viernes, 3 de febrero de 2017

La aviación en el cine: Bombarderos (1943)

Bombardier (titulada Bombarderos en Español) es el título de esta película producida por la RKO Radio Pictures en 1943 (en plena contienda mundial). Estuvo dirigida en tierra por Richard Wallace y las escenas aéreas corrieron a cargo de Lambert Hillyer. La interpretación corrió a cargo de Pat O'Brien en el papel del Mayor Chick Davis y Randoph Scott como su oponente. El film fue montado por un joven Robert Wise. Si, el marido de Julie Andrews y que llegó a ser un gran director de cine, con éxitos como La amenaza de Andrómeda de 1971, El Yang-Tsé en llamas de 1966, Sonrisas y lágrimas de 1965 y West Side Story de 1961. Bombarderos se puede encuadrar dentro de los productos apoyados por el Departamento de Defensa de los EEUU y por ello se puede decir que pertenece al género bélico-heróico-propagandístico-semidocumental de la época.

Filmada en glorioso B/N, la cinta contó como consejero técnico el General de brigada Eugene L. Eubank comandante en jefe del decimonoveno escuadrón de bombarderos durante las campañas de Filipinas y Java en la IIGM. El guión fue cosa de John Twist, basado en una historia de Martin Rackin y cuenta como el Mayor Chick Davis demostró al Ejército de los EEUU la superioridad del bombardeo de precisión a gran altitud. La película narra además como se establece la primera escuela para bombarderos de aquel país. El relato trata de llevar al espectador, en estilo semi-documental, al punto clave: la importancia del bombardeo estratégico y la superioridad tecnológica y moral de los norteamericanos. El film es aderezado con dramas personales (sin mucha importancia) en varias partes de la película. El clímax es la secuencia de la batalla final, que es bastante espectacular para la época en que fue rodada.

Aspectos técnicos:


  • Metraje: 1 h 39 min (99 min) y 1 h 19 min (79 min) (en Alemania occidental)
  • Mezcla de sonido mono (sistema de sonido RCA)
  • Película: Blanco y Negro (Existen copias en coloreadas)
  • Relación de aspecto 1.37: 1
  • Laboratorio RKO Studio Lab, Estados Unidos
  • Formato del negativo: 35 mm
  • Proceso cinematográfico: Esférico
  • Formato de película impresa 35 mm

Comentario sobre la película

Yo diría que la película se debe ver más bien como una película histórica que como un film convencional. Esta cinta revela muchas claves de como los norteamericanos se preparaban para una contienda en la que querían estar técnicamente adiestrados y equipados por delante de cualquier enemigo. Me gustó por varios motivos, en primer lugar nos cuenta cosa muy interesantes, como por ejemplo la formación de la escuela de bombarderos en los Estados Unidos. En aquella época no tenían ninguna y ya se preparaban, pues esperaban entrar en la guerra europea (y más adelante en la del pacífico). En España, curiosamente les llevábamos la delantera, pues ya en el aeródromo de Los Alcázares (Murcia), en la primera base de hidros militares, se había creado en 1921 la Escuela de Ametralladores-Bombarderos, que más tarde pasó a llamarse de Tiro y Bombardeo o de Combate y Bombardeo. Con el tiempo Los Armeros Artificieros españoles se trasladaron a la Escuela de Especialistas del EA en León. Al graduarse en la escuela de bombardeo a los norteamericanos les daban las alas con la bomba cayendo verticalmente y a nosotros nos daban el famoso "rokiski" del EA con la bomba y el fusil cruzado cuando nos entregaban los despachos de suboficial.




Es muy interesante también ver como se descarta el bombardeo en picado que popularizaron los Stukas, por el bombardeo de precisión a gran altura. Es notable el esfuerzo por mostrar como preparaban los norteamericanos a los futuros bombarderos con aparatos de alta tecnología para aquella época. Hacían uso de simuladores muy sofisticados y ordenadores analógicos. Algo extremadamente moderno para el año 1943. Debajo se puede ver una clase práctica en la que el instructor explica la técnica del bombardeo con un demostrador mecánico que muestra la cinemática de una bomba en su caída por gravedad hacia un blanco en tierra.


