domingo, 5 de febrero de 2017

Arte en aviación: Manolo Chretien (Nose art)

Nose Art por Manolo Chrétien


La M.A.D.Gallery de MB&F alza el vuelo con el fotógrafo francés Manolo Chrétien y su poderosa obra aeronáutica. 




Las fotografías


El reconocido artista y fotógrafo Manolo Chrétien nos descubre su profunda pasión por la aviación en la exposición Nose Art de la M.A.D.Gallery de MB&F, que se inaugura en febrero de 2017. De una manera poderosa pero también juguetona, Chrétien captura la esencia de famosas aeronaves vistas desde el morro, «nose» en inglés. Sus imágenes, que incluyen desde un lujoso Learjet de los años 1940 hasta el supersónico avión de pasajeros Concorde, pasando por naves militares como el Dassault Rafale, ofrecen una perspectiva visual dinámica e inusual de gran exactitud. El efecto se ve acentuado por el formato de recorte circular, que sigue la forma del fuselaje del avión.





«Nose Art es el resultado natural de haber pasado diez años tratando de fotografiar aviones desde un ángulo humanista o animalista y es también el principio de una nueva forma de trabajar —explica Chrétien—. La obra lleva años en mi mente, desde que mi padre me despertó una mañana por la ventana de mi cuarto, situado en un segundo piso, mientras pilotaba un helicóptero que estaba probando. Lo recuerdo como si fuera ayer: la cabina de aspecto animal del Alouette, mi padre con sus Ray-Ban sonriendo desde el helicóptero haciendo gestos para decir "¡Hora de levantarse, chicos!"». 

Cada avión tiene una historia que contar, y esta puede expresarse mediante la corrosión o los daños sufridos en tiempos de guerra: La imperfección de su piel revela el alma de las aeronaves. Por ejemplo, Chrétien se sintió atraído por el Étoile de Suisse («Estrella de Suiza»), uno de los primeros aviones TWA Constellation convertido al servicio militar, durante un viaje para tomar fotografías en el desierto de Sonora, cerca de Tucson, Arizona. Observando más de cerca este avión civil cuatrimotor de hélices, de 1943, descubrió miles de hendiduras en su aluminio, causadas al volar bajo una tremenda tormenta de granizo, un viaje que el piloto no olvidará y que imprimió en el avión un enorme carácter, así como una crónica visual de su historia. 

Las ocho fotografías de la exposición Nose Art dotan a cada avión de una personalidad casi humana, como si las caras de los aviones nos estuvieran sonriendo alegremente u observando con precaución. La imaginación del espectador podrá librarse a múltiples interpretaciones más.

El proceso 


Las aventuras aeronáuticas estuvieron muy presentes en la infancia de Chrétien, por lo que no es de sorprender que la influencia de estas experiencias se materializara en sus composiciones. «La inspiración para Nose Art me llegó de forma repentina, durante un viaje para fotografiar el desierto de Tucson en 2008. Estaba fotografiando todo tipo de aviones cuando me vino a la mente una imagen de mi infancia: mis hermanos y yo todavía muy pequeños en el jardín de nuestra casa de Orange, en Francia, situado justo al lado de la pista de aterrizaje, y nuestra fascinación por los aviones que despegaban —comparte Chrétien—. Mientras crecía vi el asfalto, el queroseno y el aluminio con los ojos de un niño pequeño; me sentía sobrecogido por el tamaño de estos gigantescos pájaros de metal que volaban sobre mi cabeza. Hoy, fotografío desde este punto de vista, a veces incluso me echo en el suelo para recrear una escala que pudiera ser la de un niño. Desde que empecé a hacer fotografías, siempre me he sentido fascinado por las texturas y colores de los metales usados, que revelan el pasado y la historia de estos materiales. Por todo ello, el punto de vista, los colores y las texturas de las superficies son muy importantes en mi trabajo». 

Chrétien suele llevar en sus viajes de trabajo dos tipos de cámaras: una Canon EOS 5Ds R y una Hasselblad H4D-60. Mientras fotografiaba los aviones para la exposición Nose Art, constató que no era fácil obtener imágenes de sus morros elevados al cielo. Por eso, un buen trípode y una carretilla elevadora resultaron esenciales para mejorar el punto de vista frontal de Chrétien del morro de los aviones, creando así el mejor ángulo posible para fotografiar estas máquinas voladoras de leyenda. 

«Estar cara a cara con el Concorde fue uno de mis momentos favoritos —describe Chrétien con entusiasmo, como si volviera a vivir ese momento—. Este increíble avión es una leyenda y cuando te acercas hasta el pico del fantástico pájaro de metal resulta genial e impresionante darse cuenta de lo fluido que es el diseño de esta máquina inspirada en 1960 de un alcatraz atlántico». La fotografía de Chrétien nos permite imaginar fácilmente el morro del Concorde penetrando en la atmósfera a velocidades supersónicas. 

Chrétien combina talento artístico e imaginación con su experiencia aeronáutica para convertir conocidos aviones en arte emocionalmente poderoso, un arte que provocará que observemos su obra una segunda, tercera e incluso cuarta vez. 

Trayectoria


Manolo Chrétien, nacido en 1966 y criado junto a la base de las fuerzas aéreas de Orange en Francia, recuerda con claridad mirar con admiración desde la ventana de su cuarto de niño los aviones que se elevaban por el cielo. Como hijo de Jean-Loup Chrétien, piloto de pruebas y primer astronauta francés, solía jugar en hangares repletos de prototipos de aeronaves. Desarrolló su pasión por la aviación muy temprano, aunque no lo expresaría públicamente hasta más tarde. 


«Me sentí inspirado por la poderosa imaginería estética de los aviones, la pasión y el riesgo implícitos en la aviación y la tecnología en desarrollo. Creo que existe un fuerte vínculo entre el aire y el arte. Mi padre es un artista; su primer sueño fue trazar curvas puras en los cielos, creando dibujos o pinturas instantáneos con una "pluma de ave". La pureza de la línea y el movimiento es tan importante en el aire como en el arte». 

Chrétien inició su educación universitaria en el sur de Francia, estudiando ingeniería aeronáutica, aunque dejó de lado sus estudios al cabo de tan solo tres meses para dedicarse a su amor por el windsurf. Más tarde decidió retomar sus estudios en París, en la prestigiosa Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Olivier de Serres, donde descubrió su pasión y talento por los materiales y el diseño gráfico. En 1991 abrió en París un negocio de diseño gráfico centrado en los deportes, para mudarse más tarde a Ruan, Francia. 

A la par que desarrollaba su trabajo de diseño gráfico, Chrétien redescubrió su pasión por la pintura y la fotografía, que en un principio habían despertado en él su padre y su abuela. «Mi abuela era una excelente fotógrafa y me enseñó a usar una cámara Minox a muy temprana edad, empezando por hacer fotos de viejos barcos de pesca en la costa de Bretaña». 

En la actualidad, Chrétien y el amor de su vida, Céline, dirigen un exitoso negocio de diseño gráfico y crean cautivadoras obras de arte desde su soleado estudio de Blois, una pintoresca ciudad a orillas del río Loira. Las impresionantes obras de Chrétien se exponen en todo el mundo, en galerías desde París hasta Montreal pasando por Singapur y Londres. 

M.A.D.Gallery Geneva 
Dirección: Rue Verdaine 11, 1204 Ginebra, Suiza 
Tel.: +41 22 508 10 38 
Sitio web: www.madgallery.net


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