domingo, 22 de enero de 2017

El despegue corto y con distancia cero

El otro día me preguntaba un amigo que no sabe nada de aviación, cuanta pista necesita un avión para despegar o aterrizar. Entonces le empecé a hablar de las técnicas STOL y me vi metido en un jardín al tener que empezar a explicar un montón de acrónimos. Le mostré unos vídeos en Youtube y quedó ojiplático. Lo que más le impresionó de todos ellos fue la técnica JATO y la ZLL, pues la CATO (despegue asistido por catapulta) la había visto ya en muchas películas. El STOL (del inglés de Short Take-Off and Landing, «despegue y aterrizaje cortos»), es una técnica de despegue que muchos aviones obtienen gracias a la ayuda de unos motores potentes y de unas buenas superficies de hipersustentadoras. En algunas ocasiones la capacidad de despegue en corto se puede mejorar al añadir unos cohetes. En inglés las siglas JATO quieren decir Jet Assisted Take-Off, o despegue asistido por reactores. Si se usan cohetes el acrónimo puede ser RATO (Rocket Assisted Take-Off) o despegue asistido por cohetes. Normalmente estas técnicas se utilizan con aviones muy pesados. Mucha gente conoce el impresionante despegue de Fat Albert. 


La técnica no es nada nueva. Se ensayó en los años 20 con éxito y se perfeccionó durante la Segunda Guerra Mundial. En 1948 los Norteamericanos incluso hicieron despegar al pesado Boeing B-47B con esta técnica. En la foto de debajo se puede ver una impresionante fotografía de este avión El humo negro de los motores indica que estos se encontraban dando el máximo de la potencia incluyendo el uso de la inyección agua-metanol.


Las operaciones STOL civiles son muy escasas o restringidas a aviones muy ligeros. La mayoría de las veces las operaciones STOL se llevan a cabo en el ámbito militar. A diferencia de los CTOL (Conventional Take-Off and Landing) o despegue y aterrizaje convencional, no existe una definición precisa de lo que se considera un despegue STOL. Simplemente no hay acuerdo internacional en esta materia. Sin embargo, se ha definido provisionalmente como una aeronave STOL aquella que necesita sólo 305 m de pista para despegar librando un obstáculo de 15 m (50 pies) al final de esa distancia y al aterrizar puede librar el mismo obstáculo aterrizando en menos de 1.000 pies. Normalmente, los aviones STOL tienen alas grandes equipadas con dispositivos aerodinámicos especiales tales como aletas ranuradas, bordes de ataque delanteros inclinados y alerones auxiliares que aumentan la sustentación, aumentan la estabilidad y mejoran el efecto de las superficies de control. 


El ZLL o despegue desde distancia cero


el Zero Lenght Launch (ZLL) o despegue desde distancia cero, como es conocido en Español, es una técnica de lanzamiento que tuvo su origen en la IIGM. El Bachem Ba 349 Natter (‘víbora’ en alemán) era un caza interceptor experimental alemán que funcionaba de manera muy parecida a los misiles tierra-aire de hoy en día, la diferencia es que este aparato iba tripulado. Después de la IIGM y ya en plena Guerra Fría, los norteamericanos, británicos y alemanes occidentales experimentaron con este tipo de lanzamiento. La idea era poder hacer frente a un ataque de la URSS sin necesidad de utilizar las Bases Aéreas. En caso de conflicto las pistas de las bases militares podrían haber sido destruidas y se necesitaba una defensa totalmente autónoma. Se iniciaron pruebas de ZLL a principios de los 50 y se emplearon maquetas y aviones reales, como el Republic F-84G Thunderjet. En principio se experimentó lanzando los aviones sin piloto (se destruyeron a propósito unos cuantos aviones) para más tarde pasar a pruebas reales. Después de las pruebas con el Thunderjet se introdujo el Super-Sabre. En el vídeo que se puede ver a continuación se muestra el lanzamiento de un F-100 Super-Sabre con un piloto a bordo. 


Este avión se lanzaba con un cohete de combustible sólido suplementario que proporcionaba nada menos que 58.900 kg de empuje (que se añadían al empuje que daba el propio avión). La plataforma se basculaba para ofrecer un ángulo de lanzamiento de 20°. El avión aceleraba de cero a 440 km/h en 4 segundos y el piloto experimentaba una aceleración de 4 G's que lo dejaba literalmente empotrado en el asiento lanzable. Una vez en el aire el cohete suplementario se deprendía para dejar al caza en una configuración limpia. El avión se encontraba ya muy por encima de su velocidad de pérdida y podía proseguir el vuelo por medio de su motor. Curiosamente, los Soviéticos por aquellas mismas fechas estaban también experimentando con los MiG-19 SM-30 equipados con cohetes PRD-22R de corta duración y las mismas técnicas de despegue. Se ve que el recelo de un ataque sorpresa era mutuo. En Alemania occidental se ensayó con éxito el lanzamiento ZLL con el Lockheed F-104 Starfighter y los norteamericanos pretendían aplicar esta técnica al North American XF-108 Rapier, pero el programa fue cancelado. 

Evolución continua en el VTOL


El deseo de poder contar con un avión que no dependiera de un campo de despegue llevó a la creación del avión VTOL, como el Harrier y el Yak-38. El gran problema de estos aviones era su limitada velocidad punta. Ambos eran subsónicos en configuración de combate. Más recientemente los norteamericanos han desarrollado otros aparatos que cumplían la misión de despegue en distancia cero, como el avión con rotores basculantes V-22 Osprey, que voló por primera vez en 1989. En los últimos años la variante de despegue corto/aterrizaje vertical (STOVL) del F-35B, se convirtió en el primer avión supersónico STOVL stealth (de baja firma radárica) del mundo. Está diseñado para operar desde bases sin ninguna preparación y una gran variedad de barcos.






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