En este otro extracto del film se puede ver el uso de simuladores con ordenadores analógicos que recrean las condiciones del lanzamiento a gran altitud desde los aviones.





Hollywood añade también en este film su habitual historia con romance, pero de una forma muy ligera, lo cual se agradece. El drama real está en el entrenamiento de los futuros bombarderos con un arma secreta. Nada menos que el visor de bombardeo norteamericano. El más avanzado del mundo (según cuentan en la película).

Por supuesto, es una película de propaganda. Muy enfocada para ayudar a subir la moral pública, obtener apoyo para la causa de los EEUU y los esfuerzos bélicos y dar al público una imagen de como se entrena a las tropas. En realidad este era uno de los puntos importantes del mensaje final de la película: "nuestro chicos no son enviados ni lanzados a la batalla a la buena de Dios. Nuestros chicos son debidamente entrenados, con los mejores y más avanzados métodos". Por eso mismo en el film se muestra el entrenamiento altamente especializado de forma detallada. En la película se muestra muy detenidamente el estudio, la ciencia y la técnica que implica un bombardeo de precisión. Según la visión norteamericana se trataba de derrotar al enemigo destruyendo los elementos económicos e industriales para que no pudiera proseguir la guerra y se viera forzado a firmar la paz. Se pretendía acabar pronto la guerra por este método. La realidad fue muy distinta.

En el film se habla del archiconocido visor de bombardeo Norden. La famosa y ultra secreta mira telescópica giroestabilizada que se diseñó antes de que los EEUU entraran en la guerra y se llegó a utilizar en durnate todo el conflicto, incluido el lanzamiento de la Bomba Atómica al final de la guerra. El visor era tan bueno que se siguió utilizando incluso en Corea y en la Guerra de Vietnam con ciertas modificaciones y mejoras. Ya se sabe que cuando una cosa funciona no se cambia y eso los norteamericanos lo tienen muy claro.

El visor de bombardeo americano Norden era una brillante pieza de ingeniería electromecánica y óptica, que fue diseñado por un Holandés educado en Suiza. Esta mira en realidad era una especie de catalejo o periscopio giroestabilizado que en el momento apropiado tomaba los mandos incluso del propio avión. Era pues el bombardero, el que en última instancia, llevaba con su visor al avión hasta el blanco. A pesar del celo que se muestra en la película para preservar el secreto (se les hace jurar a los bombarderos que lo defenderán con su propia vida y en última instancia deberán destruírlo antes de que caiga en manos enemigas), los alemanes ya tenían un visor parecido, se trataba de los visores de la serie Lofte, mucho más sencillos y mejor de mantener que el visor telescópico norteamericano. Aún así hubo espionaje en los Estados Unidos y un antiguo trabajador de la compañía constructora informó (dibujó incluso planos de memoria) al alto Estado Mayor Alemán de los avances norteamericanos. La mira de precisión alemana fue diseñada por el famoso Carl Zeiss.

El cabezal de puntería norteamericano era más completo, pero también más pesado y contenía los principales componentes de la mira. Esta consistía principalmente de tres partes, un ordenador mecánico analógico que calculaba el punto de impacto de las bombas en un ángulo con relación a la posición del avión, un pequeño telescopio usado como mira primaria, y un conjunto de motores eléctricos y giroscopios que movían el telescopio, haciendo que un único punto del suelo quede fijo en la mira. Uno de los principales problemas del bombardeo de precisión era el cálculo de la velocidad de este con respecto al suelo. Esto lo hacía admirablemente bien la mira Norden. La velocidad terrestre no podía ser medida directamente desde el avión, al menos no hasta la introducción de diferentes aparatos de radar, por lo que tenía que ser calculada mediante la medición de la velocidad aérea conocida y una velocidad del viento calculada. La mira Norden fue utilizada para hacer estas mediciones y al ser tan precias se decidió acoplar estos datos al piloto automático del propio avión. Todo esto junto con la suelta de bombas automática dio como resultado un sistema fiable de gran precisión.

