento una colección exclusiva de monográficos dedicados a la aviación militar. Esta serie de publicaciones ha sido concebida para ofrecer una lectura apasionante y rigurosa sobre los cazas que definieron el combate aéreo contemporáneo. A través de estas obras, el lector podrá explorar la historia, el desarrollo y el impacto de leyendas indiscutibles como el F-14 Tomcat , el F-104 Starfighter , el Mirage F1 , el Vought F-8 Crusader o la célebre familia Northrop F-5 , entre otros. ¿Qué ofrecen estos monográficos? Legado y contexto histórico: Un recorrido exhaustivo por la vida operativa de cada aparato y su papel determinante durante la Guerra Fría y conflictos posteriores. Rigor editorial: Ediciones cuidadas, estructu...
A los que tenemos que viajar a menudo en avión siempre nos llama la atención los pifostios («Pifostio»: jaleo, lío, follón, movida, zipizape, cacao, cirio (pascual), pitote, pollo, cisco, tinglado, pelotera, la marimorena, la gorda, la de Dios es Cristo, la de San Quintín, ...y un largo etc.) que se montan a la hora de embarcar. En muchas compañías se utilizan métodos para que el embarque se realice de forma gradual y escalonada por bloques para que la maniobra se realice con la menor pérdida de tiempo, pero casi todos estos métodos suelen ser malos. Todos queremos poner nuestro equipaje en los compartimentos superiores y a veces el pasillo queda obstruido.
Hay que tener en cuenta que los "turn around" (tiempo entre vuelos consecutivos) de los aviones comerciales suele ser de unos 40 minutos. Cada minuto de más en tierra genera costes muy altos, aparte del estrés y la incomodidad de los pasajeros.
Existen diversos métodos de embarque a saber:
El método de los bloques o grupos.
El de la pirámide invertida: los pasajeros situados junto a la ventanilla de la última fila entran los primeros, seguidos por sus vecinos del centro y los viajeros del lado del pasillo, siguiendo así la colocación de los demás viajeros, fila tras fila.
El método Wilma: todos los pasajeros de las ventanillas se instalan al mismo tiempo, después los del centro y por último los del pasillo.
El embarque aleatorio: sin orden ni concierto, el primero que llega se sienta.
...y por último
El método Steffen, un cruce entre la pirámide invertida y Wilma, en que primero entran los pasajeros de las ventillas del lado izquierdo del avión y de las filas pares (separados unos de los otros por una fila de asientos, de esta forma todo el mundo tiene suficiente espacio para colocar su equipaje) y luego entran los pasajeros del lado derecho, los de la filas impares, los del centro, etc.
«El embarque comenzará por los pasajeros de las filas 18 a 24». Ha perdido usted en la lotería de los billetes de avión y le ha correspondido un asiento al fondo del aparato. Una vez en la cabina, se dirige hacia su lugar pero resulta que se queda bloqueado. En el pasillo central se levanta la inevitable dama cuya estatura es inferior a la circunferencia de sus caderas y que intenta, desesperadamente, meter en el compartimento del equipaje una bolsa de viaje que contiene el yunque para su primo el manitas. Como le han confiscado la palanqueta cuando ha pasado por el arco detector de metales, no puede usted abrirse camino hasta su asiento y se ve obligado a esperar o —peor aún— a ayudar a la matrona. A sus espaldas se acumulan los pasajeros, la dama acaba embutiéndose en el asiento del centro y, en ese momento, advierte usted que, en teoría, debe ocupar el asiento contiguo, el de la ventanilla. En vez de pensar en cargarse a la pobre mujer, debería dirigir su enojo contra quien inventó el embarque por bloques. Al menos eso se deduce de un experimento realizado por el estadounidense Jason Steffen, publicada en agosto por la web arXiv y ofrecida al Journal of Air Transport Management. Astrofísico en el célebre Fermilab, Steffen parece haber soñado toda su vida con ser una azafata aérea pues, desde 2008, en sus horas muertas, se apasiona por el problema de cómo llenar los aviones, hasta el punto de haber inventado una técnica de embarque que ha comparado con las que utilizan las compañías aéreas. Para ello, se sirvió de una carlinga de avión empleada como estudio para rodar películas en Hollywood. Doce hileras de seis asientos por un lado y 72 voluntarios sin armas pero con equipaje por el otro.
