La aviación en el cine: El héroe solitario (1957)

El otro día volví a ver una película clásica de uno de mis directores favoritos (Billy Wilder) que además estaba protagonizada por otro de mis actores favoritos (James Stewart). Se trata de El héroe solitario, titulada originalmente The Spirit of St. Louis. Una película norteamericana de la Warner Brothers del año 57 que narra la conocida hazaña de Charles Lindbergh. Este vuelo es de sobra conocido por los aficionados a la aviación. El 20 de mayo de 1927 Charles Lindbergh despegó del Roosevelt Field, en Nueva York, para cruzar el Atlántico, el solo sin escalas, en un avión monoplano y monomotor. La travesía duró treinta y tres horas y veinte minutos. Después de un gran esfuerzo físico y mental Lindbergh aterrizó finalmente en Le Bourget (París). Mucha gente lo recuerda como el intrépido piloto de la película El vuelo del Fénix (1965), producida y dirigida por Robert Aldrich y ya tratada en este Blog. En efecto, Jimmy Stewart estaba muy en su papel del capitán Frank Towns, a los mandos de aquel Fairchild C-82, en el que se puede decir que bordó el personaje, al igual que lo hizo cuando interpretó al joven piloto Charles 'Slim' Lindbergh en esta cinta. Billy Wilder rodó la película treinta años después del vuelo. El héroe solitario es un relato cinematográfico en tono heroico rodado en cinemascope y a todo color (Warnercolor). Sin embargo no es de lo mejor que haya rodado Billy Wilder. La dificultad era grande, pues se trataba de una auténtica leyenda y no había muchas opciones de ser creativo en el guión.


La historia era la que era. La trama se desarrolla básicamente en la carlinga del avión y se entretiene al público a base de una serie de "flashbacks" para no hacer la cinta pesada. En los momentos de soledad dentro de la carlinga, Wilder utiliza a una mosca que se cuela antes del despegue para posibilitar que el protagonista nos cuente cosas interesantes de su vida. Slim, como era apodado, dialoga con la mosca y a veces resulta divertido ver con que pocos recursos un buen director monta una buena escena. No es un recurso muy novedoso. Wilder ya escribió un guión donde hace que Charles Boyer, que interpreta a un gigoló rumano, converse con una cucaracha mientras espera en la frontera. La película se llamaba Si no amaneciera y fue rodada en 1941. Los flashbacks son los que realmente nos cuentan las dichas y desdichas de su protagonista. Son pequeñas historias muy entretenidas y divertidas como aquella en la que trabaja de instructor enseñando a volar a un clérigo. En otra de ellas compra su primer avión, un "Jenny" empeñando su moto, en otra rememora sus días como piloto de correo aéreo, etc. Todas ellas muy entrañables.








Los aviones que salen en esta película

Por supuesto, el avión protagonista de esta película es el Ryan NYP Spirit of St. Louis, Este avión tenía la matrícula NX-211, era un monoplano monomotor, de un solo asiento, construido por encargo para poder ser volado mucho tiempo sin escalas. En su vuelo con este aeroplano Lindbergh ganó el Premio Orteig dotado con 25.000 dólares. Lindbergh despegó en el Spirit desde Roosevelt Airfield, Garden City (Long Island), Nueva York, y aterrizó 33 horas, 30 minutos después, en el Aeródromo de Le Bourget en París, Francia. Oficialmente el aeroplano fue conocido como Ryan NYP (por Nueva York a París), el monoplano fue diseñado por Donald A. Hall del fabricante de aviones Ryan y fue nombrado The Spirit of St. Louis en honor de la gente que apoyó a Lindbergh en su ciudad natal, St. Louis de Missouri. Para ahorrar tiempo en el diseño, el NYP se basó (muy libremente) en el Ryan M-2 de la compañía, producido en 1926, con la diferencia principal del alcance, que era de 4.000 millas en el NYP. Como era un diseño no estándar, el gobierno le asignó el número de registro NX-211 ("experimental"). Para la película se hicieron tres réplicas capaces de volar del NYP, junto con varios accesorios y maquetas. Según Wikipedia, estos aviones fueron en realidad los Ryan Brougham convenientemente modificados. Uno de ellos se encuentra en el Museo de Historia de Missouri en St. Louis.

