Efemérides aeronáuticas: Vincent de Groof

Los intentos de la humanidad por volar están llenos de dramatismo. Los accidentes con graves heridas e incluso muerte eran muy usuales en los primeros tiempos. Esto no disuadió a los intrépidos inventores. Existen historias muy curiosas de osados aeronautas. Una de ellas es la que sucedió en junio de 1874, el globo de Gas llamado "El Zar", propiedad de Joseph W Simmons, estuvo involucrado en un intento de lanzamiento espectacular. El globo estaba operado por el propio Simmons y llevaba colgando un aparato volador ideado por un tal de Groof (escrito también a veces como "Degroof"). Se trataba de un aerodino del tipo "Ornitoptero", un aparato alado, mitad planeador mitad paracaídas, que estaba preparado para ser liberado del globo con un humano en su interior. Esto ocurrió sobre Chelsea, Londres. Vincent de Groof, alias "The Flying Man" (de 35 años) quiso ser el primer humano en volar con un lanzamiento desde el aire. El aparato había sido diseñado muchos años antes gracias a la pericia de este inventor con conocimientos de materiales ligeros. De acuerdo con los informes publicados:

"En junio de 1874, se pudo divisar sobre los cielos de Chelsea algo peculiar. Un globo flotaba a unos mil metros del suelo con una carga curiosa que colgaba de él: una espacie de murciélago gigante con un humano en sus controles. Este Batman de la época victoriana era M. Vincent de Groof, también conocido como "The Flying Man" o "L'homme Volant". Los informes periodísticos de este ambicioso individuo se contradicen en casi todas las formas imaginables. Según algunas fuentes era belga, según otras era francés, a veces se dijo que era holandés. Tenía 35 o 36 años. Había tenido éxito con su artilugio volador en el continente, pero otras fuentes aseguran que rara vez se había elevado unos pocos centímetros en algún salto. Algunas versiones sugieren que había hecho un exitoso vuelo sobre Epping Forest una semana antes, sin embargo, al parecer, nadie fue testigo de la hazaña. Cualesquiera que fueran los detalles de su biografía, ahora estaba listo para pilotar sus ligeras (..y frágiles) alas a través de los cielos de Chelsea.

El intrépido inventor (de forma parecida al malogrado sastre volador) era zapatero de profesión y entendía de cueros, telas y urdimbre en general. Había construido un par de alas hechas de materiales muy livianos, principalmente caña y seda. Cada una de las alas tenía unas dimensiones de 11 metros de largo por 1 de ancho. La cola tenía unas dimensiones de 5,5 por 2,5 metros. Se desconocen los cálculos en los que se basó para encontrar estas proporciones. Las alas estaban insertadas en dos marcos articulados que a su vez estaban unidos a un soporte de madera sobre el cual el aeronauta se posicionaba de pie y podía manipularlas mediante palancas. El aparato en realidad no estaba diseñado para elevarse desde el suelo. La teoría era que, cuando se iniciaba un lanzamiento desde cualquier altura, la máquina llegara planeando a tierra con un descenso muy suave y controlado. Durante este planeo se podría cubrir una gran distancia para finalmente aterrizar sin consecuencias.

El globo, conocido como "Zar", había despegado de Cremorne Gardens, un jardín público cerca del que sería con el tiempo el emplazamiento de la central eléctrica de Lots Road. El aerodino que colgaba del globo se construyó a prueba de agua, con una compleja red de cuerdas y poleas para ser operado por de Groof. En algún momento del vuelo, de Groof debía cortar el cable de unión  con el globo y de esta manera poder quedar en vuelo libre planeando sin propulsión muscular. Solo control de vuelo. Después de pasar un tiempo sobre el Támesis, el piloto del globo redujo la altura a unos 90 metros en preparación para la separación. El descenso llegó a ser tan bajo, que de hecho el artilugio de Groof se balanceó peligrosamente cerca de la torre de la iglesia de San Lucas, justo al norte de King's Road.

En este punto, los informes de prensa divergen nuevamente en los detalles. Tal vez previendo que podría darse un golpe accidentalmente con la iglesia, o tal vez porque ya estaba listo y mentalizado para comenzar su salto, de Groof cortó la cuerda. Su "batwing" de tela y seda colapsó. Volteó de inmediato y el infortunado aeronauta cayó al suelo como una piedra, dándose un batacazo morrocotudo en lo que ahora es Sydney Street.

Algunas versiones sugieren que falleció en el acto. Otros dicen que vivió lo suficiente como para ser llevado al hospital de Chelsea, donde más tarde expiró. Un novelesco artículo, en Illustrated Police News, le brinda algunos momentos finales de conciencia en presencia de su angustiada esposa. De cualquier forma, el óbito no podría haber ocurrido mucho más tarde del tortazo, dado que la investigación posterior describía su cuello roto y su cráneo hundido.

Pero ahí no quedó la cosa, los efectos del salto (que fueron pasados por alto en los cálculos) casi llegaron a producir una segunda tragedia. Tan pronto como de Groof se liberó del globo para ir hacia una muerte casi segura, el propio globo ya sin carga salió impulsado hacia arriba en el aire, alcanzando tal altura que el piloto Joseph Simmons de Regent Street, sufrió hipóxia y se desmayó. Al recobrar el conocimiento, se encontró sobre Victoria Park, a una milla de Chingford, pero en medio de las vías del tren que no lo arrolló por poco.

Una investigación forense algo caótica (uno de los miembros del equipo era un empleado de Cremorne Gardens) no atribuyó a ninguno de los involucrados ninguna culpa en el trágico accidente. Los restos del ornitóptero se pusieron a la venta en Bruge en febrero, y de Groof, el lamentable aspirante a Batman, fue enterrado en el cementerio de Brompton ".

El vuelo fatal de De Groof. Ilustración del siglo XIX de la muerte del zapatero belga Vincent De Groof (1831-1874) el 29 de julio de 1874. Su máquina voladora era un cruce entre planeador y paracaídas. Fue liberada del globo 'Zar '. Una velocidad de descenso demasiado alta, debido a la insuficiente área del ala, hizo que las alas colapsaran hacia arriba. La máquina cayó al suelo, matando a De Groof al instante. El piloto del globo, Joseph Simmons, murió posteriormente en un accidente de globo en 1888

Comentarios

  1. ¡Enhorabuena por tu estupendo blog y felicidades a todos los aeronáuticos con motivo de la celebración de la Virgen de Loreto!
    https://youtu.be/w1Y7ojhSmdw

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    1. Hola Julia y muchas gracias por tu mensaje y el link del pequeño piloto :)
      Un cordial saludo.
      Manolo

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