miércoles, 9 de noviembre de 2016

Aviones de ficción: El aparato nazi de "En busca del arca perdida"


Raiders of the Lost Ark (titulada en España como "En busca del arca perdida") fue el taquillazo de 1981 y una de las películas neoclásicas que han mantenido a través de los años una fuerte conexión emocional con millones de personas en el mundo entero. En esta película se muestran varios aviones reales y uno que resulta impresionante, pero que nunca existió. Se trata del aparato nazi donde se iba a transportar el arca. 

Parece ser que este diseño se basaba en los modelos experimentales de ala volante desarrollados por Blohm y Voss. Hoy en día esta compañía se dedica a la construcción naval, pero diseñó aviones increíbles (poco ortodoxos) en los años treinta y cuarenta. Este modelo del que hablamos hoy sólo existe en la película, pero toma prestados varios elementos de diseño típicos de los aviones de finales de los 30 y primeros de los 40. Uno de los más famosos fue el Blohm & Voss BV 141 y otro de los proyectos que resultaron espectaculares fue el Gotha Go 229 / Horten Ho IX, que muchos aficionados a la aeronáutica seguramente recoradarán por haber sido uno de los primeros diseños de alas voladoras.


La idea de una futurista ala voladorea fue elegida por el director Steven Spielberg para representar el siniestro y avanzado estado de la aeronáutica en la Alemania de Hitler. El diseñador de producción Norman Reynolds se basó en los prototipos de la Northrop Corporation y los dibujos de Ron Cobb para diseñar esa extraña ala que no tiene cola ni fuselaje. El avión fue construido en Inglaterra por la Vickers Aircraft Company y fue pintado en los estudios EMI Elstree en Londres. Con el fin de enviar el parato una vez elaborado a Túnez para la filmación, tuvo que ser desmontado y enviado en partes, para ser posteriormente ensamblado. 

El artista de producción Ron Cobb que conocía perfectamente los modelos alemanes. Los productores de la película le encargaron el diseño de un avión nazi históricamente plausible y de apariencia amenazadora. Según Cobb esto no fue una tarea muy difícil, ya que la industria aeronáutica alemana era, con mucho, la más innovadora de su época. Es cierto, ya que cuando se examinan con detenimiento algunos de los proyectos (tanto los que finalemente vieron la luz, como los que quedaron en los tableros de diseño), se comprueba que algunos de ellos eran incluso más extraños que las novelas de ficción de la época. Uno de los proyectos que más se parecen al aparato de la película es el caza bimotor Li P.04-106 concebido por el magnífico ingeniero alemán Alexander Lippisch. Este proyecto fue desarrollado durante 1939 y especialmente diseñado para competir con el Messerschmitt Bf 110 como caza pesado o Zerstörer de dos asientos. El diseño es un ala voladora dotada de dos motores Daimler Benz 601E (con una potencia de 1200 CV cada uno) montados en góndolas empotradas en las en las alas y dotados de hélices impulsoras. Debajo se puede ver un diagrama y una impresión artística saca del libro Geheimprojekte der Luftwaffe Band III - Schlachtflugzeuge und Kampfzerstörer 1935-1945.


  • Envergadura: 16.0 m 
  • Longitud: 5.83 m
  • Altura: 3.15 m 
  • Anchura del tren principal: 4.0 m
  • Ancho del fuseje: 4.2 m 
  • Ancho entre aletas verticales: 11.0 m 
  • Velocidad: 510 km/h




Este modelo influyó enormemente en los diseños posteriores sobre todo en las alas volantes estadounidenses. Uno de los modelos más conocido es el Northrop N-1M, también conocido con el apodo de "Jeep". Fue un avión experimental estadounidense usado en el desarrollo del concepto de ala volante de la Northrop Aircraft, durante los años 40. 

Northrop N-1M en exhibición en el Steven F. Udvar-Hazy Center del National Air and Space Museum.
Al igual que el modelo alemán, este ala volante estaba dotada de hélices impulsoras movidas por sendos motores Franklin 6AC-264F2. En la película de Indiana Jones, se puede ver que las puntas de las alas del aparato presentan una caída o dihedro muy pronunciado, algo que aerodinámicamente no tiene mucho sentido. Destaca también un fuselaje caído en la parte posterior, que debió de ser requerido para que el protagonista pudieran trepar sin mucho esfuerzo al tratar de capturarlo y una panza o sección central muy baja (probablemente para impedir que Indi se escapara de su oponente).  Aparte de la extraña sección central y la improbable colocación de las aletas verticales encima de las góndolas de los motores, el diseño (...o artilugio) de Reynolds, parecía más o menos aeronavegable. Huelga decir que ni llegó a volar ni se tuvo la intención de que lo hiciera. Sin embargo sufrió un penoso destino, ya que fue abandanodo en Túnez como parte de los decorados de la película. En poco tiempo fue saqueado por cazadores de recuerdos y los restos demolidos por un bulldozer.

Pero ese no fue el final de su historia. Alrededor de una década después del lanzamiento de la película, el avión alemán y aquella épica lucha con el gigantón nazi pasaron a formar parte de un espectáculo llamado "The Indiana Jones Epic Stunt Spectacular" en el Walt Disney World Resort en Florida. Se rehizo el aparato en un tamaño bastante más pequeño y con algunas modificaciones para que pudiera servir en el espectáculo con actores reales enfrente de una audiencia entregada. Como no podía ser de otra forma, la lucha termina con multiples explosiones y por supuesto la sangre del malo salpicando a la audiencia. 


¿Podría haber volado el avión de Indiana Jones?


Para empezar, hay que entender que no es raro hacer volar algo, ahí tenemos el ejemplo del "ladrillo volador" que fue la lanzadera espacial, pero que lo haga eficientemente es ya otra historia. La colocación de las aletas verticales sobre las góndolas del motor era un logro estructuralmente difícil en aquella época, pero no imposible. Sin embargo, aerodinámicamente no tiene mucho sentido, ya que para que las superficies verticales tuvieran algún efecto estabilizador deberían haber estado lo más hacia afuera y hacia atrás posible. Esto es lo que hicieron precisamente los alemanes en sus diseños. En el modelo que se muestra más arriba se aprecia que la posición ideal es cerca de las puntas de las alas. 

Una dificultad más seria -y este es un claro desafío para cualquier diseño de aviones sin cola- era la posición trasera y  alejada de los motores. Los aviones sin cola tienen un estrecho margen de posibiliades en cuanto al centro de gravedad se refiere. El CG requiere siempre de un cuidadoso equilibrio; colocar los motores demasiado lejos del centro de gravedad hace que el equilibrio sea imposible. El avión de Northrop por ejemplo, resolvió el problema embutiendo sus motores (la mayor parte del peso) dentro de las alas (cerca del CG) y actuando las hélices a través de ejes de transmisión muy largos. Por otra parte, la estabilidad longitudinal de las alas voladoras es muy delicada y unas hélices impulsoras habrían desestabilizado el aparato.


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