¿Quién es Félix Brun-Hoffman?

Félix Brun-Hoffman es el personaje de fición que protagoniza mis tres primeras novelas (Acordes para un lamento, Nemonic y Los brujos de Groom Lake). 

Cómo me lo imagino

Félix es un caballero español a la antigua usanza. Es serio, honesto y abnegado. Está inspirado en otros personajes de ficción que marcaron mi infancia, como el capitán Trueno o el Corsario de Hierro, pero también tiene un poco de Roberto Alzacar, Michel Tanguy y Rip Kirby.

Al inicio de sus aventuras, Félix Brun-Hoffman es un comandante del ejército del aire de unos treinta y ocho años. Ingeniero aeronáutico por afición y piloto militar por vocación. En muchas de sus aventuras se encuentra en servicios especiales y desarrolla su actividad de paisano, (una pena para muchas de sus conocidas, que consideran que el uniforme le sienta como un guante y lo hace aún más atractivo.

Félix es alto y de complexión atlética. Se mantiene en forma, aunque ya no vuela tan a menudo como solía hacerlo cuando era capitán y estaba destinado en una Base Aérea. Félix no solo es un hombre apuesto, también es inteligente y resolutivo. Sus capacidades se ponen de manifiesto en multitud de ocasiones en las novelas.

Aparte de su gran preparación técnica, Félix es una persona de interés para los servicios secretos de muchos países. Español de nacimiento. Su padre, con importantes contactos, había sido un astuto agregado comercial en la embajada de España en Estambul, donde Félix había pasado parte de su niñez. Su madre era natural de Alemania, hija de un diplomático que había servido por medio mundo. Gracias a ello, Félix había sido educado en un ambiente muy refinado. Sabe hablar varios idiomas casi sin acento.

Félix trabajó unos años en NETMA, la Agencia de la OTAN en Unterchaching, a las afueras de Múnich, donde se encargaba de la gestión de los últimos cazas Eurofighter que se iban a entregar a los países del proyecto. Recientemente ha sido reasignado a una nueva oficina creada, para formar parte del programa FCAS. El ambicioso proyecto europeo para dotar a Francia, España y Alemania con un avión de combate de sexta generación.

Félix pilota de todo, desde aviones de caza hasta helicópteros. En su primera aventura se ve en una situación complicada intentando aterrizar un helicóptero averiado en caida con autorrotación.



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