Doblando las alas en mitad del vuelo

Existió un avión extraordinario que era capaz de cambiar el diedro de sus alas en pleno vuelo. En realidad lo que hacía era doblar los extremos de cada ala en pleno vuelo. Al hacer esto se conseguía aumentar la estabilidad direccional a velocidad supersónica. Estoy hablando del fabuloso XB-70, por supuesto.



Esta maniobra tan poco ortodoxa, conseguía sin embargo que el avión mejorara notablemente la estabilidad direccional. De hecho, sin las alas plegadas el XB-70 habría perdido toda la estabilidad direccional al volar por encima del Mach 2. Las puntas de las alas se doblaban 64.5 ° hacia abajo. Esto hacía que el avión volara como si tuviera instaladas unas aletas ventrales.




En la imagen se aprecia como el XB-70 podía doblar la parte exterior de las alas en vuelo. Podía graduar las alas a 25° cuando volaba desde los 300 nudos hasta el Mach 1.4, y cuando volaba del 1.4 hasta más de Mach 3 podían doblarse hasta los 65°. Con unas dimensiones de más de 6 metros, estos extremos del ala se convirtieron en los elementos aerodinámicos móviles más grandes de la historia.

Gracias a este sistema se reducía el cambio del CP o centro de presiones, que como ya hemos comentado en este blog, afecta enormemente a todas las aeronaves cuando vuelan en régimen transónico. La transición al vuelo supersónico desplaza el centro aerodinámico hacia atrás, pero el XB-70 al doblar las puntas hacia abajo reducía la sustentación en la sección trasera del ala, reduciendo a su vez así el desplazamiento hacia atrás del CP. También gracias este sistema se conseguía una mejor sustentación gracias a que el flujo de aire debajo del ala se comprimía. Con ello aumentaba la presión en la parte inferior del ala a grandes velocidades, haciéndola un 30% más efectiva. De esta manera se podía volar a alta velocidad supersónica con un ángulo de ataque reducido, lo que a su vez generaba menos resistencia al avance.

¿Fue el XB-70 el único avión que plegaba las alas en vuelo?

Irónicamente esto era algo que les ocurría a otros aviones, pero de forma involuntaria, dejando claramente demostrado que no siempre son ventajas volar con las alas plegadas. Al igual que en muchos aviones de la Armada, las alas del F-4 podían plegarse para que ocuparan menos espacio en los hangares y en las atiborradas cubiertas de los portaaviones. Si el mecanismo no estaba convenientemente bloqueado, las alas se podían plegar. Esto es lo que le ocurrió al F4 que se puede ver debajo.



El F-4 con las alas plegadas perdía mucha sustentación, pero le sobraba tanta potencia, que podía volar de esta manera sin mayores problemas. Se lanzaban las cargas exteriores y el aterrizaje de emergencia se efectuaba con una velocidad superior a la normal (entre 170 y 180 nudos). Problema resuelto. En la foto de 1966 se ve al F4 que acababa de ser lanzado desde la catapulta del portaaviones. El avión no retornó al portaaviones, en su lugar tomó tierra en la pista de la Base Naval de Leeward Point.

El problema grave existía cuando se plegaba involuntariamente solo un ala. El vuelo asimétrico con tanta diferencia de sustentación se convierte en algo muy peligroso. De hecho esto también ocurrió y los pilotos tuvieron que eyectarse. 

El venerable F4 Phantom no fue el único que sufrió estos problemas. Debajo se puede ver un F-8 Crusader monomotor con las puntas de plano plegadas que intenta mantenerse en el aire a base de potencia. 



En agosto de 1960, un piloto de la Marina de Estados Unidos despegó de Nápoles, Italia, y ascendió a aproximadamente 5.000 pies. Cuando se niveló, descubrió que necesitaba una cantidad inusual de presión sobre la palanca de vuelo. Buscó la causa y descubrió con sorpresa que no había desplegado sus alas. El piloto obviamente estaba tranquilo, ya que decidió investigar cómo se podía pilotar el avión en esta configuración mientras arrojaba todo el combustible que podía. Después de unos 24 minutos de vuelo regresó para aterrizar. Fue una toma rápida pero sin complicaciones. Informó una vez en tierra que no había ningún problema de pilotaje en particular con el avión en esta extraña configuración. Los ingenieros de Vought quedaron encantados al ver lo bien que volaba su avión con menos ala que la calculada. El jefe de personal de la Marina en cambio no estaba tan contento con el incidente. Se comenta que estos aviones despegaron con las alas dobladas al menos siete veces más después de este incidente. 

En aviación se han visto de vez en cuando cosas muy raras. Incluso en los aviones de geometría variable se han visto vuelos asimétricos por un fallo del mecanismo. Está claro que los aviones están diseñados para seguir volando pase lo que pase.



La NASA ya trabaja desde hace años con la tecnología (materiales con memoria) que permitirá doblar las alas en pleno vuelo a los aviones comerciales del futuro. Dentro de poco el 777x podrá hacer lo mismo, o eso nos aseguran los ingenieros de Boeing.

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