sábado, 25 de junio de 2016

La aviación en el cine: Eye in the sky (2015)

Hoy comento una interesante cinta con destellos de buen cine. Con el nombre de Espías en el cielo se presentó en España esta coproducción británica/sudafricana que trata de un tema muy interesante en aviación. Se trata de los RPAS o aviones remotamente pilotados. Aunque se ven poco durante todo el metraje, la película toca varios temas interesantes y hace gala de una agilidad poco frecuente en este tipo de situaciones. Sin ser una película de acción propiamente dicha mantiene un ritmo que no se hace pesado y aunque el espectador puede intuir cual va a ser el desenlace final, el director mantiene la intriga en unos niveles bastante aceptables. Estupenda Hellen Mirren en su papel de la fría y calculadora coronel Katherine Powell. Muy bueno el personaje del teniente general Frank Benson interpretado por un estupendo Alan Rickman (el famoso profesor Severus Snape en Harry Potter), con un papel muy a su medida. Personalmente creo que todos los actores lo hacen realmente bien y le dan credibilidad a la película.

La situación que se plantea en la cinta es un poco rebuscada, pero no por ello deja de ser interesante. Es más, aunque podría no parecerlo al común de los espectadores, soy de los que opina que la realidad podría superar la ficción en algunos momentos. En general, la película nos muestra una operación militar moderna empleando tecnología basada en satélites y aviones RPA (Remotely Piloted Aircraft) o aviones tripulados a distancia armados con los conocidos misiles aire tierra Hellfire.  Este misil es guiado principalmente por designación laser, aunque tiene también otras ayudas internas. Su uso es mucho más adecuado que el más potente AGM-65 Maverik ya que su pequeña carga explosiva le hace más apropiado para los ataques en áreas urbanas, donde evitar los daños colaterales priman sobre casi cualquier otra cosa.  La acción se plantea en tiempo real y se traslada de forma muy ágil a varios escenarios mundiales, tal cual sucede en las operaciones reales.

El avión que sale brevemente en la película es una versión del General Atomics MQ-9 Reaper (‘Segador’ en inglés). Un avión remotamente controlado desde una base norteamericana (Nevada en la película), que puede llegar a permanecer en vuelo unas 42 horas. Sin tener nada que ver, esta película me ha retrotraido a otro tipo de película donde la toma de una decisión basada en los hechos probados puede llevar a un hombre a la pena de muerte. Me refiero cono el lector habrá adivinado, a la extraordinaria 12 hombres sin piedad, donde un Henry Fonda borda el papel de ciudadano honesto y da sentido a toda la película. En esta cinta que hoy comentamos se llega a tanto como en aquella, pero sin tanto acierto, aunque hay que reconocer que tiene destellos brillantes y algunos diálogos interesantes entre políticos y militares que dejan frases lapidarias, como aquella en la que el general Frank Benson le dice a la consejera "no le diga a un soldado cual es el coste de la guerra".

Especificaciones técnicas

  • Duración: 1 h 42 min (102 min)
  • color
  • Relación de aspecto 2.35: 1 (pantalla panorámica)
  • Cámara: Red Epic, Panavision E, G-Series,  con lentes ATZ y AWZ2 
  •  laboratorio: Modern VideoFilm, Burbank (CA), EE.UU.
  • Formato negativo: Redcode RAW (5K)
  • Proceso cinematográfico: Digital Intermediate (2K) (formato principal), Panavision (anamórfica) (formato de origen)
  • Formato de Cinta Impreso D-Cinema

Crítica

La película me ha parecido muy entretenida por momentos. Sin llegar al nivel de Hitchcock, se pueden ver algunos toques brillantes de "thriller"propios del género, como cuando están a punto de lanzar los misiles desde Nevada y la niña Keniata no acaba de vender el pan para poder salir de la zona de daños colaterales. Todo a distancia y con la mayor asepsia posible. Me pareció estar volviendo a ver una de esas películas que estaban basadas en las noveles de Tom Clamcy. 