Los días en los que Slim volaba en el servicio de correo aéreo se muestran en una secuencia de flashback en la que el protagonista intenta volar en medio de una ventisca con un DH4. El Airco DH.4 era un bombardero británico biplano de dos asientos de la Primera Guerra Mundial. Fue diseñado por Geoffrey de Havilland (de ahí "DH") para Airco, y fue el primer bombardero británico de dos asientos con un armamento defensivo efectivo. Voló por primera vez en agosto de 1916 y entró en servicio con el Royal Flying Corps (RFC) en marzo de 1917. La mayoría de los DH.4 se construyeron como biplazas de propósito general en los Estados Unidos, para prestar servicio con las fuerzas estadounidenses en Francia. La oficina de correos de EE. UU. seleccionó el DH-4 para transportar el correo aéreo. En 1919, el DH-4B fue estandarizado por la Oficina de Correos de los EE. UU. siendo modificado para volar desde la cabina trasera con un compartimiento de correo hermético de 180 kg que reemplaza la cabina delantera. El DH-4B en versión de correo aéreo se modificó más tarde con un tren de aterrizaje reforzado y un timón más grande. Los DH-4 se usaron para establecer un servicio de correo aéreo transcontinental de costa a costa, entre San Francisco y Nueva York, cubriendo una distancia de 4.310 km, incluyendo vuelos nocturnos. Los primeros servicios comenzaron el 21 de agosto de 1924. El DH -4 continuó en el servicio de Correos hasta 1927, cuando las últimas rutas de correo aéreo se pasaron a contratistas privados.

Aparecen varios J-1 estándar en las secuencias de flashback que nos muestran los días en los que Lindbergh trabajó como instructor de vuelo. El Standard J era un avión de entrenamiento básico producido por la Standard Aero Corporation en los Estados Unidos desde 1916-18. Era un biplano en tándem de dos asientos construido en madera con refuerzo de alambre y revestimiento de tela. Cuatro compañías: Standard, Dayton-Wright, Fisher Body y Wright-Martin construyeron 1.601 J-1, todos los cuales fueron entregadas entre junio de 1917 y junio de 1918 al Servicio Aéreo del Ejército y la Marina de los EE. UU. El J-1 se consideró desde el principio como una medida provisional para complementar la producción de Curtiss JN-4. Mucha gente confunde el estándar J-1 con la serie Curtiss JN, pero el ángulo del puntal del tren delantero, visto desde un lateral revela rápidamente que se trata de un estándar J-1 y no de un Curtiss.

Varios Curtiss JN-4 tambien aparecen en los flashback cuando se cuentan los días que Lindbergh pasó en el ejército. El Curtiss JN "Jenny" era una serie de aviones biplanos construidos para el Ejército y la Armada que fueron entregados en 1915. Fue producido en gran cantidad para el entrenamiento en el ejército de los EE. UU. Como avión civil, el "Jenny" se convirtió en la "columna vertebral" de la aviación norteamericana de la posguerra, siendo operado por la United Airlines y la Canadian Airways. Se produjeron más de 6.000 aeronaves de diversos tipos.

El director

Billy Wilder rodó inolvidables películas y curiosamente, dos de ellas las realizó el mismo año que esta que hoy comentamos se trata del estupendo thriller "Testigo de Cargo" y su deliciosa comedia romántica "Ariane". De mis favoritas de este director podría citar: El crepúsculo de los dioses de 1950, Traidor en el infierno de 1953, Sabrina de 1954, Con faldas y a lo loco de 1959, El apartamento de 1960, ¿Qué ocurrió entre mi padre y tu madre? de 1972 y Fedora de 1978. Ya se han escrito muchos y buenos libros sobre el genial director de origen austrohúngaro por lo que no puedo añadir mucho más, solo recomendar a aquel al que le guste el cine y que todavía no las haya visto, que se vea alguna de las que cito arriba. No quedará defraudado. La de hoy desde luego es de las más flojas de su carrera. El problema de Wilder con esta película era que se había firmado un contrato por el cual el director se debía ceñir a lo relatado en la autobiografía ya publicada y que había sido premio Pulitzer y un auténtico Best-seller. Había pues poco margen y la crítica le atacó por ello diciendo que había poca profundidad psicológica en el personaje, lo cual es cierto. 


