Abandonando el avión en emergencia (conceptos pre-silla lanzable)

Tener que saltar de un avión en pleno vuelo es algo poco frecuente. Hoy en día la tasa de supervivencia a un salto en una silla lanzable es del 90%, pero en los primeros días de la aviación, durante la IGM, saltar no era una opción ya que la mayoría de pilotos no llevaban paracaidas. 

Un poco de historia

Se dice que uno de los primeros sistemas para ayudar al piloto a abondonar el avión fue desarrollado en 1910. Se basaba en un sistema de cuerdas elásticas para sistir en el salto. En 1916, Everard Calthrop, uno de los primeros inventores de los paracaídas, patentó un asiento eyectable por aire comprimido bastante rudimentario, pero no fue hasta mucho más tarde cuando el concepto se desarrolló completamte. Fue durante la IIGM cuando esta necesidad se estudió en serio ...por los alemanes, como no (Sorry Martin Baker!). 

El 13 de enero de 1942, se produjo el primer lanzamiento de un asiento eyectable por medio de aire comprimido durante un vuelo de prueba del caza a reacción Heinkel He-280. El piloto, un hombre llamado Schenck, salió expulsado de su avión después de haber lanzado su cubierta. Estos hechos fueron desconocidos fuera de Alemania hasta después del final de la Segunda Guerra Mundial, y por un tiempo se pensó que la primera eyección de emergencia con éxito fue la realizada por un piloto sueco de su SAAB J21-A1 el 29 de julio de 1946.

Al final de la Segunda Guerra Mundial, el personal de la Luftwaffe había realizado más de 60 eyecciones de emergencia, y la investigación de los alemanes en Medicina de Aviación y sistemas de tecnología de escape para tripulaciones había progresado sustancialmente, sobre todo en aviones de alto rendimiento, donde se estudiaron los límites fisiológicos a las fuerzas G. Sin embargo, entre los hechos importantes que habían quedado claros para los investigadores alemanes estaba que los sistemas impulsados por gas comprimido eran demasíado pesados y complejos, lo que requería la instalación de múltiples componentes bastante difíciles de mantener operativos en condiciones reales. Los alemanes ya pensaron en los sistemas balísticos (explosivos), pues eran más ligeros, pero la tecnología necesaria, aunque prometedora, estaba todavía en su infancia. Estos hechos no pasaron desapercibidos para los científicos estadounidenses o británicos que requisaron la investigación alemana al final de la guerra.

Antes de la silla lanzable

Durante la IIGM saltar de un avión de combate era una maniobra de gran riesgo. El procedimiento de abandonar el avión con paracaidas casi siempre acababa con el piloto enredado en alguna parte del avión y golpeado por este. Saltar era maniobra peliaguda que solía salir mal y por ello se idearon diferentes estrategias. 

En el Messerschmitt Bf 109, segun cuenta Peter Brill, la maniobra ideal era abrir la carlinga y una vez suelto de los atalajes, dar una patada a la columna de control para que el avión hiciera un violento picado y así salir lanzado o catapultado hacia adelante abandonando el avión.

El P-38 era famosos por su complejidad, ya que el piloto debía evitar las dos colas y los empenajes. Para este magnífico caza existían diversas alternativas según la controlabilidad y la velocidad del avión. Debajo se pueden ver las principlaes.


  1. Sobre el borde de fuga del ala: había que dirígirse hacia un área despoblada, desconectar el tubo de oxígeno y el equipo de radio. Luego se reducía la velocidad del avión tanto como fuera posible. Se abría la carlinga y se salía por la izquierda sujetandose al cinturón de seguridad. El piloto debía realizar el descenso por el ala hacia el borde de fuga sin levantarse ni saltar para no ser golpeado por la cola.
  2. Succionado a alta velocidad: si el P-38 estaba fuera de control y volaba a alta velocidad, lo que el piloto hacía era desconectarse del tubo de oxígeno y el equipo de radio, desabrochar el cinturón de seguridad y luego soltar la cubierta. Al soltar la cubierta, el vacío creado en la cabina por diferencia de presiones succionaba al piloto sacándolo del asiento y alejándolo del avión. 
  3. Haciendo un invertido y dejándos caer: El piloto debía desconectar el tubo de oxígeno y el equipo de radio, hacía girar el avión en un medio tonel intentando mantener el morro del avión hacia arriba. El piloto soltaba la cubierta y se soltaba el cinturón de seguridad para dejarse caer por gravedad.

Después de cada una de estas maniobras había que evitar quedar enganchado en el aparato, por lo que el piloto debía esperar unos segundos para no abrir el paracaidas inmediatamente.

Los británicos, como siempre tan creativos, idearon otros sistemas antes de dar con la silla lanzable. Alguno de estos sitemas son sumamente curiosos. Aquí debajo se puede ver un concepto inicial de un mecanismo de escape de Martin Baker para sacar al piloto de la carlinga en caso de emergencia en lo que parece ser un Spitfire de hélices contrarotatorias (quizás un Seafire Mk.47 de 1949), por lo que presupongo era un invento de posguerra. 

El sistema llamado de brazo basculante fue desarrollado por Martin Baker, lo cual demuestra que la compañía buscaba literalmente catapultar al piloto hacia arriba y fuera del avión en caso de una emergencia. El sistema nunca pasó de la etapa conceptual, pero ayudó a desarrollar otros sistemas. Todavía existe un modelo a escala del mecanismo en la fábrica de Martin Baker en Denham.

El concepto requería un brazo superior (parte del fuselaje) que basculaba. En caso de necesidad era lanzado hacia arriba por medio de un actuador. En el momento en el que el brazo se enfrentaba a la corriente de aire, esta ayudaba a que el brazo siguiera rotando. El extremo del brazo tiraba del arnés que tenía sujeto el piloto y este salía depedido volteando en el aire y librando la cola. No soy un experto, pero dudo que el cuello del piloto pudiera resistir el tirón...



Pablo nos hace llegar unos links muy interesantes en los comentarios:


Post relacionado: La eyección del oso Yogui

Comentarios

  1. P´aberse matao... nadie dijo que los comienzos fueran sencillos, pero hoy incluso te dan una corbata 😉.

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    1. Jajaja, efectivamente. Esta entrada podría haber estado en la sección de burradas aeronáuticas :)

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  2. Manolo:

    A modo de complemento a tu entrada, otra manera de salir del avión sin asiento, el cohete que te extrae, el sistema Stanley Yankee que llevaba el Skyraider.

    http://www.ejectionsite.com/yankee.htm
    https://www.youtube.com/watch?v=8Yw8g1Soigk

    Otro buen "paseillo" para el piloto, aunque parece que funcionaba bien (casi cero-cero) e incluso lo propusieron (sin prosperar) para el Space Shuttle.
    Un saludo.
    Pablo.

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    1. Muchas gracias Pablo, acabo de poner el link y el vídeo al final del post para que se puedan ver.

      Un abrazo
      Manolo

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