jueves, 21 de enero de 2016

El banco de pruebas de los motores de GE (General Electric)


Todos los días son malos para volar si te juntas con Brian DeBruin. DeBruin se encarga de dirigir el banco de pruebas de motores a reacción GE en Peebles, Ohio, y su trabajo consiste en asegurarse de que los motores de GE sigan funcionando cuando vuelen en una tormenta de granizo, se encuentren con una nube de polvo o se traguen a un ganso. Él y su equipo incluso provocan pequeñas explosiones en el interior de los motores a reacción para simular un fallo de los álabes. "Algunas de estas pruebas son relativamente inocuas, pero otras son muy destructivas", comenta DeBruin. "Tienes que demostrar que tus motores son buenos.



Un ingeniero de pie en la entrada de aire de una cámara de pruebas. Los motores como el GE90-115B, el motor a reacción más grande y potente del mundo, pueden ingerir 3.600 kg de aire por segundo.



Cuando el motor funcione y se encuentre sujeto al banco de pruebas, este se convierte en una especie de aspiradora gigante. Un motor grande como el GE90 puede succionar las paredes formando como un pequeño tornado y si no se cortara el aire en ese momento, distorsionaría los datos obtenidos en el banco. 


Una vista interior de un motor a reacción GEnx. Estos álabes controlan el flujo de aire alrededor del núcleo del motor a reacción cuando este se encuentra funcionando. Este aire genera la mayor parte del empuje del motor.




GE es la empresa cuyos motores a reacción tienen los álabes del fan hechos de materiales compuestos. Los composites permiten a los ingenieros construir motores más grandes y más eficientes. El diseño de los álabes fue tan increíblemente avanzado y sorprendente que el Museo de Arte Moderno de Nueva York incluye uno de ellos en su colección.



Un primer plano de los álabes de material compuesto y su afilado canto de titanio.


Los bancos de pruebas y ensayos mostrando sus enormes entradas de aire desde el exterior.


Peebles también tiene bancos de pruebas al aire libre donde los ingenieros pueden simular todo, desde las tormentas de granizo a los impactos con aves.



GE Aviation también ensambla motores a reacción en Peebles. La compañía los entrega con estos camiones gigantes.







Un motor a reacción GEnx-2B dentro de un banco de pruebas. Este motor proporciona empuje a los Boeing 747-8. Muchos Boeing 787 Dreamliner utilizan una versión ligeramente más grande llamda GEnx-1B.


Los bancos de ensayo de motores a reacción tienen paredes de 6 metros de espesor construidas con un hormigón especial de alta densidad. El equipo de construcción hizo vibrar el hormigón húmedo cuando se construyó el edificio para poder exprimir cualquier partícula de el aire y eliminar así puntos débiles potenciales.



Un carenado para un motor GEnx se parece a como si fuera un insecto mecánica gigante. Arriba: La estructura de control de turbulencia llamada "La estrella de la Muerte" o (TCS), la cual permite agilizar y reconducir de forma efectiva el flujo de aire en el interior de un motor a reacción durante las pruebas.

General Electrics proueba sus motores a reacción a fondo. Entre las muchas pruebas que se efectúan, se disparan aves con cañones a los álabes de estos motores para comprobar su resistencia. 





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