La opinión de Michio Kaku sobre los ovnis

Espectacular escena de la película de Spielberg "Encuentros en la tercera fase"
Mi postura personal con respecto al tema es de profundo escepticismo, pero eso no quiere decir que el tema no me interese. Muy al contrario, es uno mis temas favoritos, sobre todo cuando los que opinan sobre ello son científicos de renombre ...y no los del Cuarto milenio :)

El Dr. Michio Kaku es un físico teórico muy conocido por su talante divulgador. Ha escrito muchos libros que se han convertido en superventas por ser fácilmente accesibles para el común de los mortales. Michio Kaku también da conferencias y no rehuye los medios de masas como la TV. Es reconocido por ser un futurista y le gusta especular con la posibilidad de que existan otras civilizaciones. Todo ello, por supuesto, con una base científica que sustente sus opiniones. Como cofundador de la String Field Theory, el Dr. Kaku lleva a cabo la búsqueda de Einstein para unir las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza en una sola gran teoría unificada.

Yo he comprado alguno de sus libros y me llamado la atención ver la idea que tiene el profesor Kaku sobre los ovnis y las civilizaciones alienígenas. Especula con que puede haber civilizaciones, no cientos, sino miles de años más adelantadas que nosotros. Cuando se le pregunta eso de por qué entonces los alienígenas no han contactado con nosotros abiertamente en caso de habernos visitado, dice: "es como si nosotros cuando vamos al campo nos paramos delante de un hormiguero y tratamos de decirles a las hormigas que estamos en posesión del secreto de la energía nuclear y también dominamos la genética... las hormigas simplemente no nos harán ningún caso y seguirán a lo suyo."

En su libro titulado La física de lo imposible, Michio Kaku acude al mundo de la ciencia ficción para explorar las premisas y los límites de las leyes de la física que aceptamos hoy día. En el capítulo que habla de los ovnis plantea ciertas dudas, pero también deja abiertos unos cuantos interrogantes que sin duda hacen la lectura mucho más atractiva.

No pocas personas aseguran que los extraterrestres ya han visitado la Tierra en sus aparatos o naves espaciales llamadas genéricamente ovnis. Los científicos suelen mostrarse incrédulos cuando oyen hablar de ovnis y descartan tal posibilidad debido a que las distancias entre estrellas son enormes. Pero con independencia de las reacciones científicas, los persistentes informes sobre ovnis no han disminuido con los años. El famoso proyecto Libro Azul de la USAF fue un intento serio de tratar de estudiar los casos de avistamiento. En la estupenda serie de TV que se hizo sobre este proyecto de investigación se empezaba siempre con la descripción que daba el profeta Ezequiel sobre algo que bien pudiera ser una de estas naves. Está claro que estos avistamientos no son nada nuevo. En efecto, la Biblia nos cuenta que el profeta menciona enigmáticamente «ruedas dentro de ruedas en el cielo», que algunos creen que es una referencia a un ovni. 


En el 1450 a.C., durante el reinado del faraón Tutmosis III en Egipto, los escribas egipcios registraron un incidente con «círculos de fuego» más brillantes que el Sol, de unos 5 metros, que aparecieron durante varios días y finalmente ascendieron al cielo. En el 91 a.C. el autor romano Julius Obsequens escribió sobre «un objeto redondo, como un globo, un escudo redondo o circular [que] seguía su trayectoria en el cielo». En 1255 el general Yoritsume y sus ejércitos vieron extraños globos danzando en el cielo cerca de Kioto, Japón. En 1561 se vio un gran número de objetos sobre Nuremberg, Alemania, como si estuvieran enzarzados en una batalla aérea. Más recientemente, en Roswell, un pequeño pueblo de Nuevo México, un 2 de julio de 1947 cayó un objeto no identificado. El suceso se considera como el nacimiento de la ufología moderna y desde entonces se toma el 2 de julio como el día del OVNI. Curiosamente en España también ocurrió un avistamiento extraño en aquellos primeros días de julio de 1947. Desde 1952 la Fuerza Aérea de Estados Unidos ha realizado estudios a gran escala de avistamientos de ovnis. El proyecto Libro Azul del que hablábamos antes, analizó un total de 12.618 avistamientos. El informe concluía que la inmensa mayoría de estos avistamientos podía explicarse por fenómenos naturales, aviones convencionales o fraudes. Pero un 6 por ciento fueron clasificados como de origen desconocido. Aquí en España el Cuartel General del Estado Mayor del Ejército del Aire por medio del MOA (Mando Operativo Aéreo) publicó en 1992 la famosa Instrucción General 40-5 (IG-40-5) titulada “Normas a Seguir Tras la Notificación de Avistamientos de Fenómenos Extraños en el Espacio Aéreo Nacional”. Los informes son de carácter reservado, pero desde su publicación se han ido filtrando numerosos casos y algunos han sido desclasificados por el Ministerio de Defensa.


