Solución al concurso: El Armstrong Whitworth AW.52 con motores Nene

El Armstrong Whitworth A.W.52 fue un diseño de ala voladora británico de finales de la década de 1940 para la investigación de un futuro avión comercial de pasajeros con este tipo de estructura. Se construyeron tres aviones para el programa de pruebas, un planeador A.W.52G y dos aviones de investigación propulsados por reactores. El avión de pasajeros fue cancelado, pero los vuelos de investigación continuaron hasta 1954. El A.W.52 estaba diseñado para alcanzar velocidades muy altas con sus turborreactores. Era de construcción totalmente metálica, con un tren de aterrizaje retráctil; aerodinámicamente, tenía mucho en común con el planeador. Ambos aviones tenían alas con aflechamiento moderado y una sección central con borde de salida recto. Las puntas de las alas llevaban aletas y timones en los extremos que operaban de manera diferencial. 


El alabeo y el cabeceo se controlaban por medio de elevones que se extendían hacia adentro desde las puntas de las alas a lo largo de la mayor parte de estas. Los elevadores se movían juntos para el cabeceo y diferencialmente para obtener el alabeo. Eran superficies bastante complicadas, que incluían tabs para la compensación y no tenían bisagras.


Para retrasar la pérdida de la punta de ala, se succionaba aire de una ranura justo en frente de los elevadores, mediante bombas impulsadas por ventiladores montados en el tren de aterrizaje en el planeador y directamente desde el motor en el A.W.52. El ala de la sección central interior llevaba flaps Fowler y la superficie superior de la sección exterior llevaba spoilers.

La tripulación se sentaba en tándem en una góndola de modo que el piloto estuviera justo delante del borde de ataque del ala, lo ue le proporcionaba una excelente visión. La cabina era presurizada y se había desplazado ligeramente hacia babor. Los motores estaban montados en la sección central del ala, cerca de la línea central y, por lo tanto, no perturbaban la superficie superior del ala.

El primer prototipo voló el 13 de noviembre de 1947 propulsado por dos motores Rolls-Royce Nene de 5.000 lbf (22,2 kN) de empuje cada uno. Las pruebas fueron decepcionantes: no se pudo mantener el flujo laminar, por lo que las velocidades máximas, aunque respetables, fueron menores de lo esperado. Como en cualquier avión sin cola, las distancias de despegue y aterrizaje eran más largas que los de un avión convencional (con cargas de ala similares) porque a ángulos de ataque altos, las fuerzas generadas hacia abajo eran mucho mayores que las de los elevadores con su gran momento. El primer prototipo se estrelló el 30 de mayo de 1949, pero no hubo víctimas. El piloto se eyectó y se convirtió en el primer piloto británico en hacer esto. 

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    El ganador del concurso es nuestro seguidor Antonio Fernández: enhorabuena, mándame tu correo y te envío el libro que tu quieras. Un cordial saludo y que lo disfrutes :) 


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