viernes, 13 de marzo de 2015

Humor aeronáutico

Desde el 1 de marzo, los pasajeros aéreos se encuentran con una nueva inspección en su equipaje de mano: además de líquidos y objetos punzantes, se deberán extraer de la maleta, para ser revisados por separado, todos los dispositivos electrónicos y eléctricos. Se trata de una medida fijada por Bruselas y de obligado cumplimiento en todos los aeropuertos europeos, que supondrá para Aena un coste anual de 17 millones de euros.

La inspección, por tanto, incluirá a partir de ahora aparatos electrónicos como cámaras fotográficas, cámaras de vídeo, ordenadores o móviles, así como dispositivos eléctricos de gran tamaño como planchas, secadores, juguetes a pilas o máquinas de coser portátiles.

 

 

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