En 2007 el gobierno francés abrió a la opinión su voluminoso archivo sobre ovnis. El informe, puesto a disposición de la sociedad en Internet por el Centro NacionalFrancés para Estudios Espaciales, reunía 1.600 avistamientos de ovnis durante un período de cincuenta años, con 100.000 páginas de informes de testigos oculares, películas y cintas de audio. El Gobierno francés afirmaba que un 9 por ciento de tales avistamientos podían ser completamente explicados, y que el 33 por ciento tenían explicaciones probables, pero no podían dar más detalles del resto. Por supuesto, es difícil verificar independientemente estos avistamientos. De hecho, tras un análisis cuidadoso la mayoría de los informes sobre ovnis pueden explicarse como un efecto de: 

  1. El planeta Venus, que es el objeto más brillante en el cielo nocturno después de la Luna. Debido a su enorme distancia de la Tierra, parece que el planeta nos sigue cuando nos movemos en un automóvil, como sucede con la Luna; esto crea la ilusión de que está siendo pilotado. Juzgamos la distancia, en parte, comparando los objetos en movimiento con sus entornos. Puesto que la Luna y Venus están muy lejos, sin que haya nada con qué compararlos, no se mueven con respecto a sus entornos, y por ello tenemos la ilusión óptica de que nos están siguiendo. 
  2. Gases empantanados. Durante una inversión de temperatura sobre un área pantanosa, el gas flota sobre el suelo y puede hacerse ligeramente incandescente. Las bolsas de gas más pequeñas podrían separarse de una bolsa más grande, dando la impresión de que naves exploradoras están dejando la «nave nodriza». 
  3. Meteoritos. Arcos brillantes de luz pueden recorrer el cielo nocturno en cuestión de segundos, produciendo la ilusión de una nave pilotada. 
  4. Anomalías atmosféricas. Existen todo tipo de tormentas eléctricas y fenómenos atmosféricos inusuales que pueden iluminar el cielo de extrañas maneras, produciendo la ilusión de un ovni.

En los siglos XX y XXI también los siguientes fenómenos podrían generar avistamientos de ovnis:

  1. Ecos de radar. Las ondas de radar pueden rebotar en montañas y crear ecos, que pueden ser recogidos por las pantallas de radar. Tales ondas parecen incluso zigzaguear y volar a velocidades enormes en una pantalla de radar, porque son tan solo ecos. 
  2. Globos meteorológicos y de investigación. En un controvertido informe el ejército afirma que el famoso rumor de un choque alienígena en Roswell, Nuevo México, en 1947, fue debido a un globo perdido del Proyecto Mogul, un proyecto secreto para detectar niveles de radiación en la atmósfera en caso de que se desencadenara una guerra nuclear. 
  3. Aviones. Se sabe que aviones comerciales y militares han provocado informes de ovnis. Esto es especialmente cierto de los vuelos de prueba de aviones experimentales avanzados, tales como el bombardero furtivo. (De hecho, el ejército de Estados Unidos alentó las historias de platillos volantes para desviar la atención de los proyectos secretos.) 
  4. Fraudes deliberados. Algunas de las fotografías más famosas que pretenden haber captado platillos volantes son en realidad fraudes. Un platillo volante bien conocido, que mostraba ventanas y patas de aterrizaje, era en realidad un alimentador de pollos modificado. 

Al menos el 95 por ciento de los avistamientos puede explicarse por alguno de los fenómenos anteriores. Pero esto aún deja abierta la cuestión del pequeño porcentaje restante de casos inexplicados.

Los casos más verosímiles de ovnis incluyen

a) avistamientos múltiples por testigos oculares creíbles e independientes, y
b) evidencia procedente de múltiples fuentes, tales como visión directa y radar.

