viernes, 9 de septiembre de 2016

La aviación en el cine: Los puentes de Toko-Ri

Una excelente película clásica sobre la aviación naval en la guerra de Corea. 

En noviembre de 1952 cerca de las costas coreanas los pilotos de helicópteros Mike Forney y Nestor Gamidge rescatan al teniente Harry Brubaker que acaba de realizar un amerizaje de emergencia con su F9F Panther. Así comienza esta cinta que nos cuenta las operaciones aéreas llevadas a cabo por la US Navy con aquellos portaaviones, que por aquel entonces contaban con cubiertas de madera rectas de proa a popa, catapultas hidráulicas y un oficial de apontaje que hacía señales con palas para el aterrizaje. Precisamente después de esta guerra los portaaviones fueron equipados con cubiertas anguladas para el apontaje, catapultas de vapor (serán sustituidas en breve por la catapulta electromagnética) y un sistema de aterrizaje por medio de espejos con lentes Fresnel, llamado en la jerga naval "la bola", (la versión navalizada del famoso VASI).

El guión de la película es sencillo, pero no por ello poco interesante. Harry Brubaker es un reservista veterano de la II GM que es llamado a filas ante la escalada bélica en la península de Corea. Brubaker deja su actual ocupación, la abogacía, para servir de nuevo con abnegación y profesionalismo a su país. El escuadrón de Brubaker pilota el F9F Panther, uno de los primeros aviones a reacción que operó la US Navy. La transición al reactor fue una de las tareas más complicadas con las que tuvo que enfrentarse la marina de los Estados Unidos. Ver post dedicado a ello:
https://greatbustardsflight.blogspot.com.es/2016/09/la-transicion-al-reactor-y-los.html?showComment=1473577586439#c1169299428889992420


Los Panther debían de volar muy bajo y efectuar misiones de bombardeo altamente arriesgadas. Brubaker se entrena para cumplir con la última misión asignada que se considera de gran importancia estratégica. La misión es clara y sin complicaciones se trata de destruir unos puentes altamente protegidos por artillería antiaérea. Son los puentes de Toko-Ri, vitales para el enemigo. Los puentes se encuentran en medio de unos desfiladeros que obligarán a volar a los Panther en una ruta de entrada y salida única. Los comunistas lo saben y toda la artillería se concentrará en la única ruta posible por lo que este es un ataque muy arriesgado. La trama parece muy Hollywoodiense, pero en realidad algo parecido ocurrió en la llamada batalla del Cañón de Carson, donde los Banshees del escuadrón de caza VF-172 a bordo del CV-9 Essex llevaron a cabo un ataque contra una ruta de aprovisionamiento del ejército norcoreano. James Michener plasmó esta operación en un libro que narra precisamente la llamada "Battle of Carlson's Canyon". La película se basa en esta novela y saca de ella lo mejor de las operaciones navales narrando la vida a bordo del portaaviones con gran realismo.

Aspectos técnicos
  • Duración 1 h 42 min (102 min)
  • Sonido Mono (Western Electric Recording)
  • Color: Technicolor
  • Rodada con una relación de aspecto de 1.37: 1 para ser proyectada también en 1,66: 1 (pantalla pequeña en ambos casos). 
  • Laboratorio Technicolor (color by)
  • Formato del negativo de 35 mm
  • Formato de película de 35 mm impresa

Esta película en realidad no llegó a ser rodada con el famoso sistema VistaVision de la Paramount. Esta productora defendía con vehemencia que el formato ideal para el cine era la relación 1.66 a 1, para ello inventó el famoso VistaVision, que rodaba con el rollo de película apaisado en vez de vertical.



