lunes, 20 de febrero de 2017

Visionarios (I):Franky Zapata y la plataforma voladora

Franky Zapata es una de esas personas que creen ver más allá que las demás. Franky imagina un mundo en el que podremos desplazarnos por encima de las ciudades con nuestra plataforma volante o "Flyboard Air". Según él es muy posible que en un futuro no tan lejano (tres años) podamos ir al supermercado volando.

"Puedo hacer lo que quiera. Soy un OVNI" con estas sugerentes palabras Franky quiere promocionar su último invento. Su compañía "Zapata Racing" dice haber logrado el sueño de la humanidad y ofrece el Flyboard Air como la Unidad de Propulsión Independiente que todos usaremos el día de mañana. Franky Zapata ya fue el inventor en 2012 del famoso "Flyboard" y ahora quiere soltar cualquier atadura (mangueras de agua propulsoras) para alzar el vuelo de forma independiente. Franky es un campeón francés de moto acuática de 38 años de edad y acaba de establecer el récord mundial de distancia con esta especie de monopatín volador de su invención. Franky lleva trabajando en este proyecto cuatro años y se encuentra entusiasmado. Dice que este es el proyecto de su vida.

El Flyboard Air es una pequeña plataforma donde una persona puede sostener vuelo controlado por unos minutos. El usuario es el encargado de llevar el combustible en su espalda. El dispositivo lleva cuatro motores de 250 caballos alimentados por queroseno. Dos motores colocados a cada lado del patín, se encargan de estabilizar el vuelo. El control se efectúa de forma remota desde un mando. La autonomía del aparato ha crecido desde los primeros prototipos, pero lo más importante es que la seguridad también se ha incrementado. Al principio las posibilidades de tener un accidente eran de un 10%, ahora estas posibilidades se cifran en uno cada 100 millones (según su inventor).


Técnicamente el artefacto está bastante logrado. En teoría cualquier persona podría volarlo. La dimensión política representa en realidad el mayor problema de este invento. Como no existe normativa sobre estas plataformas volantes, Franky aprovecha el vacío legal para ir de aquí para allá y promocionar a su aire el invento. Según lo veo yo, cuando la EASA le ponga la vista encima se va a enterar de lo que es el papeleo y las licencias :)

Según su protagonista, el ejército de los Estados Unidos está muy interesado en su invento. Asegura Franky que también han tratado de comprar su empresa y que le han ofrecido 35 millones de Euros, pero que ha declinado la oferta porque dice quiere sentirse libre como un pájaro.






  • Vuelo autónomo hasta 10.000 pies
  • Velocidad máxima de 150 km / h (93,2 mph)
  • Autonomía de 10 minutos

Aunque el OVNI todavía está en fase de prototipo y no estará en el mercado en 2017, tiene exactamente el mismo comportamiento que la versión acuática o Flyboard Pro Series. 

Para más información: www.zapata-racing.com

¿Visionario o "bluff" aeronáutico?


Yo no es que sea incrédulo, pero si soy algo escéptico. Voy a intentar ilustrar lo que yo creo con mi experiencia personal.

Recuerdo que, cuando fui a los EEUU para hacerme piloto comercial a mediados de los 80, una de las cosas que más me sorprendió fue ver la cantidad de aeropuertos que allí había. Existían aeropuertos por todas partes en las cartas aeronáuticas VFR, incluso muchos de ellos eran privados. Para hacerse una idea, en esta página se pueden ver los aeropuertos privados (¿miles?) clasificados por estados:

Recuerdo también que en los EEUU había urbanizaciones, como aquella en la que residía John Travolta, que no tenían calles, sino pistas de rodadura. 


...yo mismo aprendí a volar en este aeropuerto que se ve debajo, localizado en Texas (Fort Worth).


La aviación general, que es como se le denomina allí a la aviación deportiva y privada, ha estado siempre muy bien vista. Volar de forma privada en los EEUU no requiere grandes esfuerzos ni excesivos permisos (la FAA cuenta incluso con una licencia que se llama piloto recreacional, léase "dominguero").

Cuando pregunté el porqué de tal infraestructura y la facilidades para el vuelo, me contaron que ya en los años 50 se había pensado en el futuro. Los norteamericanos, tan previsores ellos, habían creído que en los años 80 o 90 la aviación ligera sería la solución ideal a las grandes distancias del país. 

Según ellos, cualquier ama de casa iría al supermercado en su avionetilla y haría la compra de forma fácil para luego volver volando y aterrizar en su casa a pie de pista. Todos iríamos a trabajar volando a la gran ciudad desde nuestra bucólica urbanización en el campo. Por ello se afanaron en construir pistas e infraestructuras por todas partes. El resultado de aquella visión futurista es que hoy en día todo el mundo sigue utilizando el coche o los trenes de cercanías para todo (como entonces) y la cosa de volar no prosperó, pero a cambio si quedaron las infraestructuras que tan bien nos venían a todos los que íbamos allí a volar.

Una de las cosas más difíciles que existen es poder ver los límites de la ciencia y de la técnica en relación a lo que es económicamente factible. Poder se pueden hacer muchas cosas. El que la gente las utilice porque sea económicamente atractivo y productivamente beneficioso es algo muy diferente. Ejemplos nos sobran. Las google glass, el smart watch, el coche eléctrico, etc, etc. Llegar a la producción en masa, dejando de un lado la extravagancia es algo muy difícil que ha dado al traste con multitud de startups. Yo soy de los que opina: dame una batería de móvil que dure 30 días y quédate con todas las apps :)

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