Breve historia de los hidros (III)

La era dorada de los hidros

En la década de los 30 y 40 los hidros llegaron a ser los dueños de los cielos y los mares. Gracias a la seguridad demostrada y a la experiencia adquirida en años anteriores muchas líneas aéreas se decantaron por los hidroaviones para efectuar vuelos transoceánicos. Uno de los mayores hidroaviones de comienzos de los 30 fue el Dornier Do X. Era tan grande que necesitaba doce motores para despegar, seis en cada ala. Voló por primera vez en 1929, pero no tuvo mucho éxito comercial.​ 

Dornier Do X. Tipo: Hidrocanoa para vuelos trasoceánicos. Fabricante Dornier Flugzeugwerke. Diseñado por Claudius Dornier. Primer vuelo 25 de julio de 1929. Introducido en la compañía el 2 de noviembre de 1930.

El Dornier Do X fue en su momento el mayor, más pesado y potente avión del mundo. Fue fabricado por la empresa alemana Dornier Flugzeugwerke en 1929. El avión fue diseñado por el doctor Claudius Dornier, y transcurrieron cinco años entre el diseño y la construcción. En el proceso de diseño se realizó por primera vez en la historia de la aviación un modelo en madera a escala uno a uno (escala real). Aunque financiado por el Ministerio de Transportes alemán, fue fabricado en la planta suiza de Dornier en Altenrhein, a orillas del lago Constanza, para así evitar los términos restrictivos del Tratado de Versalles, que prohibían a Alemania fabricar cierto tipo de aviones tras la I Guerra Mundial.

Otro hidroavión enorme se hizo muy famoso de la mano de la Pam Am. Este fue el Boeing 314 Clipper, llamado Clipper o Super Clipper, después de que Pan American le diera ese nombre a sus aparatos. Era una hidrocanoa de transporte de largo alcance y gran lujo que se produjo entre 1938 y 1941. En su época fue el mayor transporte comercial fabricado en serie del mundo. Era capaz de transportar 74 pasajeros cómodamente. Recuerdo haber tenido en los 70 una maqueta de este hidroavión que me encantaba. Su línea con las tres colas era una de las cosas que más llamaban la atención. 


Los "Clippers" de Pan Am se construyeron para viajes aéreos de gran lujo de "clase única". Esto era una necesidad dada la larga duración de los vuelos transoceánicos. Los asientos se podían convertir en 36 literas para dormir durante la noche. El hidro tenía una velocidad de crucero de unos 250 km/h con el peso máximo. En 1940 la ruta San Francisco-Honolulu se hacía en 19 horas. Los Clipper 314 tenían un salón y un comedor, y las cocinas (galleys) estaban bajo las ordenes de prestigiosos chefs de hoteles de cuatro estrellas. A hombres y mujeres se les proporcionaba camerinos separados y los camareros uniformados de blanco servían comidas de cinco y seis platos con un reluciente servicio de plata. Desde entonces, el estándar de lujo conseguido con los Clipper de Pan American no se ha podido igualar en el transporte aéreo; eran otros tiempos, una forma de viajar para los súper ricos, con un precio de 675 dólares ida y vuelta desde Nueva York a Southampton (comparable a un viaje de ida y vuelta a bordo del Concorde en 2003). El Clipper de Pan Am puso al alcance de los viajeros destinos exóticos como el Lejano Oriente. 


Volar con lo mínimo. El panel de instrumentos de un Clipper era muy espartano.

Tripulación de cinco personas en la cabina de vuelo: piloto, copiloto, ingeniero o mecánico de vuelo, radio y navegante. Hoy todo esto lo podría hacer un solo piloto.
Esa época del siglo XX (problemático y febril) a pesar de ser tan turbulenta, llegó a representar como ninguna el romance del vuelo en todo su esplendor. El Clipper 314 ha sido el mejor representante de ese tipo de viajes. No en vano ha salido en muchas películas donde se puede apreciar el glamour de la época, como la famosa En busca del arca perdida Spielberg y Enviado especial de Alfred Hitchcock. Da algo de pena ver en lo que ha quedado la exclusividad y el romanticismo del vuelo cuando comparamos esto con los vuelos Low Cost de hoy en día. Debajo se puede ver la comodidad y amplitud de este aparato. 



El ocaso de los hidros

Las hidricanoas fueron muy populares en los años 30 y 40, pero en los 50 empezó su declive. Eran muy caros de operara y resultaban lentos. Hubo algún modelo en los años 50 que destacó por sus prestaciones y por su amplitud. De los que más se citan en esa década se encuentra el Saunders-Roe SR.45 Princess. Este fue el canto del cisne de los hidros de lujo. El SR.45 llegó realmente muy tarde. Un hidro diseñado por los británicos que tiene la distinción de ser el hidrocanoa totalmente metálico más grande jamás construido.


Se había diseñado para ser el sucesor de los Clipper, pero con vistas a ser más grande y más lujoso que cualquier hidrocanoa comercial anterior a la guerra. Estaba destinado a servir a la ruta transatlántica, transportando hasta 100 pasajeros entre Southampton, Reino Unido y la ciudad de Nueva York en condiciones espaciosas y confortables. Se intentó que fuera también muy rápido. Para lograr esto, se decidió  utilizar desde el principio la tecnología turbohélice recientemente desarrollada. Se optó por el motor Bristol Proteus desarrollado precisamente para este hidroavión. 