Las perforaciones de la cinta de 35 mm se encuentran en los laterales cuando el rollo se pasa verticalmente. Así se rodó Los puentes de Toko-Ri.
Las perforaciones de la película se encuentran arriba y abajo al pasar la película lateralmente. El área de impresión en cada fotograma es mayor, con lo que la calidad de la proyección aumenta. Este formato eral 1.66 a 1 y con el tiempo llegó a crecer hasta el 1.85 a 1. Con unas lentes esféricas en vez de anamórficas y una gran calidad exenta de deformaciones este formato reinó en la segunda mitad de los años 50.
En 1961 la Paramount abandona el sistema de VistaVision y defiende el Technirama como la proporción ideal, esto es 2.35 a 1 o pantalla panorámica. Esta fue la alternativa al Cinemascope, comprimiendo la imagen como este, pero es formato apaisado.
Aquí se puede ver una comparativa de las pantallas llamadas panorámicas con respecto a la académica de 1.33 a 1



La dirección de la película recayó en el director canadiense Mark Robson. Un gran acierto, ya que Mark hizo una gran labor de producción y su maestría como director quedó de manifiesto en la siguiente película que realizó: Más dura será la caída, en el año 1956 y que además fue la última película de Bogart.

Los efectos especiales es otro de los puntos fuertes de esta película. Ganaron el Oscar por su realismo y sofisticación. En una era en la que no existían los gráficos por ordenador, es difícil pensar la complejidad requerida para que los bombardeos aéreos parecieran verosímiles. Estos efectos fueron obra de John Phipps Fulton e Ivyl Burkes. Para que una avión (...y no digamos una explosión) resulten realistas en una película, estos deben de ser de gran tamaño. Aún recuerdo cuando yo hacía mis pinitos con un tomavistas de Super-8 y trataba de hacer pasar por un avión real alguna de mis maquetas a 1:72 o a 1:48. No hay mucho secreto en esto. Cuanto más grande más realista. Para ello los especialistas en efectos especiales con Burkes al frente idearon un gigantesco diorama donde construyeron el paisaje coreano y los puentes. Estos tenían nada menos que 2,5 metros de alto. Era como un mundo en miniatura, pero con una extensión enorme. Los aviones eran maquetas muy fieles a la realidad y de gran tamaño. Los F9F-2 Panther reales tenían una envergadura real de 11,6 metros. Las maquetas de la película tenían un metro y medio de envergadura. Eran aparatos enormes que hacían deslizar colgados en finos alambres. En el momento de hacer volar o estrellar los aviones, estos se comportaban con una gran similitud con los modelos reales, pues su gran tamaño era lo que hacía que las reacciones se asemejaran a la dinámica de vuelo de un avión real. El avión del protagonista con la pintura del escuadrón de los "Golden Dragons" fue construido en fibra de vidrio, con el tren de aterrizaje de metal, ruedas de goma, la cabina se podía quitar y el piloto perfectamente reproducido se encontraba en su interior. En una subasta se llegó a pagar 3.500 dólares por ella. Debajo se pueden ver varias escenas del rodaje con las maquetas. El aterrizaje en emergencia es de lo más realista, pues el humo que se genera y las marcas del terreno están a escala con la maqueta.


El escenario que se construyó era tan grande que los especialistas de efectos especiales usaron un helicóptero desde el que sobrevolaban el diorama y desde el que tiraban pequeñas bombas incendiarias y toda clase de elementos pirotécnicos que eran filmados con la cámara de a bordo



Los actores principales son Grace Kelly (Nancy) y William Holden (Harry), pero la cinta cuenta con secundarios de lujo, como el propio Mickey Rooney, quien se granjeó la amistad de los marinos cuando estaba rodando en el portaaviones y quiso entretenerlos con un pequeño show personal.


Curiosidades

Uno de los pilotos que voló los Panther para la producción de la película fue un joven teniente llamado Alan Shepherd, el cual fue posteriormente uno de los elegidos para la gloria en los programas Mercury y Apollo. La Marina de los Estados Unidos se volcó con la película prestando nada menso que 19 buques de guerra para su producción. Al protagonista (William Holden) se le instruyó en los procedimientos para poder hacer carreteos en la cubierta del portaaviones y así hacer tomas más realistas.

