lunes, 22 de febrero de 2016

Los elegidos para la gloria el 21 de febrero de 1961

El 21 de febrero de 1961 se realiza el entrenamiento final para los astronautas del programa Mercury 7. Los elegidos son: Alan Shepard, Gus Grissom y John Glenn. 


En la foto (de izda. a dcha.) junto, a un Convair F-106B-75-CO Delta Dart, 59-0158, interceptor supersónico biplaza de entrenamiento: Scott Carpenter, Gordon Cooper, John Glenn, Gus Grissom, Wally Schirra, Alan Shepard and Deke Slayton.



Primer programa espacial tripulado de los Estados Unidos, de 1961 a 1963. El Programa Mercury comenzó el 7 de octubre de 1958, un año y tres días después de que los soviéticos pusieran al primer satélite en el espacio, el Sputnik 1.


Comentario de la película: 

1 comentario:

  1. Manolo:

    Voy a proponer, como siempre, con cierta pretensión provocadora, una visión crítica de los programas de vuelo tripulado, empezando con el Mercury de la entrada y acabando con el Apollo. Y no voy a ir por el camino trillado del coste y "de lo que se pudo hacer por el precio del programa espacial". Más bien me voy a referir a cómo la "Carrera Espacial" y la disputa con la URSS cambió lo que pudo ser otra manera de acceder al espacio. Y en buena medida es otro de los temas que Tom Wolfe trata en su libro, cuando, no sin razón, considera a las cápsulas una forma primitiva de subir a la órbita cuando en esa misma época el X-15 y los inminentes aviones espaciales (X-2o Dyna Soar) estaban en una fase más que avanzada. Cabe preguntarse qué habría pasado si, en vez de lanzarse a una frenética carrera en pos de la luna por el prestigio mundial, se hubiera accedido de una manera progresiva, escalonada, con aviones espaciales (20 años antes que el Shuttle), primero a la LEO, luego a las estaciones espaciales (ahora con verdadera razón de ser), y de ahí al espacio cercano y a la luna, consiguiendo un acceso regular y seguro y no de forma espectacular, arriesgada y, sobre todo, sin continuidad. Acceso progresivo que, por otra parte, era lo que venía proponiendo Von Braun. Pero claro, la Guerra Fría imponía otras prioridades.

    Por otra parte, siempre que veo a las Mercury -y a sus hermanas mayores las Gemeni-, pienso en ellas como unas naves "puritanas" frente a la más "pecadora" Apollo. Y esa idea me viene de unos comentarios de Chris Kraft en su biografía "Flight", cuando alaba la manera estricta, eficaz y espartana de trabajar del fabricante McDonnell (instalados en el austero Midwest) y su gente, frente a la más disoluta de la North American (californiana ella), que, entre otras cosas, según cuenta el veterano flight director, tenía la mala costumbre de superar problemas agasajando (o engatusando según se vea) al personal de la NASA con hoteles de lujo y compañía femenina.Si non e vero...

    Bueno, aquí lo dejo, me voy a leer algo sobre no se qué película de aviones en Corea que he visto en cierto blog.
    Un saludo.
    Pablo.

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