El proyecto sufrió muchas demoras debido a las dificultades encontradas en el desarrollo del motor Proteus y del sistema de propulsión con sistemas de hélices extremadamente complejos. Estos motores manejaban seis juegos de hélices de cuatro palas; de estas, las cuatro hélices interiores eran hélices dobles, contrarrotativas, impulsadas por una versión gemela del Proteus, llamado Bristol Coupled Proteus, y cada motor impulsaba una de las hélices. Las dos hélices exteriores eran simples y cada una funciona con un solo motor. Lo dicho, raro, complejo, en una palabra: británico (nótese la ironía). De los tres construidos solo uno llegó a volar. Los primeros vuelos comerciales con aviones reactores, el desarrollo de aviones cada vez más potentes y de aeropuertos con pistas cada vez más largas, hicieron que el uso de los hidroaviones terminase a finales de los 40 principios de los 50.

Un homenaje de cine a los hidros Clipper

El lujo y la exclusividad asociados a los hidros, y concretamente a los famosos Clipper, ha quedado en el imaginario colectivo de la sociedad del siglo XX. Stanley Kubrick en su impresionante "2001: A Space Odyssey" (1968) creyó ver a la mítica línea aérea operando uno de los "Clipper del futuro". La Pan Am quebró en 1991, 10 años antes de que la historia de la película tuviera lugar, pero aún así no deja de maravillarnos el hecho de que lo que narra la película es perfectamente posible. Una peli de ciencia ficción con mucha más ciencia que ficción gracias a Arthur C. Clark.

El "Space Clipper" Orion III de la Pan Am es un avión espacial ficticio representado en la película 2001: Una odisea del espacio, que asciende desde la Tierra a la Estación Espacial V con forma de rueda y no completamente terminada. En la historia, la Orion III es una nave espacial comercial de 65 m de largo operada por la Pan Am. A pesar de que en la peli no se la ve despegando, parece ser un vehículo de una sola etapa para vuelo en órbita cercana o baja con una forma de ala en delta como la del transbordador espacial. En las ilustraciones de la Orion III preparadas para la película por Harry Lange se ven muchos detalles que luego no fueron llevados a la pantalla. Según el guión original de Stanley Kubrick y Arthur C. Clarke, el Dr. Heywood Floyd es el único pasajero en la elegante cabina diseñada para 30 personas. Cuando la Orion III se acerca a la Estación Espacial V, la tripulación compuesta por dos pilotos comienza las maniobras que hacen que la nave espacial gire a la misma velocidad que la estación en preparación para el acoplamiento. Una vez completada la producción de la película, el director Kubrick ordenó destruir todos los modelos, escenarios y planos. Debajo se puede ver la secuencia en la que el genial director nos presentó la inolvidable escena del Pan Am Space Clipper haciendo la aproximación a la estación espacial V con los valses de Strauss de fondo. Al igual que los hidros de la Pan Am, la nave Orion III se desplaza por el espacio infinito como si se tratara de un mar en calma, un viaje largo, con bastantes lujos, un viaje que lleva su tiempo. Un magnífico tributo a los hidros de Boeing.



Los verdaderos hidros del futuro

No volveremos a ver aquellos Clipper. El futuro de las hidrocanoas parece ser que será un avión pequeño con tecnología punta, como el X3 que ha desarrollado la empresa Horizon. Este hidro de hermosas líneas está propulsado de forma híbrida por dos motores eléctricos de doble flujo axial muy avanzados, junto con un motor de gasolina de alta eficiencia. Esta diseñado buscando la redundancia del sistema. El X3 representa la próxima generación de hidroaviones para transporte utilitario. Será capaz de alcanzar los 320 Km/h y podrá volar distancias de casi 1.500 km transportando una carga útil de 500 kg. Según cuentan los fabricantes, a medida que se desarrollaba el prototipo X3, les parecía que siempre había espacio para más evolución. Crearon un hermoso, sencillo y elegantes diseño con sobrias líneas. Hermoso en su simplicidad, pero con un increíble potencial. Los diseñadores se decantaron por un sistema híbriso de propulsión y la investigación inicial reveló que el X3 se adaptaba perfectamente a este tipo de propulsión. El aparato dispone de un amplio espacio en el casco para alojar las baterías y una cabina espaciosa que podría modificarse para adaptarse a sistemas más complejos.



El último de los anfibios construidos es el más grande del mundo. El AG600 fue desarrollado y construido en China por el consorcio China Aviation Industry Corporation(AVIC).

Comentarios

  1. Fantastico!!. Gracias Manolo.
    Yo tambien tuve una maqueta del Clipper 314. Lo que hubiera dado por volar en uno de esos sueños!!
    Feliz Año Nuevo !!

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  2. Por cierto, el otro dia estaba trabajando y vi vuestro nuevo C Series en Bilbao. Muy bonito

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