El portaaviones en el que ocurre la mayor parte de la acción es el "Savo Island", (al igual que en la novela). En realidad, el portaaviones Savo Island (CVE-78) era un barco mucho más pequeño, un portaaviones de escolta de la clase Casablanca. Este navío no resulta apropiado para que un almirante lo pueda utilizar como buque insignia. Además, este barco fue dado de baja poco después de la Segunda Guerra Mundial, varios años antes de la historia que se cuenta en el film. Para la película el buque utilizado fue el USS Oriskany (CV-34) de la clase Essex. Este buque si que participó realmente en el conflicto de Corea. Varias escenas muestran claramente el número "34" en la cubierta de vuelo.

James A. Michener escribió la historia después de pasar algún tiempo a bordo del USS Essex. Uno de los pilotos a bordo del Essex en aquel momento fue Neil Armstrong. No se sabe con certeza si alguno de los personajes en el libro o la película se basó en Armstrong. El escuadrón de reactores F9F Panther de la Marina estadounidense VF-192 también fue utilizado para filmar Escuadrilla heroica (1954). Después de la filmación de estas dos películas, el nombre del escuadrón pasó de llamarse "Golden Dragons" a "World Famous Golden Dragons".

Errores de la película

Una de las cosas que más llama la atención de las operaciones aéreas es la impunidad con la que la escuadrilla usa la radio durante el reconocimiento fotográfico y los posteriores ataques. Si bien es cierto que estas conversaciones son necesarias para que la gran mayoría de espectadores sigan la trama, no es menos cierto que para los más avezados esto es algo que quita mucho realismo. Cuando se vuela en territorio enemigo el "silencio radio" es de las cosas más básicas que se deben de tener en cuenta. El enemigo puede ser cruel y todo lo malo que uno quiera, pero casi seguro que no es tonto. Los norcoreanos seguramente estarían a la escucha de cualquier transmisión para intentar descifrarla o localizarla por triangulación. En aquella época no se disponían de radios cifradas o encriptadas como ocurre hoy en día.

Cosas que me han gustado

Una de las cosas que más impresionan en esta película es ver como se utilizan los aviones de pistones en cubierta para poder ayudar en la operación de atraque del portaaviones. Esta extraña maniobra existió en realidad. Se le llamaba operación "Pinwheel" y se utilizó por primera vez durante la II GM. En aquella época los recursos como los remolcadores eran escasos y había que esperar largo tiempo a que estuvieran disponibles. Con esta operación se podía hacer maniobrara a estos mastodontes de una manera muy ágil sin tener que usar los remolcadores. Una auténtica salvajada en términos se potencia y consumo de combustible, por no hablar del mantenimiento. Los aviones se encadenaban a la cubierta de vuelo y con los motores a plenas revoluciones, el oficial de cubierta daba instrucciones para que se aplicara toda la potencia posible a los aviones situados en alguna de las esquinas. Esta maniobra fue popularizada por los norteamericanos, pero British y Aussies también la emplearon en algún momento.

Otra cosa curiosa es el traje de supervivencia en alta mar que utilizan los pilotos del F9F. Este traje era apodado "poopie suit" porque era tan hermético que el sudor y cualquier necesidad fisiológica quedaba en su interior. Oficialmente llamado MK-4 anti-exposure suit, era el traje reglamentario con el que se dotaba a las tripulaciones para que estas pudieran sobrevivir hasta ser rescatados por los helicópteros.


 En resumen:

Coraje, responsabilidad, patriotismo, principios y fortaleza moral en un film heroico para quitar el mal sabor de boca al público norteamericano por una costosa Guerra de Corea no terminada con éxito. Muy recomendable para todos aquellos a los que les guste la aviación y las operaciones navales. Un 7 sobre 10 en mi clasificación personal.

El trailer


En el vídeo se pueden ver las operaciones reales abordo del Hornet CVA-12, sucesor del barco con el mismo nombre (Hornet CV-8) que fue qel que utilizó Doolittle para el bombardeo de Tokio. El CV-8 se perdió durante la guerra el 27 de octubre de 1942. El CVA-12 fue el barco que se encargó de la recuperación de los primeros hombres que pisaron la luna.






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