Motor de pistones Continental R-670

El motor radial se empezó a utilizar con gran profusión después de la IGM. Fue una planta motriz muy popular en gran parte debido a su sencillez. Muchas fuerzas aéreas lo usaron por su fiabilidad (sobre todo para vuelos sobre grandes superficies desérticas o sobre agua) y por su bajo peso (uso en portaaviones). Aunque los motores en línea ofrecían un área frontal más pequeña que el radial, estos requerían un sistema de refrigeración  muy pesado y complejo. Esto junto con mayor vulnerabilidad en combate hizo que muchos fabricantes se decantaran por el sistema radial. En la IIGM, la Armada de los Estados Unidos utilizó para casi todos sus aviones el motor radial. Este del que hablamos hoy es un clásico de la historia de la aviación. Su sonido todavía se escucha en algunos aviones que se mantienen en vuelo. El motor Continental R-670 (designación de fábrica: W670) fue un excelente motor de cuatro tiempos de fabricación norteamericana.

Contaba con siete cilindros radiales y fue producido por la casa Continental en 1936. Tenía una cilindrada de 11.000 centímetros cúbicos y un peso de 211 kg. Desarrollaba una potencia (según modelo) de entre 210 a 240 a 2.200 rpm. El motor fue el sucesor del primer motor radial de Continental, el Continental A-70 de 170 caballos. Este motor se utilizó en muchos aviones en los años 30 y 40. El R-670 fue muy utilizado como planta motriz del avión de entrenamiento PT-17 Stearman del ejército estadounidense. Además de ser utilizado en aviones, el R-670 sirvió como planta motriz en una serie de vehículos blindados ligeros de la Segunda Guerra Mundial. La casa Continental es muy conocida en el mundo de la aviación. Casi todos los que hemos volado aviones ligeros seguramente habremos llevado un motor Continental o un Lycoming montado en nuestra Cessna o Piper. Ver los movimientos de las bielas para transformar el movimiento lineal en circular, (en las animaciones que siguen) es algo casi hipnótico.


Los pistones van conectados por un mecanismo de biela-manivela, diferente al de los motores en línea. Uno de los pistones está conectado a una biela más grande que las demás, llamada biela principal o maestra, que a su vez está conectada directamente con el cigüeñal. 


El motor radial presenta una gran relación potencia/peso, sencillez de funcionamiento, alta potencia y par superior a otras disposiciones. Este tipo de disposición fue reemplazado progresivamente con la llegada de los motores de cilindros horizontalmente opuestos (enfriados por aire) y la aparición de los motores a reacción.

Vista lateral izquierda de un W670-6A & MA

Sistema de bielas articuladas con la biela maestra
Al conjunto de pistones, biela maestra y bielas secundarias se le conoce como estrella. El número de pistones de una estrella es generalmente impar, pues así el orden de encendido minimiza las vibraciones.


Características generales
  • Tipo: radial de siete cilindros refrigerado por aire
  • Diámetro: 5 1/8 pulg (130,2 mm)
  • Carrera: 4 5/8 in (117.5mm)
  • Desplazamiento: 668 pulgadas (10.94 L)
  • Longitud: 31.2 pulg (792mm)
  • Diámetro: 42,50 pulg (1,079.5mm)
  • Peso: 460 libras (209 kg)
  • Válvula-tren: 1 entrada y 1 válvula de escape por cilindro
  • Sistema de combustible: Carburador único de la casa Stromberg NA-R6
  • Sistema de aceite: Cárter seco, una bomba de presión, una bomba de barrido, válvula-tren cerrado
  • Tipo de combustible: 65 octanos
  • Sistema de refrigeración: aire
  • Potencia: 225 CV a 2.175 rpm
  • Proporción de compresión: 5,4: 1
  • Relación potencia / peso: 0,49 hp / lb a la velocidad de crucero
  • Potencia específica: 0.337 CV / in³
  • Consumo de combustible: 13 US Gal / h (49 l / h) en rpm de crucero
  • Consumo específico de combustible: 0,54 lb / hp / hr (0,328 kg / kW / hr) - a rpm nominal
  • Consumo de aceite: 0,4 US gal / h (1,5 l / hr) en rpm de crucero
  • Relación potencia-peso: 0,49 hp / lb en rpm de crucero

Comentarios

Entradas populares de este blog

El RADAR meteorológico en los aviones

La aviación en el cine: pelis de azafatas

Mi motor crítico...