Las apariencias engañan

Hace unos días un amigo me decía que había encontrado una página Web estupenda donde podía descargarse manuales y documentos del avión que pilotaba. Todo gratis. Mi querido amigo, le dije, desde luego en Internet se pueden encontrar muchas cosas. Algunas de ellas muy curiosas. Trasteando por Internet, por ejemplo, encontré con esta carta fechada en 1907 del decano de la facultad de Berna (una ciudad preciosa que he visitado muchas veces) en donde se le niega el doctorado al joven Alberto.


"Estimado señor Einstein:
Su solicitud para el doctorado ha sido denegada, lo que le inhabilita para optar al puesto de profesor adjunto. Aunque usted haya publicado una interesante teoría en un artículo de "Anales de Física", pensamos que sus conclusiones sobre la naturaleza de la luz y la conexión intrínseca entre espacio y tiempo son muy radicales. Es más, creemos que sus presunciones son más arte que pura física." 

La carta está firmada por el catedrático Wilhelm Heinrich, decano del departamento de ciencias. Parece que la visión de Einstein "enfocaba" mucho más lejos y mejor que los brillantes profesores de la Universidad bernesa. La forma de ver las cosas es importante para entender su naturaleza. ¿Como puede ser que la luz tenga una realidad dual? ¿Puede ser algo dos o tres cosas ala vez? Puede ser. Sin ir más lejos, la electricidad y el magnetismo son un ejemplo claro de dos comportamientos diferentes de una misma realidad. Simplemente tenemos que ver las cosas de una perspectiva diferente. Esto queda muy bien ilustrado en el imagen que se muestra a continuación. Genial. Genial.


Hasta aquí todo bien. Todo tiene sentido. Pero las apariencias también engañan. La carta que se reproduce arriba es una falsificación. Si. Es más falsa que Judas. Nunca hubo tal carta. Si se investiga un poco además se puede llegar a saber muy fácilmente. Las pruebas son bastante contundentes:

  1. En la fecha indicada, la Facultad de Filosofía e Historia y la Facultad de Filosofía y Ciencias Naturales aún no se habían separado. Ergo, no existía Facultad de Ciencias y, por lo mismo, tampoco podía haber decano.
  2. En la Universidad de Berna nunca ha habido un decano – ni siquiera un profesor- llamado Wilhelm Heinrich.
  3. De haber existido esa correspondencia entre la institución universitaria y Einstein, el idioma utilizado hubiera sido el alemán nunca el inglés. Cabe pensar que el falsificador no tenía ni idea de la lengua de Goethe.
  4. El borroso sello que acompaña a la firma de «Dean Heinrich» no tiene ninguna relación con la Universidad de Berna. Parece más bien el escudo de armas de Hungría.
  5. La calle Sidler que figura en la carta como dirección de la Universidad no existía en 1907. En aquel tiempo la calle se llamaba Sternwarts, nombre que no fue cambiado hasta 1931. Por último, el actual sistema de códigos postales tampoco existía en ese momento.

Enfoquemos un poco nosotros también. Aunque la historia podría haber sido verdadera (de hecho es verdad que se le negó el doctorado a Einstein, pero fue más por un problema formal), este es un ejemplo claro que nos indica que no debemos de creernos todo lo que se publique en Internet (incluído este blog) sin antes hacer una pequeña revisión crítica. 

Volviendo a mi amigo. En aviación vamos aún más lejos. Somos incluso más radicales. No solo tomamos TODO lo que se publica en Internet como no válido para volar nuestro avión, sino que tomamos cualquier cosa que no sean los manuales autorizados y actualizados como no válidos. Absolutamente nunca se debe utilizar material de Internet sin que esté aprobado por la compañía. Los manuales y documentos oficiales de las compañías no están abiertos al público. 

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