Recuerdo que en su día me encantaban, aunque su valor cinematográfico fuese escaso y siempre me hubiera parecido mucho mejor la novela. Una de las que más me gustó fue la de "juego de patriotas". Yo siempre pensé que el papel de Jack Ryan le quedaba mejor a Alec Baldwing que a Harrison Ford, pero estaba claro que cuando Alec subió el caché los productores jugaron sobre seguro contratando al bueno de Ford, que para mi gusto ya estaba algo mayorcito para el papel.

La escena que más me impactó de "juego de patriotas" es aquella que se narra el ataque para "eliminar objetivos". La entrada de los SAS en el campamento terrorista fue en mi opinión de lo mejorcito de la película. En aquel momento me pareció algo increíblemente frío y despiadado dirigir una operación como la que se mostraba al espectador. Todo visualizado vía satélite y observado en completo silencio en una sala de la CIA en Langley (Virginia). Una escena muy efectista sin música que dejaba al espectador horrorizado por las cosas que se pueden hacer con las nuevas tecnologías.

En espías desde el cielo se plantea algo muy parecido, pero aquí se pone el foco en la toma de decisiones. El viejo dilema ¿Matarías a una persona para salvar a cinco? La filósofa Philippa Foot ya nos había hablado de la ética y de la toma de decisiones. También en la psicología se ha tratado este tema en innumerables ocasiones. Se trata una vez mas de decidir si el fin justifica los medios. En el experimento mental del tren que se acerca a gran velocidad uno debe de decir si es mejor apretar un botón para que cambie de vía o dejar que este continúe. Un desalmado asesino ha atado a cinco personas en la vía en el ramal principal y tiene a otra persona atada en el posible desvío. Nosotros lo sabemos y debemos tomar una decisión. Aquí no valen atajos, incluso si decidimos no hacer nada estamos tomando una decisión. ¿Apretaríamos ese botón para salvar a cinco?

En la película también se mezcla esta situación con el principio de autoridad. Me recuerda al famoso experimento que nos contaban en clase psicología social. Imaginemos que nos prestamos voluntarios para ayudar en un experimento muy importante, que según nos han hecho saber puede cambiar muchas cosas en varios campos del saber. Estamos en una sala donde disponemos de una consola de control que es capaz de enviar descargas eléctricas con la intensidad que nosotros deseemos (desde pequeños voltajes inocuos hasta grandes voltajes capaces de crear mucho dolor y hasta provocar heridas ...y quien sabe si la muerte). En el otro lado de la sala y detrás de un gran cristal otro voluntario al que no conocemos se encuentra sentado en una silla conectado a varios electrodos. Nuestra tarea es aplicar voltajes cada vez mayores al sujeto cada vez que este falle la respuesta de una serie de preguntas que se le hacen. La idea que se nos había transmitido era le de poder saber cuales eran los límites admisibles de castigo teniendo en cuenta la importancia de la pregunta.

Dejando aparte la ética del experimento, de lo que se trataba en realidad era saber si nosotros seríamos capaces de negarnos a aplicar las corrientes al sujeto (que en realidad era una actor que no estaba realmente conectado a nada) y en caso de aplicar las corrientes, cual sería el límite que nos parecería inadecuado y en el cual nos negaríamos a seguir aumentando el voltaje. 

Con este experimento se utilizaron estudiantes universitarios de varias edades, personas normales con varios grados de formación y provenientes de diferentes estratos sociales. Lo curioso del caso es que en el experimento a veces estábamos acompañados en la sala de control de otro actor, que estaba ataviado como un científico, con su bata blanca y con un gran sentido de la autoridad. Sorprendentemente cuando algunos de los sujetos llegaban a tener que aplicar un nivel de voltaje en el que veían retorcerse de dolor al otro sujeto, entonces paraban y miraban al científico que les acompañaba. Este les decía que no debían de parar, pues era por el bien de la ciencia y que el sujeto sometido a las descargas era un voluntario que había firmado un papel donde admitía poder ser sometido a eso que estaba sufriendo. Algunos se levantaban y se iban, otros sin embargo decidían continuar y algunos elevaron las dosis de voltaje hasta niveles potencialmente mortales. El tener a una persona al lado en la que poder descargar la responsabilidad nos ayuda a ser más despiadados. El principio de autoridad en algunas personas es tan fuerte que solo con una orden podrían llegar a quitar la vida a un ser humano sin pestañear (tal cual sucedió en la Alemania nazi durante la segunda Guerra Mundial). Estas son las cosas que se plantean en esta película y es precisamente por ello por lo que me parece especialmente interesante. 

