La astronáutica en el cine: Salyut 7 (2018)

Salyut 7 es una película rusa dirigida "en plan norteamericano" por Klim Shipenko, que en España fue estrenada con el nombre Salyut 7: Héroes en el espacio.

-Ojo, spoilers a porrillo-

La verdad es que esta película prometía mucha emoción con el valor añadido de contarnos la historia de estas estaciones que son parte de la gran historia de la cosmonáutica.  Es una pena, porque con el derroche de medios audiovisuales, esta cinta no tiene nada que ver con películas al estilo Apollo 13 o Elegidos para la gloria. Se parece más a películas del estilo Gravity, o incluso Space Cowboys, donde la ficción que se nos cuenta poco tiene que ver con lo que sucede o ha sucedido en la realidad. La película, no obstante, es bastante entretenida si no nos importa la historia real. Los efectos visuales y la sensación de encontrarnos en el espacio son el punto fuerte de la película.

El guión sonaba interesante. Estamos en 1985, durante la Guerra Fría. La estación espacial soviética no tripulada Salyut 7, que se encuentra en una órbita baja terrestre, deja de responder de repente a las órdenes del Centro de control. Si la estación espacial -el orgullo de la ingeniería espacial soviética- cae del cielo, no solo dañará la imagen del país, sino que también será un desastre que causará incontables víctimas. Para investigar el fracaso de la misión y evitar la catástrofe, se debe enviar a dos astronautas a la estación. Sin embargo, nadie en la historia ha intentado atracar un vehículo que gira descontrolado en el espacio. Hasta el día de hoy, esta misión ha sido considerada la más compleja desde el punto de vista técnico en la historia de la exploración espacial.

Detalles técnicos


  • Duración: 1 hora 51 minutos (111 minutos)
  • Relación de aspecto: 2,35: 1
  • Proceso Cinematográfico: Digital Intermedio (2K) (formato maestro)
  • Formato de película impresa: D-Cinema (también versión 3-D)




Algunas cosas que están fuera de lugar

La película pretendía ser realista, pero al final todo queda relegado a las cuestiones técnicas y de atrezo. En la escena de la sesión de información se reitera la preocupación de que los estadounidenses puedan interceptar la estación espacial descontrolada y obtener secretos militares. En realidad, la estación Salyut no llevaba secretos militares, ya que era una instalación civil. Si los estadounidenses hubieran querían robar secretos militares, deberían haber ido tras la Almaz, la versión militar poco conocida del Salyut, también en órbita en ese momento. Sin embargo, tal situación nunca le ocurrió a la Almaz.

Los estadounidenses nunca lanzaron ninguno de sus transbordadores espaciales a la Salyut. La NASA planeó enviar el Challenger o el Discovery para tomar fotos de la estación a la deriva, y se consideró su recuperación, pero todos estos planes se abandonaron porque no querían provocar a los soviéticos, sobre todo después de la muerte de Konstantin Chernenko, sin saber como iba a reaccionar el nuevo Premier, Mijaíl Gorbachov.

Se dice varias veces que si los cosmonautas no pueden revivir a la Salyut, los militares tendrán que derribarla. En realidad, esto nunca fue sugerido ya que los soviéticos no tenían medios para destruir una estación espacial en órbita. Los norteamericanos por su parte si tenían disponible desde enero de 1984 un sistema basado en el F-15A que actuaba como plataforma de lanzamiento para cinco misiles ASM-135 ASAT. El F-15A subía a velocidad supersónica y lanzaba el misil ASAT a una altitud de 11,6 km. El ordenador del F-15A fue actualizado para controlar la subida y el lanzamiento del misil. En el tercer vuelo de prueba se utilizó un antiguo satélite de comunicaciones en una órbita de 555 km, que fue destruido por el impacto cinético. El piloto, el Mayor Wilbert D. Pearson se convirtió en el primero en destruir un satélite en órbita.

Otra de las cosas que suenan para muchos como un insulto a todos los astronautas y a cualquier profesional de la industria espacial es el hecho de que existiera en toda la película un gran nivel de incompetencia y nerviosismo durante toda la misión, desde el planteamiento inicial hasta la ejecución. Además, el nivel de indisciplina que muestra el protagonista (fumando en el espacio e intentando acoplarse sin permiso a la estación por su propia cuenta y riesgo) no es propio ni compatible con la personalidad y formación de un astronauta profesional. Esperemos que el próximo estreno de "First Man" sea  más fiel a la realidad, al igual que Apollo 13 y The Right Stuff.

La película, con todo y con eso, se deja ver. Mi valoración siendo generoso: un 6/10


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