Reseña de libros: "Colisión" de Spencer Dunmore

Tres pilotos desconocidos entre sí, se ven inexorablemente atraídos hacia su destrucción... Frank Beatty, piloto de una línea aérea británica, de edad madura y carácter reservado, que sufre desde hace meses extraños desmayos. Han tratado de asustarle, pero no ha podido dejar de volar porque ello es su vida... Charles Vaughan, competente y atractivo comandante de TransState Airlines, es un hombre hogareño, buem padre y esposo, pero cuando una bella y decidida muchacha irrumpe en su confortable vidacomienza a tener dificultades para concentrarse en los vuelos... Henry Peel, inexperto pero entusiasta piloto, sueña en su pequeña Aeronca que atraviesa el Atlántico y es recibido en París por una enfebrecida multitud. Los titulares de los periódicos parecían estar ya ante sus ojos... Una narración sobrecogedora cuyo dramatismo va en aumento hasta llegar a un explosivo desenlace. Colisión es tan imposible de dejar una vez empezado como de olvidar cuando se ha llegado al final.  

En esta trepidante historia de desastres aéreos, al estilo aeropuerto 75, se narra como tres aviones entran simultáneamente en el espacio aéreo de Toronto en un área de mal tiempo repleta de turbulencias. Se trata de un Boeing 707 en vuelo charter que se vuela desde Gander; un Douglas DC-8 procedente de L.A. y una avioneta Aeronca pilotada por un novato a los mandos de nombre Henry Peel. "De repente, la presión barométrica se disparó. Como si alguien hubiera presionado un botón, los vientos cambiaron abruptamente. El granizo sacudió la tierra, y el cielo se convirtió en un campo de batalla." ¿Las condiciones climáticas son la causa de la catástrofe, o la culpa de todo el desastre es de el piloto del Boeing, Beatty, que miente a su médico para que pueda seguir volando? O todo esto esto es culpa de Vaughan,  a los mandos del DC-8, obsesionado por el recuerdo de Lee, su amor adúltero, ¿se encuentra Vaughan en condiciones de volar?

Colisión es una novela sobre aviones y personas: pilotos, pasajeros y tripulantes, esposas que esperan y se preguntan donde están sus maridos, todo bajo presión, la incesante presión, que los lleva irremediablemente al punto de colisión.


Sobre el autor: Spencer Dunmore nació y se educó en Inglaterra. Dunmore era todavía un colegial en Yorkshire, cuando estalló la Segunda Guerra Mundial. Muy a menudo observaba como los bombarderos de la RAF regresaban a sus aeródromos después de su misión, maltrechos y humeantes. Su imaginación se disparaba cada vez que pensaba en ello. Con el tiempo estudió y leyó sobre el tema hasta convertirse en un experto en la guerra en el aire, en el periodo 1939-1945. Sus relatos de combates entre bombarderos y cazas son famosos por su realismo y precisión. Dunmore dejó Gran Bretaña para ir a Canadá a mediados de los años 50, donde fue ejecutivo publicitario durante muchos años. Dunmore se convirtió en poco tiempo en escritor a tiempo completo y compaginó el arte de escribir con el arte de volar. Se hizo piloto privado para experimentar esas sensaciones que describía en sus libros. Dunmore siempre fue un fiel defensor de la teoría de que la realidad siempre supera la ficción. En su novela "Colisión", Dunmore nos explica algo que ya había pasado por primera vez en 1922. Se trata de la primer a colisión en vuelo de dos aviones de línea. Era un día nublado cerca de París, dos aviones que volaban según el primitivo método de seguir un solo pasillo aéreo chocaron de frente. Hoy en día tal tipo de colisiones no deberían de producirse, pues disponemos del radar, y del TCAS, pero a veces los instrumentos fallan o no se interpretan de forma correcta. Los seres humanos cometen errores y muchos inexpertos pilotos deportivos (...y hoy en día los drones también) cruzan los cielos sin control. Resultado: cientos de colisiones se evitan casi milagrosamente. Y de cuando en cuando, la suerte se vuelve de espaldas. 


Pero se puede sobrevivir a las colisiones en vuelo. Un día despejado de 1950, un Cessna embistió desde arriba a un DC-3. El piloto del Cessna había estado mostrando a sus pasajeros una vista de su casa, y la tripulación del DC-3, preocupada con las comprobaciones para el aterrizaje, se dio cuenta de pronto de que tenía una avioneta sobre el fuselaje. Averiado, pero capaz aún de volar, el DC-3 tomó tierra sin percances. Más recientemente, un avión alcanzó a otro cuando ambos se disponían a aterrizaren el aeropuerto de Illinois, y nuevamente se produjo una toma de tierra de dos aviones entrelazados. Naturalmente, el hecho importante en cada caso es que ambos aviones volaban en la misma dirección en el momento del choque.  La capacidad de los 707 para volar sin grandes partes de sus alas quedó dramáticamente demostrada cuando uno de estos aviones colisionó con un Constellation en 1965 sobre North Salem, en Nueva York. El 707 perdió seis metros de su ala izquierda y un motor. Toda alabanza es poca ante la asombrosa pericia de los pilotos que consiguieron tomar tierra felizmente con aquellos aviones.

Otras obras del autor: la más famosa es Bomb Run, posteriormente comenzó a centrarse en la literatura de guerra: Reap the Whirlwind (1991), Wings for Victory (1994), Above and Beyond (1996), Lost Subs: Kursh, (2002).

https://www.amazon.com/Spencer-Dunmore/e/B001HD3O0C/ref=dp_byline_cont_book_1

Comentarios

  1. hola Manolo.
    Hay una pelicula muy recomendable sobre una colisión en vuelo: "Collision course" sobre el accidente de Zagreb. Nos la pusieron en la escuela de control y pone los pelos de punta. Es casi un documental, recrea fielmente lo que pasó.
    Un saludo
    Carlo

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