Los RPAS y las denominaciones alternativas

El uso de aviones no tripulados para labores de inteligencia y ataques militares data de mediados del siglo XX, aunque ha sido en los últimos 15 años cuando se han hecho mundialmente famosos  por sus aplicaciones militares para "eliminar" terroristas, sin poner en peligro las vidas de sus pilotos y sus cazas.


Existen muchas siglas que a menudo son confundidas por los profanos y ello es debido en parte al hecho de que incluso la legislación aeronáutica también tienen problemas parea definir estos nuevos conceptos. Una vez más la industria se adelanta a la legislación.

  • Drone: se emplea generalmente en aeronáutica para denominar a los vehículos aéreos no tripulados, la mayoría de uso militar, pero este término no figura aún en el diccionario de la Real Academia de la Lengua por lo que no existe como tal.
  • UAV: Unmanned Aerial Vehicle de vehículo aéreo no tripulado.
  • UAS: Unmanned Aerial System, o sistema aéreo no tripulado.
  • RPAS: Remotely Piloted Aircraft o aviones tripulados a distancia
  • UCAV: Unmanned Combat Aerial Vehicle o vehículos aéreo no tripulado de combate

La Organización de Aviación Civil Internacional (ICAO, por sus siglas en inglés) habla de estos ingenios en general como UA, Unmanned Aircraft, avión no tripulado para llamar lo que popularmente se denomina UAV. Dicha organización sí denomina los RPA, Remotely Piloted Aircraft, considerando como tal “el avión no tripulado que es pilotado de forma remota”. Aunque no todo el mundo lo tiene muy claro, lo que sí parece reconocido por todos es que drone y UAV / UAS suelen ser denominaciones para aparatos militares y RPA/RPAS para civiles. Además, es importante saber que todos los RPA son UAV, ya que son vehículos aéreos no tripulados, pero no todos los UAV son RPA, ya que para ello deben estar controlados por una persona”. Como curiosidad, también está aceptado que tanto el vocablo UAS como RPAS son invariables en singular y en plural, no se ponen eses minúsculas al final ni apóstrofes.


La ética en la guerra (...casi un oxímoron)

La durísima coronel Katherine Powell (Helen Mirren) grita en un momento de la película: ¿Una niña muerta frente a no sé cuántos civiles? ¡Disparen!

La ética militar es un conjunto de prácticas y discursos que sirven para orientar a las fuerzas armadas y a sus integrantes para que actúen conforme a unos valores y unas normas determinadas, y para mostrar al conjunto de la ciudadanía esos valores de referencia. Para todos los casos en los que se debe de emplear la fuerza en combate se establecen las (en mi opinión) mal llamadas Reglas de Compromiso o ROA "Rule of Egagement". Yo traduciría como las normas o reglas de combate. Es muy interesante ver en la película como se valoran los elementos fundamentales que se deben de tener en cuenta a la oras de montar una operación de militar de combate:

(a) Gravedad de la amenaza
(b) Legitimidad del motivo
(c) Último recurso
(d) Proporcionalidad de los medios usados
(e) Apreciación de las consecuencias
(f) Autoridad legítima y declaración oficial pública

En definitiva una estupenda película que daría espacio suficiente para debatir temas sobre los conflictos del siglo XXI, la teoría de la Guerra Justa, el terrorismo y la seguridad internacional, las modernas tecnologías y el futuro de la aviación de combate, etc, etc.

Aunque la película tiene varios errores, alguno de ellos gordo, como las coordenadas del GPS que aparecen en pantalla, que nada tienen que ver con las reales, en general es visible desde el punto de vista técnico. Por todo ello le otorgo un 6,5





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