Reseña de libros: Anécdotas de azafatas


El avión es el medio de transporte más seguro pero que mayor desconfianza genera entre los viajeros. De hecho, cuando un pasajero se embarca en un avión su mayor deseo no es que el aparato llegue a su destino sin retrasos --que también-- sino que lo haga en perfectas condiciones. 

David Wachtel Hidalgo nació en Nueva York, Estados Unidos en 1976. David Wachtel es escritor y periodista de origen peruano. Se licenció por la Universidad de Lima en Ciencias de la Comunicación, especializándose en Periodismo, y en Crítica y Creación Audiovisual. Ha trabajado como periodista en The Lima Herald y en El Comercio. También trabajó durante dos años como editor y reportero del noticiario televisivo del Congreso de la República del Perú. 

Realizó trabajos de investigación con The Chicago Tribune en la amazonía peruana para analizar la realidad del narcotráfico, el terrorismo y las comunidades indígenas de la zona. A finales de 2003 trasladó su residencia a Barcelona desde donde ha colaborado como freelance para diversos medios escribiendo artículos de análisis político, crónica social y crítica de cine. Recientemente vio la publicación de su primer libro Anécdotas de Azafatas (encargo de la editorial Styria en 2008) el cual se ha consolidado como éxito de ventas en España, lo cual a su juicio confirma que a la gente hoy en día le encanta leer porquerías.

En palabras del propio autor: "Si bien recaen muchos estereotipos sobre la profesión del auxiliar de vuelo, el objetivo de este libro no es otro más que el de exponer a través de las experiencias de los entrevistados las diferentes realidades que, bajo el denominador común de tener la cabina de un avión como espacio de trabajo, se manifiestan posibles entre diversas personas de todas las culturas, edades y personalidades alrededor del planeta. Sin duda alguna, éste pretende ser un libro de lectura ágil y entretenida por lo cual la cara anecdótica tiene una presencia importante. Sin embargo, las historias personales también reclaman su propio espacio puesto que, a mi modesto entender, constituyen parte intrínseca de la naturaleza de un oficio que si bien en muchos casos permite vidas glamorosas y llenas de aventura, por otro lado también exige grandes dosis de sacrificio, paciencia y fortaleza, tanto mental como física."

Comentarios

Entradas populares de este blog

El RADAR meteorológico en los aviones

Velocidad terminal

La aviación en el cine: pelis de azafatas