Qué es el ALE-47

Imaginemos la trepidante escena de la película "Tras la línea enemiga". Durante una misión de reconocimiento sobre Bosnia, el teniente/navegante Chris Burnett -"Longhorn"- (Owen Wilson) y el teniente/piloto Jeremy Stackhouse -"Smoke"- (Gabriel Macht), observan actividad sospechosa. Burnett convence a Stackhouse para volar su F/A-18 Super Hornet fuera del rumbo previsto para echar un vistazo y fotografiar el área. Sin embargo, ellos no saben que lo que fotografían son fosas comunes. Los militares serbios detectan en el radar al avión y se ordena que el avión de caza sea derribado inmediatamente. Se disparan varios misiles tierra-aire 9M37M que vuelan a una velocidad de Mach 1.8 desde el sistema SAM 9K35 Strela-10. Estos misiles son de guía infrarroja y persiguen al caza de forma frenética en su desesperado intento de evasión.


Aunque en la película el caza norteamericano es derribado, la defensa antimisil no es algo muy complicado y se basa en cegar y/o confundir al sistema de guiado. Lo difícil es unirlas en un sólo sistema que detecte pronto y correctamente la amenaza, evalúe contramedidas y maniobras y presente toda esta información al piloto o la tripulación de una forma rápida, clara y consumiendo el menor tiempo posible; ya que el tiempo es un factor básico en la defensa antimisil. Entre las contramedidas más habituales se encuentran las bengalas, como las que lanzan nuestros héroes en la película y también existen los llamados Chaff, que son una especie de tiras reflectoras antiradar. Una especie de laminillas (en realidad son dipolos) cortadas a la mitad de la longitud de onda del radar que nos detecta.  Estos señuelos son los responsables de que el misil pierda el guiado hacia nuestro avión.

Ver entrada relacionada:
https://greatbustardsflight.blogspot.ch/2015/10/hablemos-de-misiles-aa.html

Es normal que un piloto se ponga nervioso cuando su sistema de abordo le indica que están siendo detectados. En la película los nervios crecen cuando otra señal de alerta indica que un segundo misil se ha lanzado desde una plataforma de misiles tierra-aire (SAM). A medida que el misil supersónico se aproxima a su objetivo, se lanzan bengalas desde la parte posterior del avión. Esto en la vida real debe de confundir al proyectil que busca el calor. Uno de los sistemas occidentales de lanzamiento de contramedidas más populares es el famoso ALE-47. El nombre completo es AN/ALE-47 Countermeasures Dispenser System  o CMDS en la jerga militar especializada. Es un sistema crucial para la supervivencia del piloto y la aeronave en un entorno de combate. Garantizar que su funcionamiento sea óptimo es tarea de los especialistas de armamento. Que uno de estos sistemas se encuentre bien instalado puede significar la diferencia entre la vida y la muerte en una misión de combate.

El sistema dispensador de contramedidas AN/ALE-47 fue desarrollado por la compañía Tracor, aunque hoy en día esta compañía ha sido absorbida por BAE Systems. El ALE-47 es una versión mejorada del antiguo sistema ALE-40, con más autonomía y mejor software. Este sistema dispensador se puede integrar en una amplia gama de aeronaves, incluidos helicópteros, aviones de carga y aviones de combate. Alcanzó la capacidad operativa inicial (IOC) en la Marina de los EE. UU. En 1998. Se ha integrado en 38 tipos diferentes de aviones, incluidos el F-16, F/A-18, C-17, CH-47 y UH-60. Desde 2008, se han entregado más de 3000 de estos sistemas y se utilizan en fuerzas aéreas de 30 naciones diferentes.

El Sistema dispensador de contramedidas AN/ALE-47 (CMDS) consta de los siguientes componentes: una unidad de control digital con pantalla (Digital Control Display Unit o DCDU), un programador, una caja de conexiones, dos secuenciadores y cuatro conjuntos dispensadores que contienen un módulo de carga útil (cargador). El sistema también contiene un interruptor de seguridad, un puerto de interfaz Mission Load Verifier (MLV), botones de disparo de bengalas cerca de la palanca de gases del piloto y del copiloto y un panel indicador del interruptor bypass del tren de aterrizaje.
Estos sistemas de contramedidas están integrados con los receptores de emisiones de radar en la aeronave, como el AN/ALR-69. El ALR-69 detecta y busca posibles amenazas de detección de radar en un entorno de combate y genera avisos a los pilotos. Cuando se detecta una amenaza, el sistema lanza las contramedidas de chaff y bengalas en el momento óptimo para cegar la guía de radiofrecuencia del misil atacante o despistar a los misiles infrarrojos por medio de bengalas que genaran más calor que los motores del avión. El sistema es muy complejo y no solo es una unidad dispensadora, de hecho el piloto puede interactuar con el ALE-47 a través de una unidad de control y un programador. El sistema también se puede integrar en las pantallas de instrumentos de vuelo electrónicos (digitales).

En aviones de ala fija se pueden poner varios dispensadores, hasta 32 dispensadores. En aviones de ala rotatoria se podrían instalar hasta 16 dispensadores. Cada dispensador puede contener cinco tipos diferentes de contramedidas. El sistema está integrado con los receptores de advertencia de emisiones radar de la aeronave, receptores de advertencia de misiles y otros sensores de guerra electrónica. Lanza automáticamente contramedidas en el momento óptimo y es compatible con una amplia variedad de contramedidas, como diferentes tipos de bengalas y chaff, con 3 tipos de materiales: XM211, XM212 y M206. Está diseñado también para trabajar con contramedidas futuras avanzadas. El modo de operación puede ser manual, semiautomático y automático. En los modos auto o semi el sistema lanza automáticamente los materiales de contramedidas cuando el AN/ALQ-156 detecta una amenaza.

Para saber más sobre la historia del Sidewinder:
https://greatbustardsflight.blogspot.ch/2015/10/fox-two-la-historia-y-las-curiosidades.html

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