Cinco juegos de billetes distribuidos entre los pseudo-pasajeros para poner a prueba cinco tipos de embarque: el método de los bloques; el de la pirámide invertida, en el que los pasajeros situados junto a la ventanilla de la última fila entran los primeros, seguidos por sus vecinos del centro y por los viajeros del lado del pasillo, prosiguiendo así la colocación de los cuerpos, fila tras fila; el método Wilma, en el que todos los pasajeros de las ventanillas se instalan al mismo tiempo, precediendo a los del centro y a los del pasillo; el embarque sin orden alguno; y el método Steffen, un cruce entre la pirámide invertida y Wilma, en el que primero entran los pasajeros de las ventanillas del lado izquierdo del avión y de las filas pares —separados unos de los otros por una fila de asientos, todos tienen suficiente espacio para colocar su equipaje— y luego entran los pasajeros del lado derecho, los de las filas impares, los del centro, etc. El objetivo es limitar al máximo las interferencias entre seres humanos.
El cronómetro habló. La estrategia de bloques que emplean la mayoría de las compañías aéreas es, evidentemente, la más lenta. Hasta el embarque al azar es más eficaz. Por lo que se refiere al método Steffen, se demuestra el más rápido, incluso añadiendo el tiempo de clasificación de los viajeros en la sala de embarque. En un pequeño avión de setenta y dos plazas, permite ganar tres minutos y dieciséis segundos respecto a los bloques. ¿Y todo ello para qué? El resultado no es tan irrisorio. En 2010, treinta millones de vuelos comerciales surcaron los cielos. Sabiendo que un minuto de más en el suelo cuesta treinta dólares por avión, esos tres minutos y dieciséis segundos representan, al cabo de un año, casi tres mil millones de dólares.
La relación entre el Centro de Presiones (CP) y el Centro de Gravedad (CG) es de gran importancia ya que afecta a múltiples consideraciones aerodinámicas relacionadas con el rendimiento, la estabilidad estática longitudinal y la capacidad de control de la aeronave. La distancia entre el CG y el centro aerodinámico define el margen estático; un margen positivo (CG por delante del centro aerodinámico) proporciona estabilidad inherente, mientras que un margen negativo requiere la asistencia de sistemas de control de vuelo aumentados (FCS) para mantener el vuelo controlado. Dado que es útil conocer la posición del CG en relación con las fuerzas aerodinámicas y la posición del CP normalmente se define en relación a la cuerda, es conveniente referirse a la posición del CG en términos similares. Recordemos que, en aeronáutica, el término cuerda se refiere a la línea recta imaginaria que une el borde de salida con el centro de la curvatura del borde de ataque de un perfil alar. A lo larg...
Los capítulos ATA que tratan este sistema Para saber qué son estos capítulos es conveniente visitar la entrada que tengo dedicada a ellos: https://greatbustardsflight.blogspot.com/2015/04/que-son-los-capitulos-ata.html Lo relativo al fuego se trata en el capítulo 26: 26 PROTECCIÓN CONTRA EL FUEGO 26-00 General 26-10 Detección 26-20 Extinción 26-30 Supresión de explosiones (no tratado aquí) Más concretamente los que se tratan aquí son: ITEM: 26-10-1 ENGINE FIRE DETECTION LOOPS ITEM: 26-10-2 ENGINE OVERHEAT DETECTION LOOPS ITEM: 26-10-3 APU FIRE DETECTION SYSTEM ITEM: 26-10-4 MAIN LANDING GEAR BAY OVERHEAT DETECTION SYSTEM ITEM: 26-10-5 BAGGAGE OR CARGO COMPARTMENT SMOKE DETECTORS ITEM: 26-10-6 LAVATORY SMOKE DETECTION SYSTEMS ITEM: 26-10-7 CREW REST FACILITY- BUNK SMOKE DETECTION SYSTEM ITEM: 26-20-1 ENGINE/ APU FIRE EXTINGUISHER DISCS (THERMAL AND DISCHARGE) ITEM: 26-20-2 APU FIRE EXTINGUISHING SYSTEM ITEM: 26-20-3 LAVATORY FIRE EXTINGUISHING SYSTEMS ITEM: 26-20-4 PORTABLE FIRE EXTINGU...
En aviación siempre se ha dicho que el secreto de un buen aterrizaje es hacer una buena aproximación. A principios del siglo pasado esta fase de vuelo era una de las que creaba más accidentes. Buen ejemplo de ello se relataba en el gran clásico de Howard Hawks de 1939, Solo los ángeles tienen alas . La aproximación finaliza cuando se alcanza el punto de decisión y en ese mismo punto comienza la maniobra de aterrizaje o en su defecto la maniobra de aproximación frustrada. Tratar de utilizar sistemas como el VOR o el NDB o el VOR/DME, etc. para una aproximación, no siempre garantiza una gran precisión ni cubre todas las necesidades operacionales. Se tardó bastante tiempo hasta que se consiguió un sistema de aterrizaje con suficiente precisión y fiable. Se experimentó, fundamentalmente en los EEUU y en Alemania, con varios sistemas, como el SBA (Standard Beam Approach), que proporcionaba guiado horizontal, pero no senda de planeo. Con el desarrollo de la tecnología se llegó final...
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