Estos informes son más difíciles de descartar, puesto que implican varias comprobaciones independientes. Por ejemplo, en 1986 el vuelo JAL 1628 sobre Alaska avistó un ovni, que fue investigado por la Fuerza Aérea. El ovni fue visto por los pasajeros del vuelo JAL y también seguido por un radar desde tierra. Asimismo, hubo avistamientos en masa de triángulos negros sobre Bélgica en 1989-1990, que fueron seguidos por radares de la OTAN y aviones interceptores a reacción. En 1976 hubo un avistamiento sobre Teherán, Irán, que generó múltiples fallos en los sistemas de un F4 interceptor, como está registrado en documentos de la CIA.

Lo que resulta frustrante para los científicos es que, de los miles de avistamientos registrados, ninguno ha dejado una sólida prueba física que pueda llevar a resultados reproducibles en el laboratorio. No se ha recogido ningún ADN alienígena, ningún chip de ordenador alienígena ni ninguna prueba física de un aterrizaje alienígena. Suponiendo por el momento que tales ovnis pudieran ser naves espaciales reales y no ilusiones, podríamos preguntarnos qué tipo de naves serían.

He aquí algunas de las características que han sido registradas por los observadores.

a. Se sabe que zigzaguean en el aire.
b. Se sabe que han bloqueado los sistemas de encendido de los automóviles y perturbado la energía eléctrica a su paso.
c. Se ciernen silenciosamente en el aire.

Nótese que estas características encajan en la descripción de los cohetes que hemos desarrollado en la Tierra. Por ejemplo, todos los cohetes conocidos dependen de la tercera ley de movimiento de Newton (por cada acción, existe una reacción igual y opuesta); pero los ovnis citados no parecen tener ninguna tobera. Y las fuerzas-g creadas por platillos volantes zigzagueantes superarían en un centenar de veces la fuerza gravitatoria de la Tierra —las fuerzas-g serían suficientes para aplastar a cualquier criatura en la Tierra. ¿Pueden explicarse estas características de los ovnis utilizando la ciencia moderna? En las películas, como La Tierra contra los platillos volantes, siempre se supone que seres alienígenas pilotan estas naves.

Sin embargo, lo más probable es que, si tales naves existen, no estén tripuladas (o estén tripuladas por un ser en parte orgánico y en parte mecánico). Esto explicaría que la nave pueda ejecutar pautas que generan fuerzas-g que normalmente aplastarían a un ser vivo. Una nave que fuera capaz de bloquear los sistemas de encendido de los automóviles y moverse silenciosamente en el aire sugiere un vehículo propulsado por magnetismo. El problema con la propulsión magnética es que los imanes siempre tienen dos polos, un polo norte y un polo sur. Si colocamos un imán en el campo magnético de la Tierra, simplemente girará (como la aguja de una brújula) en lugar de ascender en el aire como un ovni; cuando el polo sur de un imán se mueve en un sentido, el polo norte se mueve en sentido contrario, de modo que el imán gira y no va a ninguna parte.

Una posible solución al problema sería utilizar «monopolos», es decir, imanes con un solo polo, ya sea norte o sur. Normalmente, si rompemos un imán por la mitad no obtenemos dos monopolos. En su lugar, cada mitad del imán se convierte en un imán por sí misma, con sus propios polos norte y sur; es decir, se convierte en otro dipolo. De modo que si seguimos dividiendo un imán, siempre encontraremos pares de polos norte y sur. (Este proceso de dividir un imán de dos polos para crear dipolos más pequeños continúa hasta el nivel atómico, donde los propios átomos son dipolos.) El problema para los científicos es que nunca se han visto monopolos en el laboratorio. Los físicos han tratado de fotografiar la traza de un monopolo que atraviese sus equipos y han fracasado (excepto una única y controvertida imagen registrada en la Universidad de Stanford en 1982). Aunque nunca se han visto experimentalmente monopolos de forma concluyente, los físicos creen en general que el universo tuvo abundancia de monopolos en el momento del big bang. La idea se ha incorporado a las últimas teorías cosmológicas del big bang. Pero debido a que el universo se infló rápidamente después del big bang, la densidad de monopolos en el universo se ha diluido, de modo que hoy no los vemos en el laboratorio. (De hecho, la ausencia de monopolos hoy fue la observación clave que llevó a los físicos a proponer la idea del universo inflacionario. De modo que el concepto de monopolos reliquia está bien establecido en física.)