Ficha técnica
  • Dirección: Billy Wilder
  • Producción: Leland Hayward
  • Guion: Billy Wilder y Vendell Mayes
  • Basada en el libro de Charles A. Lindbergh "The Spirit of St. Louis".
  • Música: Franz Waxman
  • Fotografía: Robert Burks y J. Peverell Marley
  • Montaje: Arthur P. Schmidt
  • Protagonistas: James Stewart, Murray Hamilton, Patricia Smith
  • Duración: 138 min. 
  • Productora: Warner Bros. 
  • Sonido: Mix Mono (grabación de sonido RCA) | Estéreo de 4 pistas
  • Color: WarnerColor
  • Relación de aspecto 2,35: 1
  • Laboratorio: Warner Bros.
  • Formato negativo: 35 mm
  • Proceso Cinematográfico: CinemaScope
  • Formato de película impresa: 35 mm

Curiosidades

James Stewart tenía 47 años cuando rodó la película. Fue complicado, porque tenía que representar a un joven de 27. James Stewart hizo dieta antes de que comenzara el rodaje para que pareciera más joven en pantalla cuando se rodaba desde lejos. Ya le pasó algo parecido a Wilder cuando rodó la comedia romántica Ariane y tuvo que dirigir a un Gary Cooper algo mayor para la jovencísima Audrey Hepburn. James Stewart recibió el papel de Charles A. Lindbergh después de que John Kerr lo rechazara debido a que no le gustaban las ideas pro nazis y el punto de vista racistas y antisemitas de Lindbergh. Charles A. Lindbergh una vez que vio la película quedó extremadamente insatisfecho con el retrato que James Stewart hizo de él. Los productores tampoco quedaron contentos con el resultado, Jack L. Warner dijo en ese momento que este fue "el fracaso más desastroso que hemos tenido".

La película se rodó casi íntegramente en 1955. Después de que la película recibiera malas críticas de las personas que asistieron a un pase previo al estreno, la película fue ampliamente reeditada y se incluyeron algunas tomas nuevas. El compositor Franz Waxman ya no estaba disponible, por lo que el veterano compositor cinematográfico Roy Webb fue contratado junto con el director musical de Warner Brothers, Ray Heindorf, para idear nuevas pistas basadas en el material original de Waxman. El título principal fue alterado para agregar "La Marsellesa". Otras escenas claves fueron reescritas, especialmente las que muestran a la masa de gente que recibió al aviador y el aterrizaje en Le Bourget.

Algunos errores

De 1925 a 1934, había un cartel eléctrico en la Torre Eiffel que ponía "Citroen". En la escena del aterrizaje nocturno, cuando voló sobre París, el letrero debería de haberse visto fácilmente, pero no estaba en la versión cinematográfica.

En el vuelo desde Nueva York, cuando Lindbergh obtuvo su última posición en St. Johns, Terranova, antes del vuelo sobre el Océano Atlántico, se ven en la toma aérea de la ciudad algunos automóviles de 1950.

Durante su vuelo en solitario que representa el año 1927, James Stewart abre su fiambrera con varias cosas para comer. Entre estas cosas se encuentran varios sándwiches que están claramente hechos de pan de molde, pero este tipo de pan no estuvo disponible hasta el año siguiente 1928.

En su aproximación a St. John's, Newfoundland mientras volaba en la niebla, Lindbergh se encuentra preocupado por la posibilidad de estrellarse con el pico de alguna montaña. Sin embargo, no hay ningún terreno remotamente montañoso en ningún lugar de St. John's.

Lindbergh va a San Luis para obtener financiación para su vuelo de sus amigos banqueros. El verdadero Lindbergh era un Capitán en la Guardia Nacional en el momento del famoso vuelo a París. Sin embargo, en la película, un par de amigos de banqueros de San Luis se refieren a Lindbergh como "Coronel Lindbergh". Lindbergh fue ascendido a coronel por el presidente Calvin Coolidge solo después de que regresara de su famoso vuelo a París.

Al instruir al Padre Hussman, se puede apreciar que las gafas de Lindy están boca abajo.

Conclusión

Desde luego esta peli no es de lo mejor que haya hecho James Stewart, ni es un peliculón. Con todo, resulta una película entretenida y es parte de la historia de la aviación. Se ven aviones de los primeros años del siglo XX y el relato del vuelo de 33 horas está bastante bien contado y no aburre gracias al buen hacer de Billy Wilder. Aun siendo una obra menor de este genial cineasta, merece la pena verla si te gustan los aviones (...y los films) clásicos. Un 6,5 de 10.


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