Técnica del bombardeo horizontal



Aunque las características del lanzamiento teórico de una masa eran muy conocida desde hacía siglos, el bombardeo horizontal de precisión era muy complejo por la física que implica un lanzamiento en condiciones reales de viento desde una plataforma en movimiento. Los cálculos trigonométricos y las correcciones debían de ser calculadas con precisión si se quería dar en el blanco. Para que el bombardero pudiera realizar su misión con garantía de acierto se debía estabilizar el avión en vuelo recto y nivelado. Esto era tan peligroso que muchos de los B-17 de la IIGM fueron derribados en esas circunstancias por fuego antiaéreo o por los cazas de la Luftwaffe. Para saber más sobre la física y los problemas del bombardeo horizontal se puede leer esta página que está sacada de un manual de aquella época.

Pero una cosa es la técnica y otra muy distinta el uso que los gobiernos hacen de ella. ¿Es lícito utilizar todos los medios posibles para acabar una guerra, sobre todo si no la hemos empezado nosotros?


Tácticas y ética del bombardeo


Para empezar y para que no queden dudas sobre mi posición en el asunto, debo decir que el uso de los bombardeos contra la población civil de cualquier bando debería de haber sido juzgado como crímenes de guerra.

Existen muchas y grandes películas que narran el bombardeo estratégico en Europa durante la IIGM. Dos de las más famosa son Almas en la hoguera y Sublime decisión ya comentadas en este Blog. En Europa, el VIII Mando de Bombardeo basado en Gran Bretaña, era el arma estratégica de la 8ª Fuerza Aérea que se vio envuelta en la Operación Pointblank (campaña de bombardeo diurno y nocturno de la USAAF y la RAF). El objetivo era ganar la supremacía aérea con el fin de facilitar la invasión de la Europa ocupada. Existía una gran diferencia entre la visión norteamericana y la británica sobre como realizar los bombardeos sobre Alemania. 

Los británicos bombardeaban al abrigo de la noche (de día ya habían comprobado lo buena que era la Luftwaffe) y los norteamericanos echándole valor lo hacían de día. Hasta aquí todo correcto, pero la política aprobada por el gobierno estaba de acuerdo con la estrategia del "carnicero" Harris, quien no dudó en masacrar a la población civil dejando de un lado los objetivos militares.

Los norteamericanos detestaban la idea de bombardear a civiles indefensos, pero los británicos tenían el agravio de haberlo sufrido y según ellos, ahora era el turno de que la Gran Bretaña le devolviera la misma medicina a los alemanes. Los británicos bombardeaban sin compasión las ciudades alemanas arrasando todo lo que podían y causando centenares de miles de victimas inocentes. Una vez más quedó al descubierto la capacidad vengativa y la agresividad de un pueblo que siempre presumió de ser civilizado y avanzado. Ya se decía en tiempos de Felipe II aquello de "guerra con todos, paz con Inglaterra". Los norteamericanos, por el contrario defendían un bombardeo de precisión sobre objetivos exclusivamente estratégicos con valor militar para evitar matar inocentes. 

Esta visión caballerosa de como afrontar una guerra les llevó a soportar muchas bajas. Al final los norteamericanos tuvieron que ceder y finalmente se llevó a cabo el bombardeo masivo e indiscriminado de Berlín (sin objetivos militares) donde murieron miles de inocentes. Una vez aceptada la orden de bombardear civiles en Europa, presupongo que debió de resultar menos complicado tomar la decisión de lanzar las bombas atómicas sobre Japón. El horror sufrido en Europa primero por Hitler y luego por los aliados dejó millones de víctimas civiles. Si exceptuamos China y la Unión Soviética, se puede ver claramente el efecto real de los bombardeos aliados sobre Alemania.



Existen numerosas páginas en Internet donde se puede ver la masacre y como quedaron las principales ciudades alemanas que fueron bombardeadas.

En este sentido la película Bombarderos tiene mucho valor y es un excelente punto de partida para hablar de estos temas y discutir, quizás en un cineforum, sobre asuntos relacionados con tácticas, ética y economía desde la perspectiva del cine en el periodo 1939-1949, donde se rodaron películas muy interesantes.

Debajo se puede ver el trailer de la película y al final hay un documental muy interesante de National Geographic que narra precisamente todo esto que comento en el post. 


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