Por consiguiente, es concebible que una especie viajera del espacio pudiera extender una gran «red» magnética en el espacio exterior para recoger esos «monopolos primordiales» residuos del big bang. Una vez que hubieran recogido suficientes monopolos, podrían navegar en saltos a través del espacio, utilizando las líneas de campo magnético que se encuentran en la galaxia o en un planeta, sin dejar ninguna huella en forma de escapes. Puesto que los monopolos son objeto de intensa investigación por parte de muchos cosmólogos, la existencia de una nave semejante es compatible con el pensamiento actual en física. Por último, cualquier civilización alienígena suficientemente avanzada para enviar naves espaciales a través del universo ha tenido que dominar la nanotecnología. Esto significaría que sus naves espaciales no tienen que ser muy grandes; podrían ser enviadas por millones para explorar planetas habitados.

Lunas desoladas serían quizá las mejores bases para tales nanonaves. Si es así, quizá nuestra propia Luna haya sido visitada en el pasado por una civilización tipo III, como se muestra en la película 2001: una odisea del espacio, que es tal vez la representación más realista de un encuentro con una civilización extraterrestre. Es más que probable que la nave fuera robótica y no tripulada, y se posara en la Luna. (Quizá pase otro siglo antes de que nuestra tecnología esté lo bastante avanzada para explorar la Luna en busca de anomalías en la radiación, y sea capaz de detectar pruebas de una visita previa por parte de nanonaves.) Si en realidad nuestra Luna ha sido visitada en el pasado, o ha sido el emplazamiento de una base nanotecnológica, esto explicaría por qué los ovnis no tienen que ser muy grandes. Algunos científicos se han burlado de los ovnis porque no encajan en ninguno de los gigantescos sistemas de propulsión que los ingenieros consideran hoy día, tales como estatorreactores de fusión, enormes velas impulsadas por láseres y motores nucleares, que podrían tener un tamaño de kilómetros. Los ovnis pueden ser tan pequeños como un avión a reacción. Pero si hay una base lunar permanente, producto de una visita anterior, los ovnis no tienen por qué ser grandes; pueden recargarse en su base espacial cercana. Así, los avistamientos pueden corresponder a naves de reconocimiento no tripuladas que tienen su origen en la base lunar.

Dados los rápidos avances en SETI y en el descubrimiento de planetas extrasolares, el contacto con vida extraterrestre, suponiendo que exista en nuestra vecindad, puede ocurrir dentro de este siglo, lo que hace de dicho contacto una imposibilidad de clase I. Si existen civilizaciones alienígenas en el espacio exterior, las siguientes preguntas obvias son: ¿tendremos alguna vez los medios de llegar a ellas? ¿Y qué pasa con nuestro propio futuro lejano, cuando el Sol empiece a expandirse y a devorar a la Tierra? ¿Realmente está nuestro destino en las estrellas?

Comentarios

  1. Hola Manolo.
    He leido varios libros de Michio Kaku, muy interesantes por cierto. Hay otro autor, Brian Greene, que tambien recomiendo, sobre todo uno: "La realidad oculta", un libro que te hace replantearte muchas cosas y que abre las puertas a cosas sorprendentes.
    Respecto a lo de los OVNIs, ya hemos tratado el tema antes y sabes lo que pienso. Pero, aceptando la posibilidad de que haya otras civilizaciones (cosa evidentemente razonable dado el tamaño del universo y la cantidad de planetas), a mi la duda que me surge es por qué dichas civilizaciones iban a acercarse por aqui. No hemos dejado rastro de nuestra existencia hasta las primeras emisiones de radio, hace cuatro dias como quien dice. La estrella mas proxima está a 4 años luz. Aunque alguien disponga de la tecnologia para el viaje espacial, la galaxia es tan grande que es muy poco probable que la pudieran explorar en su totalidad, y encontrarnos a nosotros en ese enorme espacio se me antoja muy improbable. La unica manera que se me ocurre es que hayan enviado sondas, millones, que hayan cubierto una region realmente amplia y que hayan tenido la chiripa de dar con nosotros, o quiza tengan un metodo de sondeo a traves de dimensiones extra que les permite rastrear el espacio tridimensional de golpe, algo asi como mirar un laberinto desde arriba. No sé, por poder puede ser posible todo, siempre que no viole las leyes de la fisica. Sin embargo tiendo a ser muy esceptico sobre estas posibilidades. Esperemos tener algun dia alguna respuesta ¿O mejor no?
    Un saludo.
    Carlos

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    1. Hola Carlos, muchas gracias por el comentrio.
      Un cordial saludo
      Manolo

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